Médicos formadores

¿Que ha fallecido el doctor Vicente Ruilova Sánchez?... excelente  médico salubrista. Claro que lo recordamos como a muchos de los que fueron nuestros profesores en la Facultad de Medicina de la  Universidad de Cuenca. Hacíamos remembranza en una conversación con el Dr. Édgar Cordero Cordero y el  Dr. Galo Ocho Aguirre contemporáneos en la escuela de Medicina, épocas  en donde todavía existía la Escuela de Obstetricia en la cual nos formamos bajo la tutela de grandes médicos con verdadera vocación de maestros, que incluían su propia didáctica y la pedagogía con amor, nunca fueron autómatas repetidores de la ciencia, sino los que nos despertaban nuestras capacidades junto con la vocación de servir, docentes de grave personalidad, de presencia impecable, carácter de una disciplina firme como carta de formación y que ahora ya no están. Cómo no recordarlos, si nos supieron inculcar los valores de tan noble profesión en las aulas de la escuela, muchos de ellos con su ejemplo de humanismo y condescendencia incrustando en el espíritu de cada pupilo que supo entender la verdadera comunión de la medicina con el amor al prójimo mermado en su salud.


Médicos de esa época  como Los doctores Ricardo Barzallo, José Ortiz, Alberto Alvarado, Nicanor Corral, Vicente Corral, Édgar Rodas, Carlos Darquea, Manuel Agustín Landívar, Orlando Regalado, Modesto Tamariz, Lenin Ávila, Enrique León, Jaime Vintimilla Albornoz, Efraín Correa Díaz, Jaíl Díaz, Timoleón Carrera, José Vega, Eudoro Moscoso, José Carrasco Arteaga, Fernando Moscoso Seminario, Guillermo Moreno, César Ulloa, Jorge Huiracocha, Luis Maldonado, Gerardo Cardoso, Rubén Cazorla, Bolívar Andrade y otros prestantes galenos que hacen historia en la medicina humanística de nuestra ciudad y no solamente en este ámbito, sino aún como autoridades de salud y de la provincia.


Nos dejaron un legado del cumplimiento cabal de Juramento Hipocrático transmitiéndonos, no solo su saber, sino su vasta experiencia como ejemplo de vida que elevó  la concepción dogmática educacional con la que se debe llevar el alivio del dolor físico y espiritual a los pacientes actuando con toda ética lejos de hacer una forma de lucro de la medicina, brindando atención con calidad y calidez. A través de la tumba recién abierta del Dr. Vicente Ruilova nos permitimos traer a la memoria nombres de tan distinguidos médicos cuencanos de quienes nos honramos de haber sido sus discípulos. (O)

Médicos formadores

¿Que ha fallecido el doctor Vicente Ruilova Sánchez?... excelente  médico salubrista. Claro que lo recordamos como a muchos de los que fueron nuestros profesores en la Facultad de Medicina de la  Universidad de Cuenca. Hacíamos remembranza en una conversación con el Dr. Édgar Cordero Cordero y el  Dr. Galo Ocho Aguirre contemporáneos en la escuela de Medicina, épocas  en donde todavía existía la Escuela de Obstetricia en la cual nos formamos bajo la tutela de grandes médicos con verdadera vocación de maestros, que incluían su propia didáctica y la pedagogía con amor, nunca fueron autómatas repetidores de la ciencia, sino los que nos despertaban nuestras capacidades junto con la vocación de servir, docentes de grave personalidad, de presencia impecable, carácter de una disciplina firme como carta de formación y que ahora ya no están. Cómo no recordarlos, si nos supieron inculcar los valores de tan noble profesión en las aulas de la escuela, muchos de ellos con su ejemplo de humanismo y condescendencia incrustando en el espíritu de cada pupilo que supo entender la verdadera comunión de la medicina con el amor al prójimo mermado en su salud.


Médicos de esa época  como Los doctores Ricardo Barzallo, José Ortiz, Alberto Alvarado, Nicanor Corral, Vicente Corral, Édgar Rodas, Carlos Darquea, Manuel Agustín Landívar, Orlando Regalado, Modesto Tamariz, Lenin Ávila, Enrique León, Jaime Vintimilla Albornoz, Efraín Correa Díaz, Jaíl Díaz, Timoleón Carrera, José Vega, Eudoro Moscoso, José Carrasco Arteaga, Fernando Moscoso Seminario, Guillermo Moreno, César Ulloa, Jorge Huiracocha, Luis Maldonado, Gerardo Cardoso, Rubén Cazorla, Bolívar Andrade y otros prestantes galenos que hacen historia en la medicina humanística de nuestra ciudad y no solamente en este ámbito, sino aún como autoridades de salud y de la provincia.


Nos dejaron un legado del cumplimiento cabal de Juramento Hipocrático transmitiéndonos, no solo su saber, sino su vasta experiencia como ejemplo de vida que elevó  la concepción dogmática educacional con la que se debe llevar el alivio del dolor físico y espiritual a los pacientes actuando con toda ética lejos de hacer una forma de lucro de la medicina, brindando atención con calidad y calidez. A través de la tumba recién abierta del Dr. Vicente Ruilova nos permitimos traer a la memoria nombres de tan distinguidos médicos cuencanos de quienes nos honramos de haber sido sus discípulos. (O)