Realizando sueños

Los sueños de mucho son los que han inspirado al mundo a lo largo de la historia, y no necesariamente a genios, pero sí a personas optimistas y perseverantes, a emprendedores de proyectos empresariales que han trascendido más allá de lo que ellos mismos pudieron alguna vez imaginar.


Te ha sucedido alguna vez que imaginas algo, piensas en lo espectacular que sería lograrlo y sencillamente al final te dices a ti mismo,  “No, seguramente no es posible”.


Los grandes hombres y mujeres que han logrado dejar su huella en el mundo empresarial jamás pensaron de esa forma; fueron ellos quienes contra viento y marea persiguieron sus locos e “inalcanzables” sueños, hasta lograr plasmarlos en grandes proyectos empresariales que en muchos casos y hasta el día de hoy, no solamente hicieron historia, si no que son parte de la vida de millones de ser humanos, entre ellos,  tú y yo.
Soñar no es un disparate, es contar con la semilla que inicia la germinación de algo muy grande si la siembras en el lugar adecuado y la trabajas permanentemente.
Las empresas nacen de sueños, sueños que generan ideas, ideas que despiertan pasiones indescriptibles, pasiones que mueven a una persona o a un equipo de personas a trabajar incansablemente hasta conseguir los resultados esperados.
Los sueños también mantienen a las empresas, pues ya con un negocio en marcha el proceso de crecer y perdurar en el tiempo, es siempre producto del desarrollo dinámico y constante de nuevas y diferentes ideas para  ofrecer productos y/o servicios adecuados al mercado.
¿Sabías que el fundador de Facebook tenía 19 años cuando creó esta comunidad virtual?
¿Sabías que el fundador de Apple inició su negocio en la cochera de la casa de sus padres?
¿Sabías que el creador de WhatsApp es un exempleado de Yahoo que llegó a Estados Unidos desde Ucrania, prácticamente sin hablar inglés?
Pues todas estas preguntas responden a la más grande de todas: ¿Qué marcó la diferencia entre tú y yo con estos empresarios? La respuesta es sencilla: Ellos tuvieron un sueño y viven o vivieron para conseguirlo.
Soñar es una bendición, un don, hay que aprovecharlo constantemente. No sucede únicamente en el mundo empresarial, si no en el ámbito deportivo, social, e incluso personal. (O)
Son los soñadores los que han cambiado y seguirán cambiando este mundo…. yo quiero ser uno de ellos….
¿y tú?

Realizando sueños

Los sueños de mucho son los que han inspirado al mundo a lo largo de la historia, y no necesariamente a genios, pero sí a personas optimistas y perseverantes, a emprendedores de proyectos empresariales que han trascendido más allá de lo que ellos mismos pudieron alguna vez imaginar.


Te ha sucedido alguna vez que imaginas algo, piensas en lo espectacular que sería lograrlo y sencillamente al final te dices a ti mismo,  “No, seguramente no es posible”.


Los grandes hombres y mujeres que han logrado dejar su huella en el mundo empresarial jamás pensaron de esa forma; fueron ellos quienes contra viento y marea persiguieron sus locos e “inalcanzables” sueños, hasta lograr plasmarlos en grandes proyectos empresariales que en muchos casos y hasta el día de hoy, no solamente hicieron historia, si no que son parte de la vida de millones de ser humanos, entre ellos,  tú y yo.
Soñar no es un disparate, es contar con la semilla que inicia la germinación de algo muy grande si la siembras en el lugar adecuado y la trabajas permanentemente.
Las empresas nacen de sueños, sueños que generan ideas, ideas que despiertan pasiones indescriptibles, pasiones que mueven a una persona o a un equipo de personas a trabajar incansablemente hasta conseguir los resultados esperados.
Los sueños también mantienen a las empresas, pues ya con un negocio en marcha el proceso de crecer y perdurar en el tiempo, es siempre producto del desarrollo dinámico y constante de nuevas y diferentes ideas para  ofrecer productos y/o servicios adecuados al mercado.
¿Sabías que el fundador de Facebook tenía 19 años cuando creó esta comunidad virtual?
¿Sabías que el fundador de Apple inició su negocio en la cochera de la casa de sus padres?
¿Sabías que el creador de WhatsApp es un exempleado de Yahoo que llegó a Estados Unidos desde Ucrania, prácticamente sin hablar inglés?
Pues todas estas preguntas responden a la más grande de todas: ¿Qué marcó la diferencia entre tú y yo con estos empresarios? La respuesta es sencilla: Ellos tuvieron un sueño y viven o vivieron para conseguirlo.
Soñar es una bendición, un don, hay que aprovecharlo constantemente. No sucede únicamente en el mundo empresarial, si no en el ámbito deportivo, social, e incluso personal. (O)
Son los soñadores los que han cambiado y seguirán cambiando este mundo…. yo quiero ser uno de ellos….
¿y tú?