Reciclaje

Los neuro-científicos han debatido mucho sobre el asunto de la lectura. Ellas nos advierten que ciertas actividades cerebrales reciclan áreas de funcionamiento previstas para realizar otras tareas, y es el caso de la lectura porque no existe una zona en el cerebro consagrada a la lectura. Existe una zona de la visión, y esa zona nos enseña a reconocer objetos. Por ejemplo, la visión me ayuda a reconocer un vaso, y si quiero hacer un giro al objeto, el cerebro debe reconocer que es el mismo vaso. El uso de una zona común para la visión y para la lectura, es lo que lleva a los nueros científicos a la conclusión que hace falta aprendizaje específico para distinguir entre fonema y grafema, porque, por ejemplo, la distinción entre la B y la V provocan errores que el cerebro no logra distinguir.
Tal descubrimiento es importante porque nos advierte que hay obstáculos en el cerebro, y que por lo tanto en los aprendizajes fácilmente caemos en tales errores. Sí para los niños y las niñas la distinción entre fonema y grafema va más allá de la ayuda cerebral, por tal motivo, debemos educar para evitar errores a loso que nos induce el mismo cerebro. Lo mismo pasa con la distinción entre sueño y realidad, mientras dormimos no hay nada que nos indique que el sueño es solamente un sueño; o la manera como se construyen ilusiones fácilmente pueden alterar nuestro comportamiento. Incluso, la ceguera natural de ver, pero no vernos nos advierte de los errores en los que caemos regularmente.
Ha habido un tipo de educación que condena el error y lo castiga. La pedagogía pone su atención en el error como el fundamento de una pedagogía exigente. Astolfi escribió que el error es una herramienta para enseñar y aprender, porque trabajando sobre los errores se aprende.
En suma, las Neurociencias no explican los errores, simplemente los advierten, y la pedagogía nos invita a hacer del error un dispositivo didáctico. (O)
Neurociencias no explican los errores, los advierten; la pedagogía nos invita a hacer del error un dispositivo didáctico.

Reciclaje

Los neuro-científicos han debatido mucho sobre el asunto de la lectura. Ellas nos advierten que ciertas actividades cerebrales reciclan áreas de funcionamiento previstas para realizar otras tareas, y es el caso de la lectura porque no existe una zona en el cerebro consagrada a la lectura. Existe una zona de la visión, y esa zona nos enseña a reconocer objetos. Por ejemplo, la visión me ayuda a reconocer un vaso, y si quiero hacer un giro al objeto, el cerebro debe reconocer que es el mismo vaso. El uso de una zona común para la visión y para la lectura, es lo que lleva a los nueros científicos a la conclusión que hace falta aprendizaje específico para distinguir entre fonema y grafema, porque, por ejemplo, la distinción entre la B y la V provocan errores que el cerebro no logra distinguir.
Tal descubrimiento es importante porque nos advierte que hay obstáculos en el cerebro, y que por lo tanto en los aprendizajes fácilmente caemos en tales errores. Sí para los niños y las niñas la distinción entre fonema y grafema va más allá de la ayuda cerebral, por tal motivo, debemos educar para evitar errores a loso que nos induce el mismo cerebro. Lo mismo pasa con la distinción entre sueño y realidad, mientras dormimos no hay nada que nos indique que el sueño es solamente un sueño; o la manera como se construyen ilusiones fácilmente pueden alterar nuestro comportamiento. Incluso, la ceguera natural de ver, pero no vernos nos advierte de los errores en los que caemos regularmente.
Ha habido un tipo de educación que condena el error y lo castiga. La pedagogía pone su atención en el error como el fundamento de una pedagogía exigente. Astolfi escribió que el error es una herramienta para enseñar y aprender, porque trabajando sobre los errores se aprende.
En suma, las Neurociencias no explican los errores, simplemente los advierten, y la pedagogía nos invita a hacer del error un dispositivo didáctico. (O)
Neurociencias no explican los errores, los advierten; la pedagogía nos invita a hacer del error un dispositivo didáctico.