Petro yuan al día

 Las noticias no son, ciertamente, para que Mr. Trump se esfuerce en esbozar una sonrisa. El tan ansiado petróleo se le vuelve cada día más escurridizo: lo perdió en el cercano oriente, no puede con Venezuela, los inversionistas están desalentados con el cracking petrolero. La artificiosa caída del precio del crudo terminó cuando la OPEP llegó a acuerdos para retomar el control de la producción, tarea que estuvo a cargo de los líderes de Arabia Saudita, Rusia y Venezuela. Incapaz de diseñar una política financiera para el control del oro negro, el Presidente Trump apenas logra esbozar sanciones que se revierten contra la propia industria y economía estadounidense.
A poco de iniciar su último año de gobierno Donald Trump no ha logrado cumplir con sus ofertas de campaña y sabe muy bien que su reelección no está de ninguna manera asegurada. La falta de una política económica coherente marca cada vez con mayor fuerza el declive del poderío de los EE.UU. A ello se suma el alejamiento de aliados tradicionales, particularmente en Europa. La idea de que estamos asistiendo a un cambio de época es ya una realidad de la que ya casi nadie duda. El  mundo unipolar quedó en las fantasías de los años 90. Hoy se fortalecen las alianzas entre gobiernos y países que quieren avanzar por las vías del intercambio económico, industrial, comercial y, particularmente, de fortalecimiento de la paz.
El aislamiento del dólar en los intercambios comerciales presagia el derrumbe de la economía de los EE.UU. y anula las pretendidas sanciones de Mr. Trump. A ello debe agregarse el incremento de las reservas de oro de un conjunto de países, en especial Rusia, China, Turquía e incluso Venezuela. La criptomoneda está revolucionando el sistema financiero para garantizar la integridad de las transacciones al margen de los bancos. El reciente anuncio del gobierno de la República Popular China es la respuesta a la prepotencia del poder económico estadounidense: el lanzamiento del petro yuan para contratos petroleros a futuro, la elevación de arancel para más de un centenar de artículos importados desde los EE.UU. y el cese de la compra de deuda pública americana es la más clara e imponente respuesta a Mr. Trump. No son amenazas, mucho menos berrinches, ni tampoco inicio de campaña electoral. Son hechos concretos a los que pueden agregarse la Ruta de la Seda y la Ruta del Norte a través de la que China y Rusia incrementarán su nexo comerciales con Europa. (O)
En los años sesenta, la generación de entonces, comenzamos a sentir que los vientos de transformación social soplaban desde Oriente.

Petro yuan al día

 Las noticias no son, ciertamente, para que Mr. Trump se esfuerce en esbozar una sonrisa. El tan ansiado petróleo se le vuelve cada día más escurridizo: lo perdió en el cercano oriente, no puede con Venezuela, los inversionistas están desalentados con el cracking petrolero. La artificiosa caída del precio del crudo terminó cuando la OPEP llegó a acuerdos para retomar el control de la producción, tarea que estuvo a cargo de los líderes de Arabia Saudita, Rusia y Venezuela. Incapaz de diseñar una política financiera para el control del oro negro, el Presidente Trump apenas logra esbozar sanciones que se revierten contra la propia industria y economía estadounidense.
A poco de iniciar su último año de gobierno Donald Trump no ha logrado cumplir con sus ofertas de campaña y sabe muy bien que su reelección no está de ninguna manera asegurada. La falta de una política económica coherente marca cada vez con mayor fuerza el declive del poderío de los EE.UU. A ello se suma el alejamiento de aliados tradicionales, particularmente en Europa. La idea de que estamos asistiendo a un cambio de época es ya una realidad de la que ya casi nadie duda. El  mundo unipolar quedó en las fantasías de los años 90. Hoy se fortalecen las alianzas entre gobiernos y países que quieren avanzar por las vías del intercambio económico, industrial, comercial y, particularmente, de fortalecimiento de la paz.
El aislamiento del dólar en los intercambios comerciales presagia el derrumbe de la economía de los EE.UU. y anula las pretendidas sanciones de Mr. Trump. A ello debe agregarse el incremento de las reservas de oro de un conjunto de países, en especial Rusia, China, Turquía e incluso Venezuela. La criptomoneda está revolucionando el sistema financiero para garantizar la integridad de las transacciones al margen de los bancos. El reciente anuncio del gobierno de la República Popular China es la respuesta a la prepotencia del poder económico estadounidense: el lanzamiento del petro yuan para contratos petroleros a futuro, la elevación de arancel para más de un centenar de artículos importados desde los EE.UU. y el cese de la compra de deuda pública americana es la más clara e imponente respuesta a Mr. Trump. No son amenazas, mucho menos berrinches, ni tampoco inicio de campaña electoral. Son hechos concretos a los que pueden agregarse la Ruta de la Seda y la Ruta del Norte a través de la que China y Rusia incrementarán su nexo comerciales con Europa. (O)
En los años sesenta, la generación de entonces, comenzamos a sentir que los vientos de transformación social soplaban desde Oriente.