La Gloriosa

“El 28 de mayo de 1944 estalló la sublevación en Guayaquil, y luego triunfó en toda la República. Con mucho entusiasmo, sus progenitores la llamaron ‘La Gloriosa’”. Con estas palabras Alfredo Pareja nos deja el testimonio de los acontecimientos que pusieron fin al gobierno de Arroyo del Río. Para 1944, el gobierno se hallaba en crisis, producto de sus errores, del conflicto con el Perú, por la situación internacional, la Segunda Guerra Mundial, oportunidad aprovechada por EE.UU. para instalar sus bases militares. El descontento popular se generalizó. La insurrección fue dirigida por Alianza Democrática Ecuatoriana, en la que convergen todas las fuerzas políticas, desde conservadores hasta comunistas. Al final del 28/05, ADE autorizó a la directiva de Quito encargarse del Poder hasta la llegada de Velasco Ibarra, líder reclamado por la mayoría del pueblo. Los postulados de ADE ponían énfasis en avanzar en la consolidación de la democracia por vía del sufragio; sustentar la economía en atención a las necesidades vitales de la población, especialmente de la clase trabajadora; calidad de la enseñanza orientada hacia la producción; moralización y fortalecimiento de las FF.AA; unidad latinoamericana y adhesión a las NN.UU. por la colaboración internacional. Con Velasco, los poderes fácticos tomaron el control del Ejecutivo; en tanto la tarea central de la izquierda marxista fue la organización sindical de los sectores populares, sin descuidar la cultura. La Constitución nacida de la Asamblea del 44-45, en su momento la más avanzada y democrática de América Latina, no fue del agrado de la derecha ni del imperio. En marzo de 1946 Velasco, traicionando a ADE, se declaró dictador y convocó una nueva Asamblea que dictó una Constitución regresiva. La Constitución del 45 no quedó en el olvido: el General Rodríguez Lara la puso en vigencia en 1972. En 1978 previa la entrega del poder, se convocó a referendo nacional para elegir entre la Carta del 45 reformada y una nueva. Los electores prefirieron la nueva Carta pues las reformas dejaron irreconocible la del 45. En Montecristi los asambleístas en su mayoría, incluyeron en la Constitución del 2008 temas importantes, como por ejemplo lo que Pedro Saad reclamaba en el 45: Que la Parroquia viva!, en referencia a los GADs Parroquiales. 74 años después La Gloriosa es un referente de trascendencia histórica. Sin que pueda afirmarse que la ‘historia se repite’, no la olvidemos. (O)

La Asamblea del 44-45: el mayor debate político ecuatoriano. Sus figuras: Pedro Saad, comunista y Manuel E. Flor, conservador.

La Gloriosa

“El 28 de mayo de 1944 estalló la sublevación en Guayaquil, y luego triunfó en toda la República. Con mucho entusiasmo, sus progenitores la llamaron ‘La Gloriosa’”. Con estas palabras Alfredo Pareja nos deja el testimonio de los acontecimientos que pusieron fin al gobierno de Arroyo del Río. Para 1944, el gobierno se hallaba en crisis, producto de sus errores, del conflicto con el Perú, por la situación internacional, la Segunda Guerra Mundial, oportunidad aprovechada por EE.UU. para instalar sus bases militares. El descontento popular se generalizó. La insurrección fue dirigida por Alianza Democrática Ecuatoriana, en la que convergen todas las fuerzas políticas, desde conservadores hasta comunistas. Al final del 28/05, ADE autorizó a la directiva de Quito encargarse del Poder hasta la llegada de Velasco Ibarra, líder reclamado por la mayoría del pueblo. Los postulados de ADE ponían énfasis en avanzar en la consolidación de la democracia por vía del sufragio; sustentar la economía en atención a las necesidades vitales de la población, especialmente de la clase trabajadora; calidad de la enseñanza orientada hacia la producción; moralización y fortalecimiento de las FF.AA; unidad latinoamericana y adhesión a las NN.UU. por la colaboración internacional. Con Velasco, los poderes fácticos tomaron el control del Ejecutivo; en tanto la tarea central de la izquierda marxista fue la organización sindical de los sectores populares, sin descuidar la cultura. La Constitución nacida de la Asamblea del 44-45, en su momento la más avanzada y democrática de América Latina, no fue del agrado de la derecha ni del imperio. En marzo de 1946 Velasco, traicionando a ADE, se declaró dictador y convocó una nueva Asamblea que dictó una Constitución regresiva. La Constitución del 45 no quedó en el olvido: el General Rodríguez Lara la puso en vigencia en 1972. En 1978 previa la entrega del poder, se convocó a referendo nacional para elegir entre la Carta del 45 reformada y una nueva. Los electores prefirieron la nueva Carta pues las reformas dejaron irreconocible la del 45. En Montecristi los asambleístas en su mayoría, incluyeron en la Constitución del 2008 temas importantes, como por ejemplo lo que Pedro Saad reclamaba en el 45: Que la Parroquia viva!, en referencia a los GADs Parroquiales. 74 años después La Gloriosa es un referente de trascendencia histórica. Sin que pueda afirmarse que la ‘historia se repite’, no la olvidemos. (O)

La Asamblea del 44-45: el mayor debate político ecuatoriano. Sus figuras: Pedro Saad, comunista y Manuel E. Flor, conservador.