Ley REVAAS

De un tiempo a la fecha vemos que en las redes sociales a menudo alertan de la desaparición de menores adolescentes mujeres, son familias llenas de angustia que acuden a estos medios con el fin de evitar que el tiempo transcurra y llegue alguna noticia trágica conforme pasen las horas. Las denuncias respectivas a los diferentes departamentos de justicia es claro que lo hacen prontamente, ahora que se dio luz verde para que se actúe de inmediato; luego no sabemos más, porque la mayoría de adolescentes  han sido encontradas y ahí termina el caso. Pero, ¿qué pasó en esas horas o días de su desaparición?, ¿en dónde estuvieron?, ¿con quién estaban?, ¿ hablan  la verdad después de ser encontradas?
En otro tema muy similar, la asambleísta por el Azuay, Lourdes Cuesta, presentó una propuesta de ley de crear un Registro Nacional de violadores, abusadores  y agresores de niñas niños y adolescentes (REVAAS) que el pasado 4 de julio se concretó  su discusión en primer debate, pues con este planteamiento lo que se busca  es tener una herramienta para evitar la reincidencia de los delitos sexuales y prevenir más casos de abuso sexual. Además, la Asambleísta agregó que esa lista servirá para tener un registro de estas personas y que jamás puedan trabajar con niños y adolescentes como medidas de protección hacia los mismos.
Sin duda es una demanda urgente el generar política pública, lo cual aplaudimos que de alguna manera contribuya a disminuir la pandemia que constituyen delitos sexuales contra niños, niñas y adolescentes y es una deuda pendiente del Estado, en las pocas o casi nulas acciones por prevenir estos hechos tan execrables y lamentables. Las escalofriantes cifras presentadas en el debate sin duda respaldan esta iniciativa. Según el MIES, en 2010, uno de cada 10 niños y niñas sufrieron algún tipo de abuso; 1 de cada 10 niños y niñas mayores de 15 años habrían sufrido abuso sexual en su infancia, finalmente entre 2014 y 2019 se presentaron 7.700 denuncias de abuso sexual en el sistema educativo, tomando en cuenta que sólo el 15% de víctimas se atreven a denunciar.
Son grandes las necesidades en la lucha por erradicar tan execrables hechos y proteger a niños, niñas y adolescentes, y sin duda que se apruebe esta ley constituye un avance para quienes han pasado por la dolorosa experiencia de saber que sus hijos fueron abusados. Esta medida puede salvar a otros niños, niñas y adolescentes y que no tengamos que volver a contar historias de terror como la de César Cordero en nuestra ciudad. Estaremos atentos a que se apruebe esta norma y ningún otro pederasta esté cerca de nuestros hijos. //Por ti mi Cris// (O)
Estaremos atentos
a que se apruebe
esta norma
y que ningún pederasta
esté cerca
de nuestros hijos.

Ley REVAAS

De un tiempo a la fecha vemos que en las redes sociales a menudo alertan de la desaparición de menores adolescentes mujeres, son familias llenas de angustia que acuden a estos medios con el fin de evitar que el tiempo transcurra y llegue alguna noticia trágica conforme pasen las horas. Las denuncias respectivas a los diferentes departamentos de justicia es claro que lo hacen prontamente, ahora que se dio luz verde para que se actúe de inmediato; luego no sabemos más, porque la mayoría de adolescentes  han sido encontradas y ahí termina el caso. Pero, ¿qué pasó en esas horas o días de su desaparición?, ¿en dónde estuvieron?, ¿con quién estaban?, ¿ hablan  la verdad después de ser encontradas?
En otro tema muy similar, la asambleísta por el Azuay, Lourdes Cuesta, presentó una propuesta de ley de crear un Registro Nacional de violadores, abusadores  y agresores de niñas niños y adolescentes (REVAAS) que el pasado 4 de julio se concretó  su discusión en primer debate, pues con este planteamiento lo que se busca  es tener una herramienta para evitar la reincidencia de los delitos sexuales y prevenir más casos de abuso sexual. Además, la Asambleísta agregó que esa lista servirá para tener un registro de estas personas y que jamás puedan trabajar con niños y adolescentes como medidas de protección hacia los mismos.
Sin duda es una demanda urgente el generar política pública, lo cual aplaudimos que de alguna manera contribuya a disminuir la pandemia que constituyen delitos sexuales contra niños, niñas y adolescentes y es una deuda pendiente del Estado, en las pocas o casi nulas acciones por prevenir estos hechos tan execrables y lamentables. Las escalofriantes cifras presentadas en el debate sin duda respaldan esta iniciativa. Según el MIES, en 2010, uno de cada 10 niños y niñas sufrieron algún tipo de abuso; 1 de cada 10 niños y niñas mayores de 15 años habrían sufrido abuso sexual en su infancia, finalmente entre 2014 y 2019 se presentaron 7.700 denuncias de abuso sexual en el sistema educativo, tomando en cuenta que sólo el 15% de víctimas se atreven a denunciar.
Son grandes las necesidades en la lucha por erradicar tan execrables hechos y proteger a niños, niñas y adolescentes, y sin duda que se apruebe esta ley constituye un avance para quienes han pasado por la dolorosa experiencia de saber que sus hijos fueron abusados. Esta medida puede salvar a otros niños, niñas y adolescentes y que no tengamos que volver a contar historias de terror como la de César Cordero en nuestra ciudad. Estaremos atentos a que se apruebe esta norma y ningún otro pederasta esté cerca de nuestros hijos. //Por ti mi Cris// (O)
Estaremos atentos
a que se apruebe
esta norma
y que ningún pederasta
esté cerca
de nuestros hijos.