Les Fernández

El lenguaje inclusivo, que irrita a muchos fundamentalistas de la lengua, donde se incluyen literatos de todas las layas y con el cual yo no estoy particularmente identificado, pero lo entiendo como la irrupción revolucionaria del género por una transformación evolutiva de la lengua, es muy utilizado coloquialmente en la Argentina, lo cual dio sitio, rápidamente, a que la pareja de candidatos triunfadores de las recientes primarias adquiera esta forma de referirnos a ellos, en un conjunto de palabras donde además, como vocal, figura únicamente la “e”. 

Las PASO son regionalmente una figura solo existente en el sistema electoral argentino lo cual, dado el notable y dicho “inesperado” resultado, ha transformado decenas de inquietudes e hipótesis de encuestas en certezas que parecen definitivas, pero que deberán esperar dos meses más, todavía, hasta llegar a las elecciones definitivas de octubre. Al parecer, será una meta difícil de cumplir para Macri, aunque es el deseo colectivo de la opinión pública gaucha, incluida la triunfante oposición. Una alternativa analizada es que se anticipen el llamado de elecciones. A esta altura y dada la enorme recesión de la economía, solo superada por Venezuela, que ironía, así como por una deuda absurda de casi el 100% del PIB del país, el único legado democrático que todavía puede ser dejado por el rico heredero del imperio Macri es el de entregar el poder político al final del mandato para el cual fue electo, con lo cual sería el único presidente no peronista de la historia argentina en lograrlo. Menudo récord.

Con un riesgo país de casi 2000 puntos y con una sociedad a punto de vivir una espiral hiperinflacionista, una vez más, las apuestas, especialmente de las bolsas de un caprichoso y avaro mercado que debía ser su principal aliado, corren todas en contra. La suerte parece echada en Argentina donde el progresismo que defiende una agenda nacional de desarrollo, aglutinado en torno a los amplísimos márgenes del peronismo, alrededor del Partido Justicialista y sus costados, sea hacia la izquierda o hacia su derecha; y donde confluye la exPresidenta como eje articulador de la propuesta desde su estratégica candidatura a vicepresidenta, como parte de una fórmula que recibió prácticamente el apoyo del 50 % de la población de su país en estas elecciones, hablan claramente de los límites que un pueblo tiene para financiar la riqueza de una élite egoísta, ciega y depredadora. La desastrosa situación económica de la gente y una expectativa muy negativa de futuro fueron factores claves en el reciente triunfo de les Fernández. La transferencia parece mero trámite. (O)

Al parecer, será una meta difícil de cumplir para Macri, aunque es el deseo colectivo de la opinión pública gaucha, incluida la oposición.

Les Fernández

El lenguaje inclusivo, que irrita a muchos fundamentalistas de la lengua, donde se incluyen literatos de todas las layas y con el cual yo no estoy particularmente identificado, pero lo entiendo como la irrupción revolucionaria del género por una transformación evolutiva de la lengua, es muy utilizado coloquialmente en la Argentina, lo cual dio sitio, rápidamente, a que la pareja de candidatos triunfadores de las recientes primarias adquiera esta forma de referirnos a ellos, en un conjunto de palabras donde además, como vocal, figura únicamente la “e”. 

Las PASO son regionalmente una figura solo existente en el sistema electoral argentino lo cual, dado el notable y dicho “inesperado” resultado, ha transformado decenas de inquietudes e hipótesis de encuestas en certezas que parecen definitivas, pero que deberán esperar dos meses más, todavía, hasta llegar a las elecciones definitivas de octubre. Al parecer, será una meta difícil de cumplir para Macri, aunque es el deseo colectivo de la opinión pública gaucha, incluida la triunfante oposición. Una alternativa analizada es que se anticipen el llamado de elecciones. A esta altura y dada la enorme recesión de la economía, solo superada por Venezuela, que ironía, así como por una deuda absurda de casi el 100% del PIB del país, el único legado democrático que todavía puede ser dejado por el rico heredero del imperio Macri es el de entregar el poder político al final del mandato para el cual fue electo, con lo cual sería el único presidente no peronista de la historia argentina en lograrlo. Menudo récord.

Con un riesgo país de casi 2000 puntos y con una sociedad a punto de vivir una espiral hiperinflacionista, una vez más, las apuestas, especialmente de las bolsas de un caprichoso y avaro mercado que debía ser su principal aliado, corren todas en contra. La suerte parece echada en Argentina donde el progresismo que defiende una agenda nacional de desarrollo, aglutinado en torno a los amplísimos márgenes del peronismo, alrededor del Partido Justicialista y sus costados, sea hacia la izquierda o hacia su derecha; y donde confluye la exPresidenta como eje articulador de la propuesta desde su estratégica candidatura a vicepresidenta, como parte de una fórmula que recibió prácticamente el apoyo del 50 % de la población de su país en estas elecciones, hablan claramente de los límites que un pueblo tiene para financiar la riqueza de una élite egoísta, ciega y depredadora. La desastrosa situación económica de la gente y una expectativa muy negativa de futuro fueron factores claves en el reciente triunfo de les Fernández. La transferencia parece mero trámite. (O)

Al parecer, será una meta difícil de cumplir para Macri, aunque es el deseo colectivo de la opinión pública gaucha, incluida la oposición.