¿La hora del fin del dólar?

Las reservas de oro y la criptomoneda, ¿son acaso certezas de que la era del dólar se agota?
Los recientes años pasados, el gobierno ruso acentuó la adquisición de oro físico y ha conseguido ya ubicarse en el quinto lugar, superando a la República Popular China, a nivel mundial entre los mayores poseedores de las reservas del mencionado metal; dato importante es que la adquisición de éstas corresponden a la propia extracción minera del país, unas trescientas toneladas anuales, de las cuales 200 van directamente a las bóvedas del Banco Central de Rusia. La constatación de que durante los últimos años los principales bancos centrales del mundo –EE.UU., Reino Unido, Unión Europea, Japón y China- estaban emitiendo dinero en exceso, motivó al gobierno ruso optar por la vía de la acumulación del oro. Adicionalmente, el permanente acoso a la economía rusa, bajo el pretexto de ‘imponerle’ sanciones económicas por la política internacional, particularmente petrolera, y el apoyo al gobierno de Siria, obligaron a Putin a buscar protección para su país. Tampoco es desconocido que la deuda estadounidense con Rusia y China, ha alcanzado cifras escalofriantes que, lógicamente, generan dudas sobre la capacidad de pago. Frente a una devaluación del dólar, el oro físico siempre será una garantía.
Si este es el panorama respecto a la política comercial internacional, como dice un experto ruso en esta temática, el ciudadano de ‘a pie’, busca protección en la criptomoneda. El bitcoin, la primera moneda en este género, en calidad de medio de pago puede competir con el dólar y el euro, razón por la cual el año pasado su demanda fue mayor a la del oro físico. Sin embargo, a pesar de su auspicioso ingreso en el mercado, este se estabilizó y en la actualidad ha mostrado signos de retroceso: si a finales de diciembre pasado un bitcoin equivalía a 11.800 USD, en la actualidad se lo cotiza a 5.947 USD. Claro, cuando se trata ya de pagos en el comercio internacional, la situación difiere: la reciente decisión del gobierno venezolano de emitir el ‘petro’ en sus transacciones petroleras, indudablemente es una medida de protección contra el sabotaje económico desatado por Trump contra la Revolución Bolivariana.
En todo caso, sin duda estamos entrando al final de una época: la del dólar. (O)

¿La hora del fin del dólar?

Las reservas de oro y la criptomoneda, ¿son acaso certezas de que la era del dólar se agota?
Los recientes años pasados, el gobierno ruso acentuó la adquisición de oro físico y ha conseguido ya ubicarse en el quinto lugar, superando a la República Popular China, a nivel mundial entre los mayores poseedores de las reservas del mencionado metal; dato importante es que la adquisición de éstas corresponden a la propia extracción minera del país, unas trescientas toneladas anuales, de las cuales 200 van directamente a las bóvedas del Banco Central de Rusia. La constatación de que durante los últimos años los principales bancos centrales del mundo –EE.UU., Reino Unido, Unión Europea, Japón y China- estaban emitiendo dinero en exceso, motivó al gobierno ruso optar por la vía de la acumulación del oro. Adicionalmente, el permanente acoso a la economía rusa, bajo el pretexto de ‘imponerle’ sanciones económicas por la política internacional, particularmente petrolera, y el apoyo al gobierno de Siria, obligaron a Putin a buscar protección para su país. Tampoco es desconocido que la deuda estadounidense con Rusia y China, ha alcanzado cifras escalofriantes que, lógicamente, generan dudas sobre la capacidad de pago. Frente a una devaluación del dólar, el oro físico siempre será una garantía.
Si este es el panorama respecto a la política comercial internacional, como dice un experto ruso en esta temática, el ciudadano de ‘a pie’, busca protección en la criptomoneda. El bitcoin, la primera moneda en este género, en calidad de medio de pago puede competir con el dólar y el euro, razón por la cual el año pasado su demanda fue mayor a la del oro físico. Sin embargo, a pesar de su auspicioso ingreso en el mercado, este se estabilizó y en la actualidad ha mostrado signos de retroceso: si a finales de diciembre pasado un bitcoin equivalía a 11.800 USD, en la actualidad se lo cotiza a 5.947 USD. Claro, cuando se trata ya de pagos en el comercio internacional, la situación difiere: la reciente decisión del gobierno venezolano de emitir el ‘petro’ en sus transacciones petroleras, indudablemente es una medida de protección contra el sabotaje económico desatado por Trump contra la Revolución Bolivariana.
En todo caso, sin duda estamos entrando al final de una época: la del dólar. (O)