Mejor ir al último

Cuando en los negocios actuamos o tomamos decisiones, únicamente mirando el beneficio o efecto que puede existir sobre cada uno de nosotros, lo más probable es que no logremos agregar ningún valor a la compañía, empresa o equipo de trabajo.
Qué complicado es dejar los intereses personales a un lado para pensar desde otra perspectiva, mirando primero como una decisión puede afectar a los demás, incluso sin importar el costo que pueda existir para nosotros.
Es fundamental pensar en el equipo y en los intereses generales de todos para lograr que el proyecto empresarial avance, pues al igual que sucede en otros aspectos de nuestro día a día, el hacerlo desde nuestro posición, sencillamente no es correcto.
Todos los célebres filósofos, altruistas, líderes empresariales y políticos que han hecho historia, dejaron un legado muy complicado de superar, el trabajar por y para los demás, sacrificando incluso su tiempo y sus vidas para ello.
No es la excepción en los negocios. Tenemos que construir equipos de trabajo en donde los miembros del mismo estén por sobre los de los líderes, compañías en donde primero se piense en el bien colectivo antes que en el individual, en la generación de riqueza como fuente de empleo para los demás, en el valor agregado como beneficio adicional para los consumidores y clientes, en la creatividad como aporte al mercado y en la inversión como una muestra de confianza y disposición a apostarle a los demás.
Complejo resulta cambiar este chip en la sociedad, el chip de pensar en el TODOS antes que en UNO, el chip del ELLOS antes que el YO, el chip de ser los últimos antes que los primeros. Además existen variables mucho más importantes que debemos considerar en este proceso, pues no se trata solamente de sobre poner los intereses comunes sino además de que las acciones sean honestas y efectivas en lograr que ese bien común se logre.
La felicidad del ser humano está en el servicio a los demás, en lograr la felicidad de los que nos rodean, pues solo está felicidad produce la nuestra. Si queremos que nuestros equipos de trabajo nos sigan, trabajemos para ellos, para servirlos, para guiarlos, para ayudarlos a cumplir su trabajo. Si queremos ser felices en nuestras vidas sirvamos a los demás, busquemos el bienestar común y tracemos metas para lograrlo.
Vayamos nosotros al último y dejemos que vayan los demás primero. (O)
Si queremos ser felices en nuestras vidas sirvamos a los demás, busquemos el bienestar común y tracemos metas para lograrlo.

Mejor ir al último

Cuando en los negocios actuamos o tomamos decisiones, únicamente mirando el beneficio o efecto que puede existir sobre cada uno de nosotros, lo más probable es que no logremos agregar ningún valor a la compañía, empresa o equipo de trabajo.
Qué complicado es dejar los intereses personales a un lado para pensar desde otra perspectiva, mirando primero como una decisión puede afectar a los demás, incluso sin importar el costo que pueda existir para nosotros.
Es fundamental pensar en el equipo y en los intereses generales de todos para lograr que el proyecto empresarial avance, pues al igual que sucede en otros aspectos de nuestro día a día, el hacerlo desde nuestro posición, sencillamente no es correcto.
Todos los célebres filósofos, altruistas, líderes empresariales y políticos que han hecho historia, dejaron un legado muy complicado de superar, el trabajar por y para los demás, sacrificando incluso su tiempo y sus vidas para ello.
No es la excepción en los negocios. Tenemos que construir equipos de trabajo en donde los miembros del mismo estén por sobre los de los líderes, compañías en donde primero se piense en el bien colectivo antes que en el individual, en la generación de riqueza como fuente de empleo para los demás, en el valor agregado como beneficio adicional para los consumidores y clientes, en la creatividad como aporte al mercado y en la inversión como una muestra de confianza y disposición a apostarle a los demás.
Complejo resulta cambiar este chip en la sociedad, el chip de pensar en el TODOS antes que en UNO, el chip del ELLOS antes que el YO, el chip de ser los últimos antes que los primeros. Además existen variables mucho más importantes que debemos considerar en este proceso, pues no se trata solamente de sobre poner los intereses comunes sino además de que las acciones sean honestas y efectivas en lograr que ese bien común se logre.
La felicidad del ser humano está en el servicio a los demás, en lograr la felicidad de los que nos rodean, pues solo está felicidad produce la nuestra. Si queremos que nuestros equipos de trabajo nos sigan, trabajemos para ellos, para servirlos, para guiarlos, para ayudarlos a cumplir su trabajo. Si queremos ser felices en nuestras vidas sirvamos a los demás, busquemos el bienestar común y tracemos metas para lograrlo.
Vayamos nosotros al último y dejemos que vayan los demás primero. (O)
Si queremos ser felices en nuestras vidas sirvamos a los demás, busquemos el bienestar común y tracemos metas para lograrlo.