Marcha con orgullo

Los disturbios del 28 junio de 1969, liderados por Marsha P. Jhonson mujer trans, negra y Silvya Rivera una mujer trans, latina, junto a drags y maricas dieron inicio al movimiento de liberación y visbilidad de la diversidad sexual en Nueva York, todo esto sucedió en el mítico barrio LGBTIQ+, Greenwich Village donde está el bar Stonewall, que es parte del Registro Nacional de Lugares Históricos de Estados Unidos, el 24 de junio de 2016 Barak Obama se lo declaró como Monumento Nacional, y en Junio de 2019 el alcalde de Nueva York ha dicho que se erigirá el monumento en la memoria de Silvya Rivera. Para éste 2019, se cumplen 50 años de un proceso histórico que ha tenido matices en el globo.
Ecuador, vivió su propio -Stonewall- en 1997 con la irrupción de la fuerza pública en la elección de la Reina Gay en Abanicos Bar en Cuenca, en donde se aplicó el Art. 516 al antiguo código penal que mencionaba que las prácticas homosexuales se castigarán con prisión de 4 a 8 años, por lo que se dió tortura, violaciones y tratos inhumanos a personas LGBTIQ+, de ahí la despenalización que abre el inicio en la reivindicación de derechos humanos.
En 1998, se incluyó en la Constitución la no discriminación por orientación sexual, en 2008 por identidad de género, el reconocimiento del derecho a la libertad estética, a vivir una vida libre de violencias, la unión de hecho para personas indistintamente su orientación sexual e identidad de género, el reconocimiento de las familias en su diversidad, la Ley Orgánica de Gestión de Identidad y Datos Civiles y la sentencia de la Corte Constitucional de Bruno Paolo en 2017, la sentencia de la Corte Constitucional en el caso Satya en 2018 y el reconocimiento del derecho de igualdad y no discriminación para el acceso al matrimonio igualitario en 2019. A nivel legal, aún existen deudas por parte de la Asamblea Nacional, las reformas a la LOGIDC, la creación de una ley sobre reproducción humana asistida y la revisión de legislación sobre matrimonio para que se consideren como cónyuges a las parejas del mismo sexo.
Sin embargo, algo urgente ahora es la aprobación de la política pública LGBTI que se construyó en 2015 por parte de la sociedad civil, y, que no ha sido aprobada vía decreto ejecutivo en el período de Rafael Correa, ni en el de Lenin Moreno, estos abarcan salud integral, educación libre de violencias, trabajo y vivienda digna.
Esta lucha de derechos humanos es un proceso histórico que tiene más de 22 años de historia en Ecuador, eso deben comprender los grupos retardatarios y anti-derechos, su  discurso de odio y discriminación en el que deshumanizan a las personas LGBTIQ+, no pasarán. (O)
El sábado se realizarán las marchas del Orgullo LGBTI en Cuenca, Quito, Guayaquil e Ibarra; haremos historia.

Marcha con orgullo

Los disturbios del 28 junio de 1969, liderados por Marsha P. Jhonson mujer trans, negra y Silvya Rivera una mujer trans, latina, junto a drags y maricas dieron inicio al movimiento de liberación y visbilidad de la diversidad sexual en Nueva York, todo esto sucedió en el mítico barrio LGBTIQ+, Greenwich Village donde está el bar Stonewall, que es parte del Registro Nacional de Lugares Históricos de Estados Unidos, el 24 de junio de 2016 Barak Obama se lo declaró como Monumento Nacional, y en Junio de 2019 el alcalde de Nueva York ha dicho que se erigirá el monumento en la memoria de Silvya Rivera. Para éste 2019, se cumplen 50 años de un proceso histórico que ha tenido matices en el globo.
Ecuador, vivió su propio -Stonewall- en 1997 con la irrupción de la fuerza pública en la elección de la Reina Gay en Abanicos Bar en Cuenca, en donde se aplicó el Art. 516 al antiguo código penal que mencionaba que las prácticas homosexuales se castigarán con prisión de 4 a 8 años, por lo que se dió tortura, violaciones y tratos inhumanos a personas LGBTIQ+, de ahí la despenalización que abre el inicio en la reivindicación de derechos humanos.
En 1998, se incluyó en la Constitución la no discriminación por orientación sexual, en 2008 por identidad de género, el reconocimiento del derecho a la libertad estética, a vivir una vida libre de violencias, la unión de hecho para personas indistintamente su orientación sexual e identidad de género, el reconocimiento de las familias en su diversidad, la Ley Orgánica de Gestión de Identidad y Datos Civiles y la sentencia de la Corte Constitucional de Bruno Paolo en 2017, la sentencia de la Corte Constitucional en el caso Satya en 2018 y el reconocimiento del derecho de igualdad y no discriminación para el acceso al matrimonio igualitario en 2019. A nivel legal, aún existen deudas por parte de la Asamblea Nacional, las reformas a la LOGIDC, la creación de una ley sobre reproducción humana asistida y la revisión de legislación sobre matrimonio para que se consideren como cónyuges a las parejas del mismo sexo.
Sin embargo, algo urgente ahora es la aprobación de la política pública LGBTI que se construyó en 2015 por parte de la sociedad civil, y, que no ha sido aprobada vía decreto ejecutivo en el período de Rafael Correa, ni en el de Lenin Moreno, estos abarcan salud integral, educación libre de violencias, trabajo y vivienda digna.
Esta lucha de derechos humanos es un proceso histórico que tiene más de 22 años de historia en Ecuador, eso deben comprender los grupos retardatarios y anti-derechos, su  discurso de odio y discriminación en el que deshumanizan a las personas LGBTIQ+, no pasarán. (O)
El sábado se realizarán las marchas del Orgullo LGBTI en Cuenca, Quito, Guayaquil e Ibarra; haremos historia.