Locura mundial

Casi todo el mundo sabe que la Copa del Mundo de la FIFA es un negocio que mueve miles de millones de dólares cada cuatro años que sirven para mantener al fútbol como el deporte más popular y más rentable del planeta el cual, durante un mes, olvida discutir los temas realmente importantes. La FIFA, afectada por enormes problemas de corrupción en el pasado reciente, establece montos monetarios para cada uno de los participantes en la cita, mismos que se van incrementando con el paso del tiempo. De tal forma que en Rusia 2018 se han asignado $791 millones de dólares para premios y gastos de organización, de donde saldrán los ocho millones -y un millón y medio adicional para gastos- que recibirá cada federación por el sólo hecho de haber alcanzado la fase final, de la cual exceptuamos la nuestra por la mediocridad de la que ha padecido, tanto a nivel directivo cuanto de su ex director técnico.
El campeón de Rusia 2018 recibirá $38 millones de dólares, en tanto que el subcampeón obtendrá 28 millones, mientras que el tercero se llevará 24 millones y el cuarto 22. Si una selección supera la fase de grupos y alcanza los octavos de final verá incrementado su premio a 12 millones y si avanza a cuartos, a 16 millones. En general, en Rusia se repartirá más dinero en relación a Brasil 2014, un aumento del 40%, y todo será a la cuenta del señor Putin que se consolida como líder global indiscutible de su tiempo.
Durante un mes el planeta orbitará al rededor de un balón olvidando los temas, internos y externos, de una coyuntura en extremo complicada. En todo caso, que gane el mundial una selección sudamericana, a pesar de la mala racha con la que iniciaron su participación y la temprana eliminación de alguna de ellas. (O)

Durante un mes el planeta orbitará alrededor de un balón olvidando los temas, internos y externos, complicados.

Locura mundial

Casi todo el mundo sabe que la Copa del Mundo de la FIFA es un negocio que mueve miles de millones de dólares cada cuatro años que sirven para mantener al fútbol como el deporte más popular y más rentable del planeta el cual, durante un mes, olvida discutir los temas realmente importantes. La FIFA, afectada por enormes problemas de corrupción en el pasado reciente, establece montos monetarios para cada uno de los participantes en la cita, mismos que se van incrementando con el paso del tiempo. De tal forma que en Rusia 2018 se han asignado $791 millones de dólares para premios y gastos de organización, de donde saldrán los ocho millones -y un millón y medio adicional para gastos- que recibirá cada federación por el sólo hecho de haber alcanzado la fase final, de la cual exceptuamos la nuestra por la mediocridad de la que ha padecido, tanto a nivel directivo cuanto de su ex director técnico.
El campeón de Rusia 2018 recibirá $38 millones de dólares, en tanto que el subcampeón obtendrá 28 millones, mientras que el tercero se llevará 24 millones y el cuarto 22. Si una selección supera la fase de grupos y alcanza los octavos de final verá incrementado su premio a 12 millones y si avanza a cuartos, a 16 millones. En general, en Rusia se repartirá más dinero en relación a Brasil 2014, un aumento del 40%, y todo será a la cuenta del señor Putin que se consolida como líder global indiscutible de su tiempo.
Durante un mes el planeta orbitará al rededor de un balón olvidando los temas, internos y externos, de una coyuntura en extremo complicada. En todo caso, que gane el mundial una selección sudamericana, a pesar de la mala racha con la que iniciaron su participación y la temprana eliminación de alguna de ellas. (O)

Durante un mes el planeta orbitará alrededor de un balón olvidando los temas, internos y externos, complicados.