La Hija de Dios

Visto

Muchas de las veces nos encontramos con películas que impactan por su contenido realista, ya que son basadas en hechos reales que se asemejan mucho a lo que vivimos. “La Hija de Dios”, título de esta película, la protagonista es una jovencita con una vida y conducta en apariencia muy normales pero se descubre casi al final de la trama su trastorno mental sostenido y mantenido por hechos aterrantes vividos en su infancia por las violaciones continuas de su progenitor que luego se desencadenaron en un tipo de desorden psicótico, en donde su mente no tiene límites entre la fantasía y la realidad. En efecto, este tipo de historias dejan de ser una narrativa cinematográfica para convertirse en una realidad que todos los ecuatorianos estamos viviendo, como la de muchos niños, niñas y adolescentes víctimas del estupro, incesto o violación, o como lo clasifiquen las leyes que se han establecido en la Constitución. Pensemos que estas víctimas acarrearán el trauma toda su vida, pues al momento de la agresión muchos de ellos sufrirán trastornos de la personalidad graves, psicosis inespecíficas, ansiedad, entrar en depresiones profundas causa de variados trastornos, e incluso posteriormente variación en la conducta sexual o desarrollar diversas fobias encasilladas en las vivencias traumáticas que sufrieron, merced de estos depredadores sexuales. También no están exentas con ello de acarrear problemas físicos de salud, como enfermedades idiopáticas, es decir, de causa desconocida, y junto con ellos, es la familia, en especial los padres que son las víctimas laterales. En otro aspecto la agresión sufrida puede ir más allá del tiempo cuando la niña o adolescente haya quedado embarazada. Estos casos se agravan cuando el violador es un familiar muy cercano a su entorno (padre, hermano, abuelo u otro familiar) ya que el trauma es mayor y las consecuencias psicológicas son más profundas, por eso muchos sectores sociales piden que se encasillen en diferentes artículos la violación y el incesto. Es fácil darse cuenta que un solo individuo acarreará la infelicidad a muchos inocentes. Casos actuales como el del Mangajo, o las víctimas del exsacerdote Cordero son una realidad social en donde la sanción es obligatoria para sentar cimientos en nuestras leyes. Esperemos que la justicia incline su balanza al lado de las familias agredidas y que la verdad brille en todos estos casos, con jueces de conducta íntegra, que con su veredicto sancione defensas inescrupulosas que se inclinan hacia don dinero. // Por ti mi Cris// (O)
Las víctimas de violación acarrearán el trauma toda su viday muchos de ellos sufrirán transtornos de personalidad graves.

La Hija de Dios

Muchas de las veces nos encontramos con películas que impactan por su contenido realista, ya que son basadas en hechos reales que se asemejan mucho a lo que vivimos. “La Hija de Dios”, título de esta película, la protagonista es una jovencita con una vida y conducta en apariencia muy normales pero se descubre casi al final de la trama su trastorno mental sostenido y mantenido por hechos aterrantes vividos en su infancia por las violaciones continuas de su progenitor que luego se desencadenaron en un tipo de desorden psicótico, en donde su mente no tiene límites entre la fantasía y la realidad. En efecto, este tipo de historias dejan de ser una narrativa cinematográfica para convertirse en una realidad que todos los ecuatorianos estamos viviendo, como la de muchos niños, niñas y adolescentes víctimas del estupro, incesto o violación, o como lo clasifiquen las leyes que se han establecido en la Constitución. Pensemos que estas víctimas acarrearán el trauma toda su vida, pues al momento de la agresión muchos de ellos sufrirán trastornos de la personalidad graves, psicosis inespecíficas, ansiedad, entrar en depresiones profundas causa de variados trastornos, e incluso posteriormente variación en la conducta sexual o desarrollar diversas fobias encasilladas en las vivencias traumáticas que sufrieron, merced de estos depredadores sexuales. También no están exentas con ello de acarrear problemas físicos de salud, como enfermedades idiopáticas, es decir, de causa desconocida, y junto con ellos, es la familia, en especial los padres que son las víctimas laterales. En otro aspecto la agresión sufrida puede ir más allá del tiempo cuando la niña o adolescente haya quedado embarazada. Estos casos se agravan cuando el violador es un familiar muy cercano a su entorno (padre, hermano, abuelo u otro familiar) ya que el trauma es mayor y las consecuencias psicológicas son más profundas, por eso muchos sectores sociales piden que se encasillen en diferentes artículos la violación y el incesto. Es fácil darse cuenta que un solo individuo acarreará la infelicidad a muchos inocentes. Casos actuales como el del Mangajo, o las víctimas del exsacerdote Cordero son una realidad social en donde la sanción es obligatoria para sentar cimientos en nuestras leyes. Esperemos que la justicia incline su balanza al lado de las familias agredidas y que la verdad brille en todos estos casos, con jueces de conducta íntegra, que con su veredicto sancione defensas inescrupulosas que se inclinan hacia don dinero. // Por ti mi Cris// (O)
Las víctimas de violación acarrearán el trauma toda su viday muchos de ellos sufrirán transtornos de personalidad graves.

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