Nulo: La realidad

Visto
Foto cortesía.

A pocos días de las elecciones, el Consejo Nacional Electoral aún no ha establecido cual va ha ser la forma para contar los votos nulos en la elección al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social. Este enrevesado debate empezó con la propuesta de ciertos sectores políticos encumbrados en el actual CPCCS-T, que sostiene la necesidad de eliminar este órgano del cual son parte actualmente. Esto evidencia una limitada sindéresis entre lo que se proclama y lo que se hace, que se podría resumir en que cuando usas una institución para cumplir tus fines, esta es válida, pero cuando puede ser contraproducente a tus intereses esta es inválida ¿Es o no una contradicción flagrante? Bajo estas circunstancias se ha afianzado una campaña por el voto nulo como la panacea para eliminar el CPCCS, sin embargo, existen más expectativas que son únicamente eso, expectativas.
Expectativa: Si desconocemos quiénes son las y los candidatos al CPCCS esa sería condición necesaria para votar nulo. Realidad: De la misma forma la mayoría desconocemos a las y los candidatos de quienes son candidatos a prefectos, alcaldes, concejales, a pesar de ello no es condición suficiente para votar nulo.
Expectativa: Si el voto nulo es mayoritario implica la eliminación del CPCCS. Realidad: Únicamente mediante la modificación de la Constitución, sea esta por la vía de la enmienda, reforma parcial o cambio constitucional se podría eliminar una institución que en la actualidad es parte de la Función de Transparencia y Control Social. Para ello, la Corte Constitucional tendrá que mediante un dictamen disponer cual es el procedimiento de modificación.
Expectativa: Si la mayoría de los votos son nulos eso indicará la ilegitimidad democrática de la elección del CPCCS. Realidad: Aquí la tesis se relativiza, efectivamente ahora la elección de los consejeros es mediante elecciones, y eso implica que si el voto nulo es mayoritario podría decirse que existe un grado de ilegitimidad, no obstante, el órgano sí se conformaría jurídicamente.
Además, cabe recordarles a los agoreros del voto nulo que en el mejor de los casos el porcentaje más alto al que ha llegado es 29.32 por ciento en 1997 en la consulta sobre si la elección de diputados sería en primera o segunda vuelta.
En fin, cuidado que el voto nulo luego puede ir por sus acólitos y por el sistema representativo. (O)
Del voto nulo  en el mejor de los casos el porcentaje más alto al que ha llegado es 29.32% en 1997 en la consulta sobre elección de diputados.

Nulo: La realidad

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A pocos días de las elecciones, el Consejo Nacional Electoral aún no ha establecido cual va ha ser la forma para contar los votos nulos en la elección al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social. Este enrevesado debate empezó con la propuesta de ciertos sectores políticos encumbrados en el actual CPCCS-T, que sostiene la necesidad de eliminar este órgano del cual son parte actualmente. Esto evidencia una limitada sindéresis entre lo que se proclama y lo que se hace, que se podría resumir en que cuando usas una institución para cumplir tus fines, esta es válida, pero cuando puede ser contraproducente a tus intereses esta es inválida ¿Es o no una contradicción flagrante? Bajo estas circunstancias se ha afianzado una campaña por el voto nulo como la panacea para eliminar el CPCCS, sin embargo, existen más expectativas que son únicamente eso, expectativas.
Expectativa: Si desconocemos quiénes son las y los candidatos al CPCCS esa sería condición necesaria para votar nulo. Realidad: De la misma forma la mayoría desconocemos a las y los candidatos de quienes son candidatos a prefectos, alcaldes, concejales, a pesar de ello no es condición suficiente para votar nulo.
Expectativa: Si el voto nulo es mayoritario implica la eliminación del CPCCS. Realidad: Únicamente mediante la modificación de la Constitución, sea esta por la vía de la enmienda, reforma parcial o cambio constitucional se podría eliminar una institución que en la actualidad es parte de la Función de Transparencia y Control Social. Para ello, la Corte Constitucional tendrá que mediante un dictamen disponer cual es el procedimiento de modificación.
Expectativa: Si la mayoría de los votos son nulos eso indicará la ilegitimidad democrática de la elección del CPCCS. Realidad: Aquí la tesis se relativiza, efectivamente ahora la elección de los consejeros es mediante elecciones, y eso implica que si el voto nulo es mayoritario podría decirse que existe un grado de ilegitimidad, no obstante, el órgano sí se conformaría jurídicamente.
Además, cabe recordarles a los agoreros del voto nulo que en el mejor de los casos el porcentaje más alto al que ha llegado es 29.32 por ciento en 1997 en la consulta sobre si la elección de diputados sería en primera o segunda vuelta.
En fin, cuidado que el voto nulo luego puede ir por sus acólitos y por el sistema representativo. (O)
Del voto nulo  en el mejor de los casos el porcentaje más alto al que ha llegado es 29.32% en 1997 en la consulta sobre elección de diputados.

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