MUJERES Y VIOLENCIA

Como mujer y cuencana que soy siento mucho lo que ha sucedido, sucede y seguirá sucediendo en esta querida ciudad, en lo que se vive sobre violencia de género. Al comenzar a escribir en este diario patrimonial, buscaremos generar reflexiones, con un lenguaje sencillo narraremos historias de vida, de nuestras mujeres, historias que llevarán un rastro de dolor, indignación, impotencia…… y hasta de muerte, pero también historias que son ejemplo de vida, superación y triunfo. Hemos visto una lucha continua contra este fenómeno de parte de los Colectivos de Mujeres, de las mismas dentro de la Política, reformas no muy profundas en el COIP, la importancia del rol de los medios de comunicación al tratar el tema, con todo esto nos preguntamos: ¿en cuánto bajaron los índices de violencia?  Creo que nunca tendremos los datos certeros que nos lleven a conocer su verdadera dimensión.
Hablando de visibilizar este problema, una profesión como es la medicina ofrece un reto para compenetrarse con el alma de una mujer nos proporciona el trato cercano y sincero con ellas, sea cual sea su condición social o económica, a través de una simple historia clínica nos lleva mas allá de una consulta , nos mueve a humanizarnos y unirnos en ese despertar de las mujeres a un NO rotundo por la agresión sea verbal, física o psicológica, que nos daña la piel, la vida, nos quita la paz, la alegría, la autoestima y la dulzura que brindamos en cada hogar.
Asumamos el reto de bajar las estadísticas de violencia en todas sus formas, atacando desde su raíz tan sutilmente llevada y ejercida por años por parte de los varones y de nosotras mismas, haciendo un esfuerzo educándonos en este sentido, ser críticas de las conductas de nuestros esposos e hijos cuando haya agresividad de género, no dejando que esto sea un ejercicio diario, con la dulzura innata de mujer podremos crear un ambiente de paz y respeto en cada hogar .
Esta lucha no es una lucha de género, sino de generar un buen vivir entre hombres y mujeres, dos seres armoniosamente diferentes, como que somos creadores de ese núcleo familiar que traerá a este mundo individuos en blanco para nosotros, como padres, ir escribiendo en sus vidas a través del ejemplo, atención , amor que les brindemos y de los altos que pongamos a tiempo a sus conductas erráticas, antes de que lleguen a su edad adulta y sea demasiado tarde //Por ti mi Cris// (O)

ESTA LUCHA NO ES UNA LUCHA DE GENERO SINO DE GENERAR UN BUEN VIVIR.

MUJERES Y VIOLENCIA

Como mujer y cuencana que soy siento mucho lo que ha sucedido, sucede y seguirá sucediendo en esta querida ciudad, en lo que se vive sobre violencia de género. Al comenzar a escribir en este diario patrimonial, buscaremos generar reflexiones, con un lenguaje sencillo narraremos historias de vida, de nuestras mujeres, historias que llevarán un rastro de dolor, indignación, impotencia…… y hasta de muerte, pero también historias que son ejemplo de vida, superación y triunfo. Hemos visto una lucha continua contra este fenómeno de parte de los Colectivos de Mujeres, de las mismas dentro de la Política, reformas no muy profundas en el COIP, la importancia del rol de los medios de comunicación al tratar el tema, con todo esto nos preguntamos: ¿en cuánto bajaron los índices de violencia?  Creo que nunca tendremos los datos certeros que nos lleven a conocer su verdadera dimensión.
Hablando de visibilizar este problema, una profesión como es la medicina ofrece un reto para compenetrarse con el alma de una mujer nos proporciona el trato cercano y sincero con ellas, sea cual sea su condición social o económica, a través de una simple historia clínica nos lleva mas allá de una consulta , nos mueve a humanizarnos y unirnos en ese despertar de las mujeres a un NO rotundo por la agresión sea verbal, física o psicológica, que nos daña la piel, la vida, nos quita la paz, la alegría, la autoestima y la dulzura que brindamos en cada hogar.
Asumamos el reto de bajar las estadísticas de violencia en todas sus formas, atacando desde su raíz tan sutilmente llevada y ejercida por años por parte de los varones y de nosotras mismas, haciendo un esfuerzo educándonos en este sentido, ser críticas de las conductas de nuestros esposos e hijos cuando haya agresividad de género, no dejando que esto sea un ejercicio diario, con la dulzura innata de mujer podremos crear un ambiente de paz y respeto en cada hogar .
Esta lucha no es una lucha de género, sino de generar un buen vivir entre hombres y mujeres, dos seres armoniosamente diferentes, como que somos creadores de ese núcleo familiar que traerá a este mundo individuos en blanco para nosotros, como padres, ir escribiendo en sus vidas a través del ejemplo, atención , amor que les brindemos y de los altos que pongamos a tiempo a sus conductas erráticas, antes de que lleguen a su edad adulta y sea demasiado tarde //Por ti mi Cris// (O)

ESTA LUCHA NO ES UNA LUCHA DE GENERO SINO DE GENERAR UN BUEN VIVIR.