Mangajo

La Real Academia Española define a mangajo como a una persona des-preciable, irrespetuosa desordenada y procaz. Así se autodenominaba  el sujeto quien hoy enfrentan varias denuncias en Fiscalía por viola-ción y abuso sexual, más un juicio en su contra.
Los padres de las víctimas, todas menores de edad, claman por justicia, sin ningún privilegio ni condescendencia y crear un precedente para otras víctimas que no se atreven a denunciar. El caso del Mangajo sacudió las fibras más sensibles de la sociedad. Hechos tan execrables ponen al descubierto el escaso trabajo en prevención en los centros de educación para que niños, niñas o adolescentes no sean víctimas de personas inescrupulosas, como el caso de este predador que navegaba libremente por las redes, acechando a jóvenes, usando artimañas para deslumbrarlas y al final drogarlas y violarlas. Es como una historia de terror lo dice la madre de una de las adolescentes; confirma el requerimiento urgente de educar a jóvenes, implementando programas de uso adecuado de la tecnología en donde el adolescente camine hacia una juventud llena de grandes metas,  para que se relacionen con pares de su misma edad, que no acepten amistad de desconocidos en sus redes sociales y no sean manipuladas por fiestas, salidas y regalos.
La era tecnológica nos brinda comunicación digital que lamentablemente ha sido usada para fines protervos, como difundir contenido sexual; se ha proliferado el consumo, tráfico, compra y venta de material sexual, las redes que operan buscan víctimas inocentes y usan precisamente a las redes como herramientas para acercarse a ellas, ¿cómo garantizar que estén alejadas de esta industria perversa? La pornografía brinda una imagen retorcida de la sexualidad, el fácil acceso a estos contenido, forma en jóvenes una idea alejada de las relaciones sexuales, normalizando agresiones, violaciones, pedofilia y otras parafilias lo que tiene como consecuencia que se difundan material sexual y privado de niñas, y adolescentes, sabemos de casos que adolescentes y jóvenes se han suicidado o lo han intentado al verse expuestas y señaladas; todos estos hechos van de la mano de una sociedad que sigue perpetuando el machismo y cosificando a la mujer; se necesita empatía y entender que puede ser una persona cercana a nuestro entorno víctima de estos hechos repudiables, insistir a que se eduquen a jóvenes para que no difundan estos contenidos, además la educación sexual debería ser un eje fundamental, no sólo para prevenir embarazos en adolescentes, infecciones de transmisión sexual, erradicar mitos y tabúes; debe finalmente garantizar que los jóvenes tengan información de primera mano, científica, veraz y las familias seamos libres de vivir historias verídicas de terror //por ti mi Cris// (O)

Mangajo

La Real Academia Española define a mangajo como a una persona des-preciable, irrespetuosa desordenada y procaz. Así se autodenominaba  el sujeto quien hoy enfrentan varias denuncias en Fiscalía por viola-ción y abuso sexual, más un juicio en su contra.
Los padres de las víctimas, todas menores de edad, claman por justicia, sin ningún privilegio ni condescendencia y crear un precedente para otras víctimas que no se atreven a denunciar. El caso del Mangajo sacudió las fibras más sensibles de la sociedad. Hechos tan execrables ponen al descubierto el escaso trabajo en prevención en los centros de educación para que niños, niñas o adolescentes no sean víctimas de personas inescrupulosas, como el caso de este predador que navegaba libremente por las redes, acechando a jóvenes, usando artimañas para deslumbrarlas y al final drogarlas y violarlas. Es como una historia de terror lo dice la madre de una de las adolescentes; confirma el requerimiento urgente de educar a jóvenes, implementando programas de uso adecuado de la tecnología en donde el adolescente camine hacia una juventud llena de grandes metas,  para que se relacionen con pares de su misma edad, que no acepten amistad de desconocidos en sus redes sociales y no sean manipuladas por fiestas, salidas y regalos.
La era tecnológica nos brinda comunicación digital que lamentablemente ha sido usada para fines protervos, como difundir contenido sexual; se ha proliferado el consumo, tráfico, compra y venta de material sexual, las redes que operan buscan víctimas inocentes y usan precisamente a las redes como herramientas para acercarse a ellas, ¿cómo garantizar que estén alejadas de esta industria perversa? La pornografía brinda una imagen retorcida de la sexualidad, el fácil acceso a estos contenido, forma en jóvenes una idea alejada de las relaciones sexuales, normalizando agresiones, violaciones, pedofilia y otras parafilias lo que tiene como consecuencia que se difundan material sexual y privado de niñas, y adolescentes, sabemos de casos que adolescentes y jóvenes se han suicidado o lo han intentado al verse expuestas y señaladas; todos estos hechos van de la mano de una sociedad que sigue perpetuando el machismo y cosificando a la mujer; se necesita empatía y entender que puede ser una persona cercana a nuestro entorno víctima de estos hechos repudiables, insistir a que se eduquen a jóvenes para que no difundan estos contenidos, además la educación sexual debería ser un eje fundamental, no sólo para prevenir embarazos en adolescentes, infecciones de transmisión sexual, erradicar mitos y tabúes; debe finalmente garantizar que los jóvenes tengan información de primera mano, científica, veraz y las familias seamos libres de vivir historias verídicas de terror //por ti mi Cris// (O)