La Irretroactividad de la Ley

En diciembre del 2015, la Asamblea Nacional aprobó la enmienda que abrió la posibilidad de la reelección indefinida para los cargos de elección popular. Numerosos actores políticos en el ejercicio de sus cargos concordaron con tal enmienda, incluidos quienes, por razones circunstanciales de la política ecuatoriana, ya cumplían su segundo o tercer mandato. La enmienda, al ser presentada para su trámite, tuvo la correspondiente aprobación de los organismos competentes, en virtud de que se trataba de una ampliación de derechos ciudadanos.
Para la Consulta-Referéndum convocada para el próximo 4 de febrero, se han redactado 7 preguntas. La pregunta #2, que tiene carácter de referéndum, hace referencia precisamente a la reelección indefinida y, supuestamente con el ánimo de recuperar el ‘espíritu de Montecristi’, plantea que “las autoridades de elección popular puedan ser reelectas por una sola vez para el mismo cargo/…/según lo establecido en el Anexo 2.
Adicionalmente a la circunstancia de que el pronunciamiento obligatorio de la Corte Constitucional fue eludido en el proceso de aprobación de las preguntas para que la Consulta pueda ser convocada, debe tenerse en cuenta que el espíritu de la pregunta significa incuestionablemente una limitación de derechos de la ciudadanía en general, es decir, tanto para los electores, como para los potenciales elegidos. Así también, el Ecuador, como miembro de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, asume obligatoriamente los acuerdos firmados por esta Corte, y, en este caso, tratándose del carácter universal del sufragio y los derechos políticos, no existe ninguna limitación referente al número de veces que un ciudadano pueda ser electo para el mismo cargo. El supuesto ‘principio de alternancia’ no existe en el derecho político de la ciudadanía.
La Pregunta 2 del Referéndum, en su Anexo 2 no publicitado, inhabilita a los funcionarios electos al amparo de la Constitución del 2008 a ser reelectos para el mismo cargo en el futuro, permitiendo algo que ninguna Constitución, a nivel mundial, puede reconocer como es el carácter retroactivo de su vigencia. ¿Qué opinarán sobre esto en los parlamentos europeos o de los EE.UU., modelos de democracia según los auspiciantes ecuatorianos de la Consulta, donde no existe límite para la reelección?
Recordemos: los militantes de Alianza País se comprometieron a no acogerse en el 2017 a la reforma para que nadie pueda decir que fue “con dedicatoria”.(O)

La Irretroactividad de la Ley

En diciembre del 2015, la Asamblea Nacional aprobó la enmienda que abrió la posibilidad de la reelección indefinida para los cargos de elección popular. Numerosos actores políticos en el ejercicio de sus cargos concordaron con tal enmienda, incluidos quienes, por razones circunstanciales de la política ecuatoriana, ya cumplían su segundo o tercer mandato. La enmienda, al ser presentada para su trámite, tuvo la correspondiente aprobación de los organismos competentes, en virtud de que se trataba de una ampliación de derechos ciudadanos.
Para la Consulta-Referéndum convocada para el próximo 4 de febrero, se han redactado 7 preguntas. La pregunta #2, que tiene carácter de referéndum, hace referencia precisamente a la reelección indefinida y, supuestamente con el ánimo de recuperar el ‘espíritu de Montecristi’, plantea que “las autoridades de elección popular puedan ser reelectas por una sola vez para el mismo cargo/…/según lo establecido en el Anexo 2.
Adicionalmente a la circunstancia de que el pronunciamiento obligatorio de la Corte Constitucional fue eludido en el proceso de aprobación de las preguntas para que la Consulta pueda ser convocada, debe tenerse en cuenta que el espíritu de la pregunta significa incuestionablemente una limitación de derechos de la ciudadanía en general, es decir, tanto para los electores, como para los potenciales elegidos. Así también, el Ecuador, como miembro de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, asume obligatoriamente los acuerdos firmados por esta Corte, y, en este caso, tratándose del carácter universal del sufragio y los derechos políticos, no existe ninguna limitación referente al número de veces que un ciudadano pueda ser electo para el mismo cargo. El supuesto ‘principio de alternancia’ no existe en el derecho político de la ciudadanía.
La Pregunta 2 del Referéndum, en su Anexo 2 no publicitado, inhabilita a los funcionarios electos al amparo de la Constitución del 2008 a ser reelectos para el mismo cargo en el futuro, permitiendo algo que ninguna Constitución, a nivel mundial, puede reconocer como es el carácter retroactivo de su vigencia. ¿Qué opinarán sobre esto en los parlamentos europeos o de los EE.UU., modelos de democracia según los auspiciantes ecuatorianos de la Consulta, donde no existe límite para la reelección?
Recordemos: los militantes de Alianza País se comprometieron a no acogerse en el 2017 a la reforma para que nadie pueda decir que fue “con dedicatoria”.(O)