¡No hay excepciones!

Nuestra constitución, en su primer artículo, establece que “Ecuador es un Estado Constitucional de Derechos y Justicia…” que  GARANTIZA, sin discriminación alguna, el efectivo goce de los derechos establecidos en la Constitución y en los instrumentos internacionales. Para reafirmar estos mandatos tenemos 72 artículos sobre principios de aplicación de los derechos  y derechos humanos de primera, segunda y tercera generación. Algunos no corresponden a esa clasificación: derechos de la naturaleza, derecho a la ciudad, derechos de comunicación e información y  derechos colectivos de pueblos ancestrales. En  forma categórica se establece que “Todas las personas son iguales y gozaran de los mismos derechos, deberes y oportunidades.

Nadie podrá ser discriminado por razones de etnia, lugar de nacimiento, edad, sexo, identidad de género, identidad cultural, estado civil, idioma, religión, ideología, FILIACION POLITICA, pasado judicial, condición socio-económica, condición migratoria, orientación sexual, estado de salud…ni por cualquier otra distin-ción, personal o colectiva, temporal o permanente…”. Se refuerza esta protección señalando que “Para el ejercicio de los derechos y las garantías constitu-cionales no se exigirán condiciones o requisitos que no estén estalecidos en la Constitución o la Ley” y que “Las instituciones del Estado…las servidoras o servidores públicos y las personas que actúen en virtud de una potestad estatal ejercerán solamente las competencias y facultades que les sean atribuidas en la Constitución y la ley”. 

Adicionalmente, se dispone que “Ninguna norma jurídica podrá restringir el contenido de los derechos ni de las garantías constitucionales”  y que “todos los principios y los derechos son inalienables, irrenunciables, indivisibles, interdependientes y de igual jerarquía.”  Además se establece que los ecuatorianos tenemos derecho a ser juzgados “por una jueza o juez independiente, IMPARCIAL y competente. Nadie será juzgado por tribunales de excepción o por comisiones especiales creadas para el efecto.”  Luego de esta refrescante síntesis de artículos esenciales de nuestra constitución conviene interrogar ¿a alguien le queda alguna duda de que TODOS tenemos que respetar y someternos a la constitución?. ¡No hay excepciones! Hay que precautelar ese pacto social del 2008. ¡Las revanchas políticas y los odios politiqueros se deben zanjar siempre en las urnas! (O)

¡No hay excepciones!

Nuestra constitución, en su primer artículo, establece que “Ecuador es un Estado Constitucional de Derechos y Justicia…” que  GARANTIZA, sin discriminación alguna, el efectivo goce de los derechos establecidos en la Constitución y en los instrumentos internacionales. Para reafirmar estos mandatos tenemos 72 artículos sobre principios de aplicación de los derechos  y derechos humanos de primera, segunda y tercera generación. Algunos no corresponden a esa clasificación: derechos de la naturaleza, derecho a la ciudad, derechos de comunicación e información y  derechos colectivos de pueblos ancestrales. En  forma categórica se establece que “Todas las personas son iguales y gozaran de los mismos derechos, deberes y oportunidades.

Nadie podrá ser discriminado por razones de etnia, lugar de nacimiento, edad, sexo, identidad de género, identidad cultural, estado civil, idioma, religión, ideología, FILIACION POLITICA, pasado judicial, condición socio-económica, condición migratoria, orientación sexual, estado de salud…ni por cualquier otra distin-ción, personal o colectiva, temporal o permanente…”. Se refuerza esta protección señalando que “Para el ejercicio de los derechos y las garantías constitu-cionales no se exigirán condiciones o requisitos que no estén estalecidos en la Constitución o la Ley” y que “Las instituciones del Estado…las servidoras o servidores públicos y las personas que actúen en virtud de una potestad estatal ejercerán solamente las competencias y facultades que les sean atribuidas en la Constitución y la ley”. 

Adicionalmente, se dispone que “Ninguna norma jurídica podrá restringir el contenido de los derechos ni de las garantías constitucionales”  y que “todos los principios y los derechos son inalienables, irrenunciables, indivisibles, interdependientes y de igual jerarquía.”  Además se establece que los ecuatorianos tenemos derecho a ser juzgados “por una jueza o juez independiente, IMPARCIAL y competente. Nadie será juzgado por tribunales de excepción o por comisiones especiales creadas para el efecto.”  Luego de esta refrescante síntesis de artículos esenciales de nuestra constitución conviene interrogar ¿a alguien le queda alguna duda de que TODOS tenemos que respetar y someternos a la constitución?. ¡No hay excepciones! Hay que precautelar ese pacto social del 2008. ¡Las revanchas políticas y los odios politiqueros se deben zanjar siempre en las urnas! (O)