Nueva Coccinelle

Memoria histórica es lo que nos falta a las nuevas generaciones LGBTIQ+ y por supuesto, a la heterosexual ecuatoriana. Un 17 de mayo de 1990, la Organización Mundial de la Salud retiró a la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales, desde entonces se ha avanzado en la despatologización de las identidades y cuerpos de la diversidad sexo-género diversa, pero el reto sigue siendo grande por el avance de grupos anti-derechos.
“Justicia transfóbica responde por nuestras muertas. Ni un minuto más de silencio, una vida entera de lucha” bajo un grito unísono, las travestis, transexuales, transmasculinos, transgénero junto a gays, lesbianas y bisexuales se reunieron en el parque de La Alameda en Quito el pasado viernes 17 de mayo. A las 11:00 inició una marcha encabezada por la “Nueva Coccinelli”, Purita, Nebraska, Jacinta y otras heroínas de la despenalización de la homosexualidad en el Ecuador de 1997. Ahora volvieron veinte y dos años después para exigir verdad y justicia.
El gobierno de León Febres Cordero (1984-1988) es recordado por la desaparición de los hermanos Carlos y Pedro Restrepo Arismendi y el de la tortura, violación y ejecución extrajudicial de la profesora Consuelo Benavides, sin embargo, la historia no está completa si no incluimos las torturas, ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias e ilegales, violencia sexual y tratos crueles, inhumanos y degradantes dentro de un ataque general y sistemático que sufrieron las mujeres trans y maricones en la década de los 80’s y en lo posterior en los 90’s y 00’s por parte de la fuerza pública con la venia del gobierno ecuatoriano.
Una vida llena de violencias a las Coccinelle, enmarco que varias emigraran, y que hoy, en el 2019, las tres cuartas partes de sus integrantes iniciales, estén muertas. Sin embargo, las sobrevivientes, entregaron en la Fiscalía General del Estado junto a la abogada Pamela Chiriboga de INREDH una demanda al Estado ecuatoriano por lesa humanidad y persecución con testimonios de las víctimas. En el informe de la comisión de la verdad de 2013, se reconoce vulneración de derechos a las mujeres trans, sin embargo, no se detalla responsables, ni una reparación integral, peor el impulso de investigaciones.
En el mural “Un grito a la verdad”, proyecto de reparación simbólica a las víctimas de violaciones de derechos humano de la Fiscalía General del Estado en Quito, deben estar nuestras compañeras históricas trans. (O)
Justicia, verdad, memoria y gratitud para nuestras heroínas Coccinelle, seguimos en la lucha contra las LGBTIQfobias.

Nueva Coccinelle

Memoria histórica es lo que nos falta a las nuevas generaciones LGBTIQ+ y por supuesto, a la heterosexual ecuatoriana. Un 17 de mayo de 1990, la Organización Mundial de la Salud retiró a la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales, desde entonces se ha avanzado en la despatologización de las identidades y cuerpos de la diversidad sexo-género diversa, pero el reto sigue siendo grande por el avance de grupos anti-derechos.
“Justicia transfóbica responde por nuestras muertas. Ni un minuto más de silencio, una vida entera de lucha” bajo un grito unísono, las travestis, transexuales, transmasculinos, transgénero junto a gays, lesbianas y bisexuales se reunieron en el parque de La Alameda en Quito el pasado viernes 17 de mayo. A las 11:00 inició una marcha encabezada por la “Nueva Coccinelli”, Purita, Nebraska, Jacinta y otras heroínas de la despenalización de la homosexualidad en el Ecuador de 1997. Ahora volvieron veinte y dos años después para exigir verdad y justicia.
El gobierno de León Febres Cordero (1984-1988) es recordado por la desaparición de los hermanos Carlos y Pedro Restrepo Arismendi y el de la tortura, violación y ejecución extrajudicial de la profesora Consuelo Benavides, sin embargo, la historia no está completa si no incluimos las torturas, ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias e ilegales, violencia sexual y tratos crueles, inhumanos y degradantes dentro de un ataque general y sistemático que sufrieron las mujeres trans y maricones en la década de los 80’s y en lo posterior en los 90’s y 00’s por parte de la fuerza pública con la venia del gobierno ecuatoriano.
Una vida llena de violencias a las Coccinelle, enmarco que varias emigraran, y que hoy, en el 2019, las tres cuartas partes de sus integrantes iniciales, estén muertas. Sin embargo, las sobrevivientes, entregaron en la Fiscalía General del Estado junto a la abogada Pamela Chiriboga de INREDH una demanda al Estado ecuatoriano por lesa humanidad y persecución con testimonios de las víctimas. En el informe de la comisión de la verdad de 2013, se reconoce vulneración de derechos a las mujeres trans, sin embargo, no se detalla responsables, ni una reparación integral, peor el impulso de investigaciones.
En el mural “Un grito a la verdad”, proyecto de reparación simbólica a las víctimas de violaciones de derechos humano de la Fiscalía General del Estado en Quito, deben estar nuestras compañeras históricas trans. (O)
Justicia, verdad, memoria y gratitud para nuestras heroínas Coccinelle, seguimos en la lucha contra las LGBTIQfobias.