Presupuesto

La pretendida disminución del prepuesto para las universidades ha sido uno de los primeros nudos críticos del gobierno de Lenin Moreno. Quizás todos entendíamos que la reducción del aparataje estatal, frente a la crisis económica de la inexistente “mesa servida”, iba a afectar el ejercicio de los derechos constitucionales. Como sabemos ante esa inminente restricción en la inversión social, implicaba el pasarle el costo de la crisis a los derechos como la educación, salud, etc. No obstante, nuestra Constitución señala en el art. 357   que “el Estado garantizará el financiamiento de las instituciones públicas de educación superior. Las universidades y escuelas politécnicas públicas podrán crear fuentes complementarias de ingresos para mejorar su capacidad académica, invertir en la investigación y en el otorgamiento de becas y créditos, que no implicarán costo o gravamen alguno para quienes estudian en el tercer nivel. La distribución de estos recursos deberá basarse fundamentalmente en la calidad y otros criterios definidos en la ley”.
De la disposición constitucional se infiere que el derecho a la educación superior debe ser garantizado mediante el financiamiento de las Instituciones de Educación Superior, por ello la reducción del presupuesto implica la regresividad del ejercicio de este derecho. Esto esta claramente prohibido por el art. 11 numeral 8 donde se establece que “será inconstitucional cualquier acción u omisión de carácter regresivo que disminuya, menoscabe o anule injustificadamente el ejercicio de los derechos”. Sin embargo, lo mas importante es la fortaleza y unidad que ha demostrado la Universidad ecuatoriana ante esta pretensión de la reducción presupuestaria. Las redes sociales se han llenado de reflexiones, fotos, memes que recogen el malestar de quienes somos parte del sistema de educación superior. A 100 años de la Reforma Universitaria de Córdoba, principios como la gratuidad, cogobierno, autonomía son esenciales para lograr construir la Universidad de calidad. Con una reducción del presupuesto, se reduce también la posibilidad de incrementar el cupo para el ingreso de miles de jóvenes que se quedaron por varios años fuera de la Universidad. Se reduce la investigación que permitirá seguir generando nuevo conocimiento. Por ello, con claridad no estamos de acuerdo con la reducción presupuestaria y hacemos un llamado al gobierno nacional a buscar alternativas que no vayan contra el ejercicio de los derechos constitucionales. (O)
No estamos de acuerdo con la reducción presupuestaria y hacemos un llamado al gobierno nacional a buscar alternativas.

Presupuesto

La pretendida disminución del prepuesto para las universidades ha sido uno de los primeros nudos críticos del gobierno de Lenin Moreno. Quizás todos entendíamos que la reducción del aparataje estatal, frente a la crisis económica de la inexistente “mesa servida”, iba a afectar el ejercicio de los derechos constitucionales. Como sabemos ante esa inminente restricción en la inversión social, implicaba el pasarle el costo de la crisis a los derechos como la educación, salud, etc. No obstante, nuestra Constitución señala en el art. 357   que “el Estado garantizará el financiamiento de las instituciones públicas de educación superior. Las universidades y escuelas politécnicas públicas podrán crear fuentes complementarias de ingresos para mejorar su capacidad académica, invertir en la investigación y en el otorgamiento de becas y créditos, que no implicarán costo o gravamen alguno para quienes estudian en el tercer nivel. La distribución de estos recursos deberá basarse fundamentalmente en la calidad y otros criterios definidos en la ley”.
De la disposición constitucional se infiere que el derecho a la educación superior debe ser garantizado mediante el financiamiento de las Instituciones de Educación Superior, por ello la reducción del presupuesto implica la regresividad del ejercicio de este derecho. Esto esta claramente prohibido por el art. 11 numeral 8 donde se establece que “será inconstitucional cualquier acción u omisión de carácter regresivo que disminuya, menoscabe o anule injustificadamente el ejercicio de los derechos”. Sin embargo, lo mas importante es la fortaleza y unidad que ha demostrado la Universidad ecuatoriana ante esta pretensión de la reducción presupuestaria. Las redes sociales se han llenado de reflexiones, fotos, memes que recogen el malestar de quienes somos parte del sistema de educación superior. A 100 años de la Reforma Universitaria de Córdoba, principios como la gratuidad, cogobierno, autonomía son esenciales para lograr construir la Universidad de calidad. Con una reducción del presupuesto, se reduce también la posibilidad de incrementar el cupo para el ingreso de miles de jóvenes que se quedaron por varios años fuera de la Universidad. Se reduce la investigación que permitirá seguir generando nuevo conocimiento. Por ello, con claridad no estamos de acuerdo con la reducción presupuestaria y hacemos un llamado al gobierno nacional a buscar alternativas que no vayan contra el ejercicio de los derechos constitucionales. (O)
No estamos de acuerdo con la reducción presupuestaria y hacemos un llamado al gobierno nacional a buscar alternativas.