Periodismo

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Lo último de Padre Hernán Astudillo

Este Domingo de Ramos iniciamos recordando y celebrando la pasión de Jesús hace dos mil anos, cuando se dirigía a Jerusalén pasando por Betfage y Betania, llegando al monte de los Olivos en donde tomó un burro para preparar su entrada triunfal a la ciudad de las contradicciones, persecuciones, difamaciones y muerte. La palabra en acción integra su real significado y regreso nuestra memoria histórica a septiembre del 2004 hasta octubre del 2006, cuando un emigrante llamado Segio Loreto vivió en santuario en nuestra pequeña parroquia San Lorenzo. Aun después de quince anos, las secuelas y el impacto siguen vibrando en dolor y la esperanza de una comunidad que no descansa. Mientras Jesús avanzaba desde el monte de los olivos hacia Jerusalén montado en un burrito, la gente estaba muy emocionada y le gritaban ¡Bendito el rey que viene en nombre del Señor! ¡Paz en el cielo y gloria en las alturas! Había entre la multitud un grupo de fariseos infiltrados que le reclamaban a Jesús que reprenda a sus discípulos. Pero Él les replicó: “Les aseguro que si ellos se callan gritarán las piedras”. Este jueves el panorama universal amaneció pintado en todos los medios de comunicación a nivel mundial sobre arresto de Assange y su cese al santuario, no pude hablar por varios minutos, mientras  lagrimas dibujaban mi rostro recordando a Segio Loreto capturado y deportado por la policía hacia Guatemala. En aquel tiempo avancé al centro de detención en donde más de 30 carros policiales resguardaban el centro de detención, caminé en silencio luego saqué mi estola, un pan rústico y una botella de agua para realizar mi celebración eucarística, mientras la Policía obligó a cerrar las cortinas para que ningún preso viera la celebración a través de las ventanas. (O)

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Este Domingo de Ramos iniciamos recordando y celebrando la pasión de Jesús hace dos mil anos, cuando se dirigía a Jerusalén pasando por Betfage y Betania, llegando al monte de los Olivos en donde tomó un burro para preparar su entrada triunfal a la ciudad de las contradicciones, persecuciones, difamaciones y muerte. La palabra en acción integra su real significado y regreso nuestra memoria histórica a septiembre del 2004 hasta octubre del 2006, cuando un emigrante llamado Segio Loreto vivió en santuario en nuestra pequeña parroquia San Lorenzo. Aun después de quince anos, las secuelas y el impacto siguen vibrando en dolor y la esperanza de una comunidad que no descansa. Mientras Jesús avanzaba desde el monte de los olivos hacia Jerusalén montado en un burrito, la gente estaba muy emocionada y le gritaban ¡Bendito el rey que viene en nombre del Señor! ¡Paz en el cielo y gloria en las alturas! Había entre la multitud un grupo de fariseos infiltrados que le reclamaban a Jesús que reprenda a sus discípulos. Pero Él les replicó: “Les aseguro que si ellos se callan gritarán las piedras”. Este jueves el panorama universal amaneció pintado en todos los medios de comunicación a nivel mundial sobre arresto de Assange y su cese al santuario, no pude hablar por varios minutos, mientras  lagrimas dibujaban mi rostro recordando a Segio Loreto capturado y deportado por la policía hacia Guatemala. En aquel tiempo avancé al centro de detención en donde más de 30 carros policiales resguardaban el centro de detención, caminé en silencio luego saqué mi estola, un pan rústico y una botella de agua para realizar mi celebración eucarística, mientras la Policía obligó a cerrar las cortinas para que ningún preso viera la celebración a través de las ventanas. (O)

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