"MODERNIDAD LÍQUIDA"

Los seres vivos evolucionan. Los seres inteligentes revolucionan. Los seres inteligentes y solidarios transforman la sociedad. Sin embargo del ADN de los seres humanos como seres sociales -y solidarios, por lo tanto- el egoísmo e individualismo exacerbados, expresados en el libre mercado, se han convertido en el motor del sistema. La mayor patología social se nutre de una mera sumatoria de individuos en una sociedad pos moderna que considera a sus miembros como consumidores, no productores, tampoco ciudadanos. El filósofo -fallecido hace poco- Zygmunt Bauman, en su libro "Modernidad Líquida", aborda con profundidad y sustentada crítica el presente y futuro de una sociedad en la que la compulsión se ha convertido en adicción, en la que: mientras más se hace más se necesita y tanto más desdichada se siente la persona privada de la droga indispensable. Como medio de hallar satisfacción todas las adicciones son auto destructivas: destruyen la posibilidad de estar satisfecho alguna vez. Nadie padece el síndrome de la abundancia. Pocos padecen el síndrome de la abstinencia . Millones de seres humanos padecen el síndrome de la carencia permanente.
En este mundo software, con una sociedad cada vez más volátil, más monetizada, más alejada de principios y valores, virtualiza las relaciones humanas y "uberiza"/ robotiza las relaciones de trabajo. Como dirá Lewis Carroll: "Como ves, aquí se requiere que ahora corras tan rápido como puedas para permanecer en el mismo lugar. Si quieres ir a otra parte, debes correr al menos el doble de rápido que antes". Para millones de seres humanos, en esta modernidad líquida, en un mundo tan fútil, el existencialismo de Camus tiene asombrosa actualidad con su metáfora del "Mito de Sísifo", con su esfuerzo inútil e incesante de la vida. Sísifo, el de la mitología griega, en esta modernidad líquida se ha convertido en el héroe absurdo definitivo.
La sociedad líquida, No-solda-ria, en la que lo que más cambia, más se incrementan, son las necesidades. Las personas y los bienes son descartables y con fecha de caducidad obligatoria. Si no compró hoy, mañana ya no me sirve. Si lo que hoy está al ultimo grito de la moda y no tengo, simplemente, no existo. Compro y consumo, ergo... Existo. (O)

"MODERNIDAD LÍQUIDA"

Los seres vivos evolucionan. Los seres inteligentes revolucionan. Los seres inteligentes y solidarios transforman la sociedad. Sin embargo del ADN de los seres humanos como seres sociales -y solidarios, por lo tanto- el egoísmo e individualismo exacerbados, expresados en el libre mercado, se han convertido en el motor del sistema. La mayor patología social se nutre de una mera sumatoria de individuos en una sociedad pos moderna que considera a sus miembros como consumidores, no productores, tampoco ciudadanos. El filósofo -fallecido hace poco- Zygmunt Bauman, en su libro "Modernidad Líquida", aborda con profundidad y sustentada crítica el presente y futuro de una sociedad en la que la compulsión se ha convertido en adicción, en la que: mientras más se hace más se necesita y tanto más desdichada se siente la persona privada de la droga indispensable. Como medio de hallar satisfacción todas las adicciones son auto destructivas: destruyen la posibilidad de estar satisfecho alguna vez. Nadie padece el síndrome de la abundancia. Pocos padecen el síndrome de la abstinencia . Millones de seres humanos padecen el síndrome de la carencia permanente.
En este mundo software, con una sociedad cada vez más volátil, más monetizada, más alejada de principios y valores, virtualiza las relaciones humanas y "uberiza"/ robotiza las relaciones de trabajo. Como dirá Lewis Carroll: "Como ves, aquí se requiere que ahora corras tan rápido como puedas para permanecer en el mismo lugar. Si quieres ir a otra parte, debes correr al menos el doble de rápido que antes". Para millones de seres humanos, en esta modernidad líquida, en un mundo tan fútil, el existencialismo de Camus tiene asombrosa actualidad con su metáfora del "Mito de Sísifo", con su esfuerzo inútil e incesante de la vida. Sísifo, el de la mitología griega, en esta modernidad líquida se ha convertido en el héroe absurdo definitivo.
La sociedad líquida, No-solda-ria, en la que lo que más cambia, más se incrementan, son las necesidades. Las personas y los bienes son descartables y con fecha de caducidad obligatoria. Si no compró hoy, mañana ya no me sirve. Si lo que hoy está al ultimo grito de la moda y no tengo, simplemente, no existo. Compro y consumo, ergo... Existo. (O)