Más seguridad

El salir a tomarse un café, caminar por la calle, dejar estacionado tu automóvil en los últimos días causa paranoia en las y los cuencanos al pensar que podemos ser víctimas de la inseguridad.
La crisis del sistema penitenciario, sumada a la ola de crímenes en varias ciudades del país y la mediatización de la actividad delincuencial en nuestra ciudad, han generado una percepción de inseguridad constante en la ciudadanía. Esta intuición de un incremento de los hechos delictivos ha originado una reacción de una parte de la sociedad cuencana que ha solicitado varias medidas con el fin de combatir la inseguridad.
Entre las propuestas que se han presentado están: el incremento del número de efectivos policiales, el aumento de los operativos de control, la salida de las Fuerzas Armadas a las calles. Ergo ¿Estas respuestas a la delincuencia son efectivas?
La violencia en las ciudades generalmente puede ser combatida de dos formas: 1) el control, y 2) la prevención. En América Latina lo mas común ha sido recurrir a la primera forma, que están centradas en la acción de la policía, la acción legislativa, y la acción penitenciaria. En este sentido, las autoridades estatales de la provincia presionadas por la ciudadanía han empezado a aplicar estas medidas, por ello ahora nuestra querida “isla de paz” parece un interminable circuito de operativos de las distintas fuerzas de seguridad, tanto policiales como militares, y de agentes de tránsito. Así, estas últimas semanas con esa alta presencia se debió haber reducido esos niveles alarmantes de violencia, pero en esta última semana más bien se han incrementado los reportes que muestran un accionar más agresivo de la delincuencia.
Entonces, estas medidas no están siendo efectivas, por ello, el control debe ceder ante la prevención, es necesario profundizar en la lucha contra la pobreza, la desigualdad, los incentivos laborales, el acceso al mercado de trabajo, la protección a sectores vulnerables, el mayor acceso de oportunidades, en especial a la educación, que permita ver las ventajas de una vida libre del crimen.
A lo contrario lo que, sí está sucediendo es que, al tener a las fuerzas de seguridad en las calles, se nota cada vez más una restricción de las libertades públicas. Es decir, estamos frente al dilema ¿Seguridad o libertad? (O)
Se nota cada vez más una restricción de las libertades públicas. Es decir, estamos frente al dilema ¿Seguridad o libertad?

Más seguridad

El salir a tomarse un café, caminar por la calle, dejar estacionado tu automóvil en los últimos días causa paranoia en las y los cuencanos al pensar que podemos ser víctimas de la inseguridad.
La crisis del sistema penitenciario, sumada a la ola de crímenes en varias ciudades del país y la mediatización de la actividad delincuencial en nuestra ciudad, han generado una percepción de inseguridad constante en la ciudadanía. Esta intuición de un incremento de los hechos delictivos ha originado una reacción de una parte de la sociedad cuencana que ha solicitado varias medidas con el fin de combatir la inseguridad.
Entre las propuestas que se han presentado están: el incremento del número de efectivos policiales, el aumento de los operativos de control, la salida de las Fuerzas Armadas a las calles. Ergo ¿Estas respuestas a la delincuencia son efectivas?
La violencia en las ciudades generalmente puede ser combatida de dos formas: 1) el control, y 2) la prevención. En América Latina lo mas común ha sido recurrir a la primera forma, que están centradas en la acción de la policía, la acción legislativa, y la acción penitenciaria. En este sentido, las autoridades estatales de la provincia presionadas por la ciudadanía han empezado a aplicar estas medidas, por ello ahora nuestra querida “isla de paz” parece un interminable circuito de operativos de las distintas fuerzas de seguridad, tanto policiales como militares, y de agentes de tránsito. Así, estas últimas semanas con esa alta presencia se debió haber reducido esos niveles alarmantes de violencia, pero en esta última semana más bien se han incrementado los reportes que muestran un accionar más agresivo de la delincuencia.
Entonces, estas medidas no están siendo efectivas, por ello, el control debe ceder ante la prevención, es necesario profundizar en la lucha contra la pobreza, la desigualdad, los incentivos laborales, el acceso al mercado de trabajo, la protección a sectores vulnerables, el mayor acceso de oportunidades, en especial a la educación, que permita ver las ventajas de una vida libre del crimen.
A lo contrario lo que, sí está sucediendo es que, al tener a las fuerzas de seguridad en las calles, se nota cada vez más una restricción de las libertades públicas. Es decir, estamos frente al dilema ¿Seguridad o libertad? (O)
Se nota cada vez más una restricción de las libertades públicas. Es decir, estamos frente al dilema ¿Seguridad o libertad?