La pregunta tres

Sin duda alguna, desde un punto de vista de conjunto, es la pregunta más compleja de las siete que este domingo forman parte de la consulta popular, no solo por la discusión y debate en torno a lo que representa el CPCCS en la disputa en la opinión pública desde cada posición política, sino porque, en verdad, se trata de un tema en extremo complejo que hubiese requerido un gran y largo proceso de explicación de lo que comprende y de todo lo que está implicado tanto en la pregunta cuanto en el anexo para, finalmente, poder tener una posición clara. Y eso es algo que se requiere para tomar decisiones trascendentales en la vida, claridad y serenidad. Estas nacen del hecho de contar con los elementos de información que nos permitan llegar a una decisión meditada.

Uno de los elementos que hubiese ayudado a contar con un punto de vista mejor formado era, sin duda, el criterio de la Corte Constitucional, porque para eso existe ese organismo, para interpretar y definir los conceptos de la más alta norma que rige la vida de los países, la Constitución de la República. Siendo que la consulta se aprobó con el silencio administrativo de la entidad competente los ecuatorianos no hemos podido conocer el parecer de dicho organismo. Entonces cada quien ha buscado, si ha querido y contado con el tiempo para ello, lo cual lo dudo, no por vagos sino porque se trabaja y se está preocupado de otras cosas, fuentes de información para comprender el escenario y contar con una fotografía completa de la situación.

Internacionalmente tampoco se comprende bien, del todo, qué entidad es esta que consta en la pregunta ya que el CPCCS es un organismo sui generis que buscó redefinir el concepto de funciones del estado al romper el tradicional tridente de Ejecutivo, Legislativo y Judicial, añadiendo la Función de Transparencia y Control Social, dándole a la ciudadanía organizada y a diversas formas de participación ciudadana, una capacidad nominativa que antes tenía el poder legislativo. Esto existe solo en nuestra Constitución. Existe solo en Ecuador. Es por eso que la entidad nomina las autoridades de la Procuraduría General del Estado y de las superintendencias, de la Defensoría del Pueblo, la Defensoría Pública, la Fiscalía General del Estado, la Contraloría General del Estado, y a los miembros del Consejo Nacional Electoral, del Tribunal Contencioso Electoral y del Consejo de la Judicatura.

Cuando me veía dudar, ante alguna decisión trascendente que debía tomar en la vida, mi padre me decía “mijo si no estás seguro no lo hagas” y es la voz que escucho ahora. Creo que en medio de las necesidades de explicación de tan trascendentes y complejos temas que plantea cada una de las siete preguntas, corrupción, abuso sexual de menores, ecología, minería o reelección en esta histórica, muy bien pensada y muy compleja consulta, ha faltado tiempo para dedicarle atención específica a lo que consta en esa pregunta tres que me hubiese gustado tener para sumar certeza

La pregunta tres

Sin duda alguna, desde un punto de vista de conjunto, es la pregunta más compleja de las siete que este domingo forman parte de la consulta popular, no solo por la discusión y debate en torno a lo que representa el CPCCS en la disputa en la opinión pública desde cada posición política, sino porque, en verdad, se trata de un tema en extremo complejo que hubiese requerido un gran y largo proceso de explicación de lo que comprende y de todo lo que está implicado tanto en la pregunta cuanto en el anexo para, finalmente, poder tener una posición clara. Y eso es algo que se requiere para tomar decisiones trascendentales en la vida, claridad y serenidad. Estas nacen del hecho de contar con los elementos de información que nos permitan llegar a una decisión meditada.

Uno de los elementos que hubiese ayudado a contar con un punto de vista mejor formado era, sin duda, el criterio de la Corte Constitucional, porque para eso existe ese organismo, para interpretar y definir los conceptos de la más alta norma que rige la vida de los países, la Constitución de la República. Siendo que la consulta se aprobó con el silencio administrativo de la entidad competente los ecuatorianos no hemos podido conocer el parecer de dicho organismo. Entonces cada quien ha buscado, si ha querido y contado con el tiempo para ello, lo cual lo dudo, no por vagos sino porque se trabaja y se está preocupado de otras cosas, fuentes de información para comprender el escenario y contar con una fotografía completa de la situación.

Internacionalmente tampoco se comprende bien, del todo, qué entidad es esta que consta en la pregunta ya que el CPCCS es un organismo sui generis que buscó redefinir el concepto de funciones del estado al romper el tradicional tridente de Ejecutivo, Legislativo y Judicial, añadiendo la Función de Transparencia y Control Social, dándole a la ciudadanía organizada y a diversas formas de participación ciudadana, una capacidad nominativa que antes tenía el poder legislativo. Esto existe solo en nuestra Constitución. Existe solo en Ecuador. Es por eso que la entidad nomina las autoridades de la Procuraduría General del Estado y de las superintendencias, de la Defensoría del Pueblo, la Defensoría Pública, la Fiscalía General del Estado, la Contraloría General del Estado, y a los miembros del Consejo Nacional Electoral, del Tribunal Contencioso Electoral y del Consejo de la Judicatura.

Cuando me veía dudar, ante alguna decisión trascendente que debía tomar en la vida, mi padre me decía “mijo si no estás seguro no lo hagas” y es la voz que escucho ahora. Creo que en medio de las necesidades de explicación de tan trascendentes y complejos temas que plantea cada una de las siete preguntas, corrupción, abuso sexual de menores, ecología, minería o reelección en esta histórica, muy bien pensada y muy compleja consulta, ha faltado tiempo para dedicarle atención específica a lo que consta en esa pregunta tres que me hubiese gustado tener para sumar certeza