Karl Marx: 200 años

Tréveris, la segunda ciudad del Estado de Renania Palatinado, una de las más antiguas, no solo de Alemania sino de Europa, ha celebrado alborozada el bicentenario del nacimiento de Karl Marx.

La Primera Ministra del Estado, Maria Luise Anna Dreyer, es una política experimentada, militante del Partido Socialdemócrata de Alemania, a quien no se le puede señalar como una defensora del pensamiento político y filosófico del padre del socialismo científico; sin embargo ha tenido la entereza suficiente para organizar el mayor de los homenajes que se recuerde a quien, desde la publicación de El Manifiesto Comunista en 1848, ha sido perseguido, combatido y cuestionado por los poderes económico y mediático.

Para las nuevas generaciones debe resultar posiblemente que luego de la ‘caída del muro de Berlin’ y el anuncio del ‘final de la historia’, Carl Marx sea noticia y que ésta provenga precisamente de su ciudad natal. ¿Cómo entender a Malu Dreyer?

Se equivocan quienes piensen que la Primera Ministra busca publicidad. Tréveris es una pequeña ciudad, pero es referente histórica del centro europeo, desde antes de Nuestra Era, por haber sido parte del Imperio Romano, de las provincias romanas en Germania, capital de la Galia Bélgica; haber sido pretendida por España, Francia, Prusia; como centro importante de la lengua latina.

En 1986, Tréveris es declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Sí, respecto a Karl Marx los criterios son diversos, incluso en la ciudad de su nacimiento. Sin embargo la realidad actual de Alemania, de la Unión Europea y, sobre todo, las relaciones económicas y políticas con los EE.UU., no atraviesan su mejor momento.

El desempleo, la disminución de la capacidad adquisitiva, y, sobre todo la inseguridad que experimentan los habitantes del Viejo Continente, son circunstancias que llevan necesariamente a recordar al Viejo Moro, como se lo conocía en sus mejores momentos al autor de El Capital.

Cada día es más evidente que la actual crisis que atraviesa el sistema  capitalista no es ‘una más’ como algunos tratan de presentarla. No, es la expresión del agotamiento del sistema, incluidas sus instituciones económicas, jurídicas y políticas, y, del propio Estado Nación.

La efigie en bronce, de 5 metros, de Marx levantada en el centro de Tréveris, es la expresión del orgullo que sienten sus habitantes por los dos personajes históricos de su terruño: San Ambrosio (c. 340) y Karl Marx (5 de mayo de 1818). (O)

Karl Marx: 200 años

Tréveris, la segunda ciudad del Estado de Renania Palatinado, una de las más antiguas, no solo de Alemania sino de Europa, ha celebrado alborozada el bicentenario del nacimiento de Karl Marx.

La Primera Ministra del Estado, Maria Luise Anna Dreyer, es una política experimentada, militante del Partido Socialdemócrata de Alemania, a quien no se le puede señalar como una defensora del pensamiento político y filosófico del padre del socialismo científico; sin embargo ha tenido la entereza suficiente para organizar el mayor de los homenajes que se recuerde a quien, desde la publicación de El Manifiesto Comunista en 1848, ha sido perseguido, combatido y cuestionado por los poderes económico y mediático.

Para las nuevas generaciones debe resultar posiblemente que luego de la ‘caída del muro de Berlin’ y el anuncio del ‘final de la historia’, Carl Marx sea noticia y que ésta provenga precisamente de su ciudad natal. ¿Cómo entender a Malu Dreyer?

Se equivocan quienes piensen que la Primera Ministra busca publicidad. Tréveris es una pequeña ciudad, pero es referente histórica del centro europeo, desde antes de Nuestra Era, por haber sido parte del Imperio Romano, de las provincias romanas en Germania, capital de la Galia Bélgica; haber sido pretendida por España, Francia, Prusia; como centro importante de la lengua latina.

En 1986, Tréveris es declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Sí, respecto a Karl Marx los criterios son diversos, incluso en la ciudad de su nacimiento. Sin embargo la realidad actual de Alemania, de la Unión Europea y, sobre todo, las relaciones económicas y políticas con los EE.UU., no atraviesan su mejor momento.

El desempleo, la disminución de la capacidad adquisitiva, y, sobre todo la inseguridad que experimentan los habitantes del Viejo Continente, son circunstancias que llevan necesariamente a recordar al Viejo Moro, como se lo conocía en sus mejores momentos al autor de El Capital.

Cada día es más evidente que la actual crisis que atraviesa el sistema  capitalista no es ‘una más’ como algunos tratan de presentarla. No, es la expresión del agotamiento del sistema, incluidas sus instituciones económicas, jurídicas y políticas, y, del propio Estado Nación.

La efigie en bronce, de 5 metros, de Marx levantada en el centro de Tréveris, es la expresión del orgullo que sienten sus habitantes por los dos personajes históricos de su terruño: San Ambrosio (c. 340) y Karl Marx (5 de mayo de 1818). (O)