La Corte ideal

El concurso publico de oposición y méritos que se esta llevando a cabo para definir la integración de la Corte Constitucional esta llegando a su fin. Este concurso que esta siendo conducido por una Comisión Calificadora integrada por insignes juristas demuestra que la meritocracia con la garantía de la división de poderes es eficaz. El desarrollo de éste y su seguimiento por parte de todos es necesario, no solo de abogados, juristas, o quienes estamos implicados en el mundo jurídico. La importancia resalta en la principal atribución que tiene este órgano, la que es ser el máximo órgano de interpretación constitucional, conllevando su trascendencia como el guardián de la Constitución y por tanto en el garante del Estado constitucional de derechos y justicia.


En base a lo observado en las diversas fases del concurso, se puede denotar que en primer lugar contamos con excelentes juristas, tanto hombres y mujeres que cuentas con una hoja de vida pulcra y con notables aportes a la dogmática y ciencia jurídica. En segundo lugar, se identifica un proceso hasta ahora nítido que ha contado con la mayor publicidad posible, que involucra la posibilidad de tener una mayor visualización de las y los postulantes en sus evaluaciones. A tal punto que las comparecencias orales han podido ser vistas mediante los medios audiovisuales y están al acceso de cualquier ciudadano. Ahí se pudo comprobar la talla de quienes pretenden acceder a la alta magistratura. Con diferentes temas que comprendían el estudio de la norma, dogmática y teoría constitucional se pudo evaluar con mayor claridad los conocimientos de los postulantes.


Mas allá de las notas finales que demuestran el nivel de preparación de quienes fueron postulados, la garantía de un proceso escrupuloso es el soporte de una Corte legitima. La lista de los nueve mejores puntuados, con fortuna la componen notables nombres de quienes mas allá de la posición política o ideológica, son en su mayoría grandes maestros y maestras del derecho. En su mayoría docentes de las mejores universidades del país, lo que esperamos garantice el desarrollo de líneas jurisprudenciales que sirvan para afirmar la justicia constitucional. Si bien este concurso nos ha dado una nueva Corte Constitucional, solo su trabajo efectivo, su independencia ante los poderes públicos y privados, serán la garantía de que esta sea una Corte ideal. (O)

La Corte ideal

El concurso publico de oposición y méritos que se esta llevando a cabo para definir la integración de la Corte Constitucional esta llegando a su fin. Este concurso que esta siendo conducido por una Comisión Calificadora integrada por insignes juristas demuestra que la meritocracia con la garantía de la división de poderes es eficaz. El desarrollo de éste y su seguimiento por parte de todos es necesario, no solo de abogados, juristas, o quienes estamos implicados en el mundo jurídico. La importancia resalta en la principal atribución que tiene este órgano, la que es ser el máximo órgano de interpretación constitucional, conllevando su trascendencia como el guardián de la Constitución y por tanto en el garante del Estado constitucional de derechos y justicia.


En base a lo observado en las diversas fases del concurso, se puede denotar que en primer lugar contamos con excelentes juristas, tanto hombres y mujeres que cuentas con una hoja de vida pulcra y con notables aportes a la dogmática y ciencia jurídica. En segundo lugar, se identifica un proceso hasta ahora nítido que ha contado con la mayor publicidad posible, que involucra la posibilidad de tener una mayor visualización de las y los postulantes en sus evaluaciones. A tal punto que las comparecencias orales han podido ser vistas mediante los medios audiovisuales y están al acceso de cualquier ciudadano. Ahí se pudo comprobar la talla de quienes pretenden acceder a la alta magistratura. Con diferentes temas que comprendían el estudio de la norma, dogmática y teoría constitucional se pudo evaluar con mayor claridad los conocimientos de los postulantes.


Mas allá de las notas finales que demuestran el nivel de preparación de quienes fueron postulados, la garantía de un proceso escrupuloso es el soporte de una Corte legitima. La lista de los nueve mejores puntuados, con fortuna la componen notables nombres de quienes mas allá de la posición política o ideológica, son en su mayoría grandes maestros y maestras del derecho. En su mayoría docentes de las mejores universidades del país, lo que esperamos garantice el desarrollo de líneas jurisprudenciales que sirvan para afirmar la justicia constitucional. Si bien este concurso nos ha dado una nueva Corte Constitucional, solo su trabajo efectivo, su independencia ante los poderes públicos y privados, serán la garantía de que esta sea una Corte ideal. (O)