Mr. Trump

No cabe duda que el Presidente Donald Trump, está trascendiendo en la historia mundial. Con su estilo poco diplomático, pasa buena parte de su tiempo twittea que twittea. Cada “trino” suyo sacude la política, la economía y las finanzas planetarias. Sacude sobre todo los pilares del libre comercio dejando al descubierto que la OMC esta hecha a imagen y semejanza del capital dominante, de las transnacionales y de los estados que son parte de la “sagrada familia” que dirige los destinos globales. El populismo ultra nacionalista y conservador de Mr. Trump impide conciliar el sueño a muchos de los líderes de la China, Unión Europea, Canadá, México, etc. El arancel es su arma comercial favorita. Apenas, alguien, desde alguna parte del mundo, intenta remar en favor de su propio país poniendo en peligro los intereses norteamericanos, recibe un duro trino -que suena a rugido de león- obligándolo a revertir su discurso y la acción. Intermitentemente, la guerra comercial amenaza con profundizarse y generar una escalada inflacionaria e incrementar el desempleo mundial. La política comercial sobre todo arancelaria no solamente es una herramienta económica sino política. En el caso de la ola migratoria que atraviesa la frontera de México rumbo a los EE. UU., Mr. Trump, conminó al Presidente Andrés Manuel López Obrador a “cerrar” las fronteras para impedir el paso hacia el Norte, caso contrario, se aplicarían aranceles al universo de importaciones norteamericanas provenientes de México, comenzando por el 5% hasta llegar al 25%. Inmediatamente, AMLO, reaccionó confiriendo la razón al magnate presidente. Con la China y con la Unión Europea, los problemas no son menores. La pugna es fuerte. Lo que está claro es que el Libre Comercio es un mito. Nunca, en estricto sentido, ha existido. Se lo ha manejado como un discurso para incautos. Cuando el gran capital ha alcanzado la mayoría de edad, mientras se cierran los mercados internos, se reclama al resto para que abran sus mercados a la producción generada en los países de alto desarrollo. Si las medidas arancelarias no son suficientes, se acude a medidas para-arancelarias, fitosanitarias, etc. Si la situación política “amerita” profundizar con acciones más eficaces, el bloqueo es la alternativa que aplica el poder del capital. Sin embargo de la anti-diplomacia Trumpista, todo parece indicar que entre trino y trino, es altamente probable la reelección de Mr. Trump. (O)
La industria bélica, como que ya necesita, renovar su mercado para vender su producción. El pasado está lleno de esas experiencias.

Mr. Trump

No cabe duda que el Presidente Donald Trump, está trascendiendo en la historia mundial. Con su estilo poco diplomático, pasa buena parte de su tiempo twittea que twittea. Cada “trino” suyo sacude la política, la economía y las finanzas planetarias. Sacude sobre todo los pilares del libre comercio dejando al descubierto que la OMC esta hecha a imagen y semejanza del capital dominante, de las transnacionales y de los estados que son parte de la “sagrada familia” que dirige los destinos globales. El populismo ultra nacionalista y conservador de Mr. Trump impide conciliar el sueño a muchos de los líderes de la China, Unión Europea, Canadá, México, etc. El arancel es su arma comercial favorita. Apenas, alguien, desde alguna parte del mundo, intenta remar en favor de su propio país poniendo en peligro los intereses norteamericanos, recibe un duro trino -que suena a rugido de león- obligándolo a revertir su discurso y la acción. Intermitentemente, la guerra comercial amenaza con profundizarse y generar una escalada inflacionaria e incrementar el desempleo mundial. La política comercial sobre todo arancelaria no solamente es una herramienta económica sino política. En el caso de la ola migratoria que atraviesa la frontera de México rumbo a los EE. UU., Mr. Trump, conminó al Presidente Andrés Manuel López Obrador a “cerrar” las fronteras para impedir el paso hacia el Norte, caso contrario, se aplicarían aranceles al universo de importaciones norteamericanas provenientes de México, comenzando por el 5% hasta llegar al 25%. Inmediatamente, AMLO, reaccionó confiriendo la razón al magnate presidente. Con la China y con la Unión Europea, los problemas no son menores. La pugna es fuerte. Lo que está claro es que el Libre Comercio es un mito. Nunca, en estricto sentido, ha existido. Se lo ha manejado como un discurso para incautos. Cuando el gran capital ha alcanzado la mayoría de edad, mientras se cierran los mercados internos, se reclama al resto para que abran sus mercados a la producción generada en los países de alto desarrollo. Si las medidas arancelarias no son suficientes, se acude a medidas para-arancelarias, fitosanitarias, etc. Si la situación política “amerita” profundizar con acciones más eficaces, el bloqueo es la alternativa que aplica el poder del capital. Sin embargo de la anti-diplomacia Trumpista, todo parece indicar que entre trino y trino, es altamente probable la reelección de Mr. Trump. (O)
La industria bélica, como que ya necesita, renovar su mercado para vender su producción. El pasado está lleno de esas experiencias.