Mayo del 68

Medio siglo después, poco se recuerda el movimiento estudiantil parisino. ¿Qué lo motivó? ¿Cuál ha sido el destino de las barricadas? ¿Qué de los ideólogos? Nombres como el de Daniel Cohn-Bendit, son desconocidos para las actuales generaciones, sin embargo se ha pretendido, por parte de cierta academia, presentarlo como el detonador de la agitación, por un entrecruce de palabras con el Ministro de Juventud y Deportes.
Hoy, se tiene información más precisa para entender este hecho histórico. Terminada la II Guerra Mundial, EE.UU. asumió que, derrotada Alemania y las potencias europeas sumidas en una grave crisis económica, le correspondía la dirección del mundo. Desde luego, había que considerar que el conflicto bélico lo ganó el Ejército Rojo a costa de grandes sacrificios humanos y materiales de la Unión Soviética. Adicionalmente, en el mapa geopolítico europeo surgió el campo socialista, sin omitir lo que sucedía en Asia y África con la descolonización. El poder económico, norteamericano y europeo, estaba consciente del prestigio que habían ganado las fuerzas que lucharon contra el nazismo y que al final de la guerra posibilitó la presencia de representantes de la izquierda marxista en varios gobiernos de Europa occidental, particularmente en Francia. Era hora entonces de detener el avance de estas fuerzas. Así también lo entendió la ‘academia’: fue el inicio de lo que hoy se conoce como guerra psicológica. Con el aporte financiero de clanes familiares que controlan la industria a uno y otro lado del Atlántico, se encargó a universidades de Inglaterra, EE.UU. y Alemania, avanzar en las investigaciones, iniciadas ya con anterioridad, a fin de controlar la mente y el comportamiento humanos. Si bien los primeros resultados ya se habían puesto a prueba en los años 50, fue Francia la elegida para comprobar su efectividad en los movimientos sociales. El General De Gaulle cumplía 10 años de gobierno, pero su credibilidad iba en caída debido a la independencia de Argelia y el incumplimiento de sus ofertas respecto de mejoras laborales y sociales. Las elecciones de marzo de 1968 revelaron el avance de la izquierda, algo inadmisible para la derecha francesa y el ‘protectorado’ estadounidense.
Al grito de ‘haz el amor y no la guerra’, el libre consumo de las drogas y al ritmo de la música estrambótica, se levantaron las barricadas que, llegado el momento oportuno, no resistieron el mínimo embate de las ‘fuerzas del orden’. (O)

¿La revuelta estudiantil que ocurrió en Mayo del 68 en París, Francia: fue la coartada perfecta de la derecha francesa?

Mayo del 68

Medio siglo después, poco se recuerda el movimiento estudiantil parisino. ¿Qué lo motivó? ¿Cuál ha sido el destino de las barricadas? ¿Qué de los ideólogos? Nombres como el de Daniel Cohn-Bendit, son desconocidos para las actuales generaciones, sin embargo se ha pretendido, por parte de cierta academia, presentarlo como el detonador de la agitación, por un entrecruce de palabras con el Ministro de Juventud y Deportes.
Hoy, se tiene información más precisa para entender este hecho histórico. Terminada la II Guerra Mundial, EE.UU. asumió que, derrotada Alemania y las potencias europeas sumidas en una grave crisis económica, le correspondía la dirección del mundo. Desde luego, había que considerar que el conflicto bélico lo ganó el Ejército Rojo a costa de grandes sacrificios humanos y materiales de la Unión Soviética. Adicionalmente, en el mapa geopolítico europeo surgió el campo socialista, sin omitir lo que sucedía en Asia y África con la descolonización. El poder económico, norteamericano y europeo, estaba consciente del prestigio que habían ganado las fuerzas que lucharon contra el nazismo y que al final de la guerra posibilitó la presencia de representantes de la izquierda marxista en varios gobiernos de Europa occidental, particularmente en Francia. Era hora entonces de detener el avance de estas fuerzas. Así también lo entendió la ‘academia’: fue el inicio de lo que hoy se conoce como guerra psicológica. Con el aporte financiero de clanes familiares que controlan la industria a uno y otro lado del Atlántico, se encargó a universidades de Inglaterra, EE.UU. y Alemania, avanzar en las investigaciones, iniciadas ya con anterioridad, a fin de controlar la mente y el comportamiento humanos. Si bien los primeros resultados ya se habían puesto a prueba en los años 50, fue Francia la elegida para comprobar su efectividad en los movimientos sociales. El General De Gaulle cumplía 10 años de gobierno, pero su credibilidad iba en caída debido a la independencia de Argelia y el incumplimiento de sus ofertas respecto de mejoras laborales y sociales. Las elecciones de marzo de 1968 revelaron el avance de la izquierda, algo inadmisible para la derecha francesa y el ‘protectorado’ estadounidense.
Al grito de ‘haz el amor y no la guerra’, el libre consumo de las drogas y al ritmo de la música estrambótica, se levantaron las barricadas que, llegado el momento oportuno, no resistieron el mínimo embate de las ‘fuerzas del orden’. (O)

¿La revuelta estudiantil que ocurrió en Mayo del 68 en París, Francia: fue la coartada perfecta de la derecha francesa?