Manual del buen manipulador

Atribuido erróneamente a Noam Chomsky, los diez pasos para manipular mediáticamente a la población corresponden, en realidad, al francés Sylvain Timsit. Son los siguientes:
1. La estrategia de la distracción: desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites globales con un diluvio de distracciones e informaciones insignificantes.
2. Crear problemas y después ofrecer soluciones. Por ejemplo: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de servicios públicos.
3. La estrategia de la gradualidad. Para hacer que se acepte una medida normalmente inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas. De esa manera, por ejemplo, las recetas socioeconómicas neoliberales radicalmente nuevas fueron impuestas durante las décadas de los 80 y 90.
4. La estrategia de diferir. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. La masa tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejor mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado.
5. Dirigirse al público como criaturas de tierna edad. La publicidad dirigida al gran público utiliza discursos, argumentos, personajes y una entonación particularmente infantiles, como si el espectador fuese una criatura o un deficiente mental.
6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que el reflexivo. La utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos.
7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. La televisión ecuatoriana nos da cátedra de ello todos los días.
8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover como moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto.
9. Reforzar la autoculpabilidad. El individuo debe creer que él es culpable de su propia desgracia, por causa de su falta de inteligencia o incapacidad. Así, en lugar de rebelarse se auto desvalida y se culpa.
10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. El sistema ha llegado a conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, este ejerce un control realmente efectivo sobre los individuos, mayor que el de los propios individuos sobre sí mismos. (O)

Manual del buen manipulador

Atribuido erróneamente a Noam Chomsky, los diez pasos para manipular mediáticamente a la población corresponden, en realidad, al francés Sylvain Timsit. Son los siguientes:
1. La estrategia de la distracción: desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites globales con un diluvio de distracciones e informaciones insignificantes.
2. Crear problemas y después ofrecer soluciones. Por ejemplo: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de servicios públicos.
3. La estrategia de la gradualidad. Para hacer que se acepte una medida normalmente inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas. De esa manera, por ejemplo, las recetas socioeconómicas neoliberales radicalmente nuevas fueron impuestas durante las décadas de los 80 y 90.
4. La estrategia de diferir. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. La masa tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejor mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado.
5. Dirigirse al público como criaturas de tierna edad. La publicidad dirigida al gran público utiliza discursos, argumentos, personajes y una entonación particularmente infantiles, como si el espectador fuese una criatura o un deficiente mental.
6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que el reflexivo. La utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos.
7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. La televisión ecuatoriana nos da cátedra de ello todos los días.
8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover como moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto.
9. Reforzar la autoculpabilidad. El individuo debe creer que él es culpable de su propia desgracia, por causa de su falta de inteligencia o incapacidad. Así, en lugar de rebelarse se auto desvalida y se culpa.
10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. El sistema ha llegado a conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, este ejerce un control realmente efectivo sobre los individuos, mayor que el de los propios individuos sobre sí mismos. (O)