PASO en Argentina

Las elecciones PASO -Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias- realizadas el domingo 11/08 en Argentina, han dejado un sabor de derrota anticipada para el presidente Mauricio Macri en las presidenciales del próximo octubre, en virtud de las características del sistema electoral del país del sur: los candidatos que no superen el 1,5 % del escrutinio en las primarias, quedan fuera del proceso y, en el caso actual, solo tres binomios superaron este requisito: Frente de Todos con el 47,3%, Juntos por el Cambio el 32,08% y Consenso Federal. Con estos resultados, Mauricio Macri comprende la imposibilidad de conseguir por lo menos pasar a una segunda vuelta el 27 de Octubre: la participación del electorado a nivel nacional del 75,8% es la más alta de los últimos años; en la provincia de Buenos Aires, donde se concentra el 37% del registro electoral total, el triunfo del kichnerismo fue contundente con más del 50% de los votos. De acuerdo a la Ley, el candidato que alcance el 45% de los votos válidos o si habiendo superado el 40% mantiene una diferencia del 10 con su inmediato seguidor, será proclamado triunfador.
Los resultados del 11/08 colocan en una posición totalmente ventajosa al binomio Alberto Fernández-Cristina Fernández y de esto están conscientes no solamente Macri sino también quienes lo han apoyado dentro y fuera del país. La inmediata caída del dólar en 61 pesos argentinos, la venta por el Banco Central de 30 millones de sus reservas, son la clara expresión del nerviosismo del poder económico generado por la posibilidad del retorno al poder de un peronismo reagrupado y reformado.
El binomio triunfador y quienes integran el Frente de Todos, han expresado claramente que su victoria en las primarias no garantizan de por sí el triunfo en Octubre. Saben que la diferencia numérica en la votación es muy fuerte, pero saben también que quienes han manejado el poder los últimos cuatro años no están dispuestos a abandonarlo fácilmente. Alberto Fernández ha convocado a la militancia a continuar trabajando para garantizar la victoria en primera vuelta para devolver a los argentinos ‘la educación, la formación universitaria, la atención médica, el trabajo’, para garantizar el derecho a vivir en paz y ser felices.
Quienes afirmaban que el ciclo de los gobiernos progresistas en América Latina se había acabado, deben admitir que estaban equivocados. (O)
El peso argentino se desploma y alcanza su mínimo histórico tras la derrota de Macri en las primarias.

PASO en Argentina

Las elecciones PASO -Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias- realizadas el domingo 11/08 en Argentina, han dejado un sabor de derrota anticipada para el presidente Mauricio Macri en las presidenciales del próximo octubre, en virtud de las características del sistema electoral del país del sur: los candidatos que no superen el 1,5 % del escrutinio en las primarias, quedan fuera del proceso y, en el caso actual, solo tres binomios superaron este requisito: Frente de Todos con el 47,3%, Juntos por el Cambio el 32,08% y Consenso Federal. Con estos resultados, Mauricio Macri comprende la imposibilidad de conseguir por lo menos pasar a una segunda vuelta el 27 de Octubre: la participación del electorado a nivel nacional del 75,8% es la más alta de los últimos años; en la provincia de Buenos Aires, donde se concentra el 37% del registro electoral total, el triunfo del kichnerismo fue contundente con más del 50% de los votos. De acuerdo a la Ley, el candidato que alcance el 45% de los votos válidos o si habiendo superado el 40% mantiene una diferencia del 10 con su inmediato seguidor, será proclamado triunfador.
Los resultados del 11/08 colocan en una posición totalmente ventajosa al binomio Alberto Fernández-Cristina Fernández y de esto están conscientes no solamente Macri sino también quienes lo han apoyado dentro y fuera del país. La inmediata caída del dólar en 61 pesos argentinos, la venta por el Banco Central de 30 millones de sus reservas, son la clara expresión del nerviosismo del poder económico generado por la posibilidad del retorno al poder de un peronismo reagrupado y reformado.
El binomio triunfador y quienes integran el Frente de Todos, han expresado claramente que su victoria en las primarias no garantizan de por sí el triunfo en Octubre. Saben que la diferencia numérica en la votación es muy fuerte, pero saben también que quienes han manejado el poder los últimos cuatro años no están dispuestos a abandonarlo fácilmente. Alberto Fernández ha convocado a la militancia a continuar trabajando para garantizar la victoria en primera vuelta para devolver a los argentinos ‘la educación, la formación universitaria, la atención médica, el trabajo’, para garantizar el derecho a vivir en paz y ser felices.
Quienes afirmaban que el ciclo de los gobiernos progresistas en América Latina se había acabado, deben admitir que estaban equivocados. (O)
El peso argentino se desploma y alcanza su mínimo histórico tras la derrota de Macri en las primarias.