La Mala Noche

La película ecuatoriana de Gabriela Calvache “La Mala Noche”, en cartelera en nuestro país, aborda una problemática lacerante escondida tras el comercio del sexo, la trata de personas con fines de explotación sexual. Es una película cruda en imágenes que consigue poner al espectador en los zapatos de la protagonista y desnuda a los hombres consumidores del sexo. Al final, la directora ha optado por colocar algunos datos sobre la trata de personas, con la idea, sin duda, de sensibilizar al espectador y recalcar que su historia no es ficción, sino una entre miles de víctimas alrededor del mundo.
Efectivamente, la OIT estimó que en el 2005 la Trata de Personas era el tercer delito transnacional más rentable detrás del tráfico de drogas y el de armas, moviendo aproximadamente 32.000 millones de dólares por año, mientras que la Organización de Naciones Unidas para el crimen Organizado /UNDOC/ considera que esta cifra en la actualidad podría haberse incrementado en un 40%. Si bien la película solo aborda la trata con fines de explotación sexual, que es la de mayor magnitud y afecta principalmente a mujeres y niñas, es un fenómeno más amplio que incluye el comercio de cuerpos y personas para explotación laboral, servidumbre, mendicidad, tráfico de órganos, adopción ilegal y el reclutamiento forzado para los conflictos armados o las redes delincuenciales. La trata constituye delito y está tipificada en el Código Penal Ecuatoriano (art., 91), no obstante según estudios de la Organización Internacional para las Migraciones/OIM, su persecución es muy compleja, entre otras razones por la falta de denuncia ciudadana y la naturalización cultural de algunas prácticas como la entrega de menores por parte de familias pobres a terceras personas que los explotan laboral o sexualmente.
En la sociedad de mercado, las redes de tratantes comercian con la vida y los cuerpos de personas pobres y sometidos a relaciones de subordinación, de allí que mujeres y niñas de escasos recursos sean un grupo particularmente vulnerable. Una nota de prensa del 2 de julio del 2019 del diario El Comercio daba cuenta del rescate a mujeres venezolanas explotadas sexualmente en la ciudad de Guayaquil, pero esta noticia no era la única, otras anteriores ya mostraban que al igual que las mujeres colombianas y cubanas, las venezolanas de escasos recursos estaban expuestas a ser víctimas de explotación sexual ante la dificultad de encontrar un trabajo digno en la sociedad ecuatoriana. La protagonista de La Mala Noche tiene un acento que no es casualidad, ha sido orillada por la sociedad que coloca a mujeres sin oportunidades en el mercado, como objeto sexual. (O)

La Mala Noche

La película ecuatoriana de Gabriela Calvache “La Mala Noche”, en cartelera en nuestro país, aborda una problemática lacerante escondida tras el comercio del sexo, la trata de personas con fines de explotación sexual. Es una película cruda en imágenes que consigue poner al espectador en los zapatos de la protagonista y desnuda a los hombres consumidores del sexo. Al final, la directora ha optado por colocar algunos datos sobre la trata de personas, con la idea, sin duda, de sensibilizar al espectador y recalcar que su historia no es ficción, sino una entre miles de víctimas alrededor del mundo.
Efectivamente, la OIT estimó que en el 2005 la Trata de Personas era el tercer delito transnacional más rentable detrás del tráfico de drogas y el de armas, moviendo aproximadamente 32.000 millones de dólares por año, mientras que la Organización de Naciones Unidas para el crimen Organizado /UNDOC/ considera que esta cifra en la actualidad podría haberse incrementado en un 40%. Si bien la película solo aborda la trata con fines de explotación sexual, que es la de mayor magnitud y afecta principalmente a mujeres y niñas, es un fenómeno más amplio que incluye el comercio de cuerpos y personas para explotación laboral, servidumbre, mendicidad, tráfico de órganos, adopción ilegal y el reclutamiento forzado para los conflictos armados o las redes delincuenciales. La trata constituye delito y está tipificada en el Código Penal Ecuatoriano (art., 91), no obstante según estudios de la Organización Internacional para las Migraciones/OIM, su persecución es muy compleja, entre otras razones por la falta de denuncia ciudadana y la naturalización cultural de algunas prácticas como la entrega de menores por parte de familias pobres a terceras personas que los explotan laboral o sexualmente.
En la sociedad de mercado, las redes de tratantes comercian con la vida y los cuerpos de personas pobres y sometidos a relaciones de subordinación, de allí que mujeres y niñas de escasos recursos sean un grupo particularmente vulnerable. Una nota de prensa del 2 de julio del 2019 del diario El Comercio daba cuenta del rescate a mujeres venezolanas explotadas sexualmente en la ciudad de Guayaquil, pero esta noticia no era la única, otras anteriores ya mostraban que al igual que las mujeres colombianas y cubanas, las venezolanas de escasos recursos estaban expuestas a ser víctimas de explotación sexual ante la dificultad de encontrar un trabajo digno en la sociedad ecuatoriana. La protagonista de La Mala Noche tiene un acento que no es casualidad, ha sido orillada por la sociedad que coloca a mujeres sin oportunidades en el mercado, como objeto sexual. (O)