Petros, bitcoins y otras criptomonedas

Visto

La moneda, el dinero y los sistemas monetarios han experimentado una larga evolución a lo largo de la historia. El intercambio ha transitado desde el más elemental trueque hasta el surgimiento de monedas virtuales. Las funciones del dinero, como depósito de valor, medio de pago y medio de circulación o intercambio, han ido cambiando paulatinamente, aunque se esencia se mantiene. La clave radica en la confianza -fiducia- sin la cual, se castiga el nivel de aceptación y el sigo monetario (el Sucre o el Bolívar, por ejemplo) deja de cumplir a cabalidad su papel hasta desaparecer por completo. En el caso del Sucre, durante más de medio siglo, "sólo" se multiplicó por 5, de 5 a 25 sucres por dólar, en tanto que, en menos de 20 años (desde principios de los 80 hasta enero de 2000) el tipo de cambio se multiplicó por 1.000, al pasar el tipo de cambio de 25 a 25.000 sucres por dólar. El rentismo de las élites exportadoras y la especulación bancaria, terminó con la moneda nacional (Conste que, constitucionalmente, el banco central gozaba de autonomía)
Desde los años 80 y, con mucho mas velocidad, en la última década, el dinero físico, básicamente expresado en billetes o moneda fraccionaria, circula menos y se utilizan otros medios de pago. Por fin, se ha desarrollado con inusitada fuerza el dinero virtual a través de las denominadas CRPTOMONEDAS que facilitan la realización del intercambio de bienes y servicios mediante operaciones o transacciones electrónicas, que no necesitan, absoluto, de intermediario alguno. El sistema se fundamenta en algoritmos matemáticos y cuenta con un "Blockchain", es decir, una cadena de bloques. Se trata simplemente del uso de una moneda digital. Entre las criptomonedas con mayor éxito está el llamado BITCOIN creado en el año 2009 por el ingenio -informático -matemático y económico- del japonés Satoshi Nakamoto (anecdóticamente, la primera utilización fue para pagar por un par de pizzas). Con las criptomonedas se facilita, en cuestión de unos 10 minutos, el pago desde y hacia cualquier parte del mundo por concepto de transacciones de bienes o servicios a un costo relativamente bajó, el orden del 1%. Las transacciones garantizan el sigilo y anonimato (lo que no necesariamente es bueno, al menos cuando las transacciones son de de dudosa procedencia). Hay que destacar que las transacciones no están gravadas con impuesto alguno. Esta característica, desde la perspectiva macroeconómica y fiscal, es perjudicial. (Habría que desarrollar un marco jurídico internacional que permita recaudar los tributos, según corresponda).
El gobierno venezolano acaba de poner en circulación su propia criptomoneda., el PETRO. En principio, esta moneda virtual suena como interesante. Frente a las gravísimas dificultades económicas, monetarias y financieras, derivadas de los errores gubernamentales y del boicot externo e interno, tenía que diseñar un nuevo sistema monetario, con proyección internacional que enfrente el problema mediante una moneda que cumpla con el requisito de confianza, que es fundamental. El respaldo de la gigantesca dotación de recursos naturales (petróleo, diamantes, gas, etc) con que cuenta Venezuela puede generar la indispensable confianza. La inflación cero, al menos, está asegura, lo que, desde luego ya es bastante. En todo caso, lo que está claro es que el futuro de la economía monetaria, es virtual por completo. Los papelitos verdes o de cualquier color, más pronto que tarde, pasarán a los museos numismáticos. (O)

Petros, bitcoins y otras criptomonedas

La moneda, el dinero y los sistemas monetarios han experimentado una larga evolución a lo largo de la historia. El intercambio ha transitado desde el más elemental trueque hasta el surgimiento de monedas virtuales. Las funciones del dinero, como depósito de valor, medio de pago y medio de circulación o intercambio, han ido cambiando paulatinamente, aunque se esencia se mantiene. La clave radica en la confianza -fiducia- sin la cual, se castiga el nivel de aceptación y el sigo monetario (el Sucre o el Bolívar, por ejemplo) deja de cumplir a cabalidad su papel hasta desaparecer por completo. En el caso del Sucre, durante más de medio siglo, "sólo" se multiplicó por 5, de 5 a 25 sucres por dólar, en tanto que, en menos de 20 años (desde principios de los 80 hasta enero de 2000) el tipo de cambio se multiplicó por 1.000, al pasar el tipo de cambio de 25 a 25.000 sucres por dólar. El rentismo de las élites exportadoras y la especulación bancaria, terminó con la moneda nacional (Conste que, constitucionalmente, el banco central gozaba de autonomía)
Desde los años 80 y, con mucho mas velocidad, en la última década, el dinero físico, básicamente expresado en billetes o moneda fraccionaria, circula menos y se utilizan otros medios de pago. Por fin, se ha desarrollado con inusitada fuerza el dinero virtual a través de las denominadas CRPTOMONEDAS que facilitan la realización del intercambio de bienes y servicios mediante operaciones o transacciones electrónicas, que no necesitan, absoluto, de intermediario alguno. El sistema se fundamenta en algoritmos matemáticos y cuenta con un "Blockchain", es decir, una cadena de bloques. Se trata simplemente del uso de una moneda digital. Entre las criptomonedas con mayor éxito está el llamado BITCOIN creado en el año 2009 por el ingenio -informático -matemático y económico- del japonés Satoshi Nakamoto (anecdóticamente, la primera utilización fue para pagar por un par de pizzas). Con las criptomonedas se facilita, en cuestión de unos 10 minutos, el pago desde y hacia cualquier parte del mundo por concepto de transacciones de bienes o servicios a un costo relativamente bajó, el orden del 1%. Las transacciones garantizan el sigilo y anonimato (lo que no necesariamente es bueno, al menos cuando las transacciones son de de dudosa procedencia). Hay que destacar que las transacciones no están gravadas con impuesto alguno. Esta característica, desde la perspectiva macroeconómica y fiscal, es perjudicial. (Habría que desarrollar un marco jurídico internacional que permita recaudar los tributos, según corresponda).
El gobierno venezolano acaba de poner en circulación su propia criptomoneda., el PETRO. En principio, esta moneda virtual suena como interesante. Frente a las gravísimas dificultades económicas, monetarias y financieras, derivadas de los errores gubernamentales y del boicot externo e interno, tenía que diseñar un nuevo sistema monetario, con proyección internacional que enfrente el problema mediante una moneda que cumpla con el requisito de confianza, que es fundamental. El respaldo de la gigantesca dotación de recursos naturales (petróleo, diamantes, gas, etc) con que cuenta Venezuela puede generar la indispensable confianza. La inflación cero, al menos, está asegura, lo que, desde luego ya es bastante. En todo caso, lo que está claro es que el futuro de la economía monetaria, es virtual por completo. Los papelitos verdes o de cualquier color, más pronto que tarde, pasarán a los museos numismáticos. (O)

Visto