Interpretación

Cuando estamos frente a un texto normativo, sea este la Constitución, el Código Civil, un reglamento, o cualquier disposición normativa, nos enfrentamos a varias preguntas ¿Cuál es el significado de ese texto? ¿Es posible obtener un significado objetivo?
Las respuestas pueden variar dependiendo de la teoría de la interpretación jurídica a la que uno se adscriba. Riccardo Guastini, jurista italiano, señala que generalmente estamos frente a tres posturas: a) cognitivista que conceptualiza a esta como un acto de conocimiento, por ello el intérprete debe descubrir el sentido único y objetivo de este texto; b) decisoria que señala que estamos frente a un acto de voluntad, es decir el juez debe escoger dentro de los múltiples significados solo uno que será el vigente; c) neo-cognitivista que señala que existe una textura abierta del lenguaje, y que en esos casos “difíciles” la interpretación es un acto de voluntad, donde el intérprete tiene discrecionalidad de atribuir un significado, mientras que en los caos fáciles, este es un acto de conocimiento.
Así la teoría decisoria o también conocida como escéptica de la interpretación, que generalmente está anclada al realismo jurídico americano del siglo pasado. O incluso que tendría cierta conexión a un enunciado escrito por Hans Kelsen, que indicaba: “La interpretación “es acto de voluntad y no de conocimiento” de su obra “Sulla teoria dell’interpretazione” del año de 1934.
Las bases epistémicas de tal teoría están fundadas en lo equivoco de los textos y la vaguedad del lenguaje en la que se expresan las fuentes del derecho. Además de las diversas técnicas interpretativas y del rol de los jurista en sus uso interpretativo.
En síntesis los textos normativos tienen varios significados, algunos de ellos incluso contrarios, que están en permanente concurso a la espera del intérprete que debe adscribir su significado. Un significado que no puede ser entendido como correcto o incorrecto al no tener un criterio para ese examen.
Y tampoco tendrían un valor de verdad o falsedad al no ser parte de un lenguaje descriptivo sino prescriptivo. En consecuencia los jueces de cierre del sistema de administración de justicia, serian quienes tendrían la última palabra sobre el significado de un texto. La teoría decisoria de la interpretación consiste en que a todo texto se le puede atribuir un significado que dependerá del intérprete. (O)

La teoría decisoria de la interpretación consiste en que a todo texto se le puede atribuir un significado que dependerá del intérprete.

Interpretación

Cuando estamos frente a un texto normativo, sea este la Constitución, el Código Civil, un reglamento, o cualquier disposición normativa, nos enfrentamos a varias preguntas ¿Cuál es el significado de ese texto? ¿Es posible obtener un significado objetivo?
Las respuestas pueden variar dependiendo de la teoría de la interpretación jurídica a la que uno se adscriba. Riccardo Guastini, jurista italiano, señala que generalmente estamos frente a tres posturas: a) cognitivista que conceptualiza a esta como un acto de conocimiento, por ello el intérprete debe descubrir el sentido único y objetivo de este texto; b) decisoria que señala que estamos frente a un acto de voluntad, es decir el juez debe escoger dentro de los múltiples significados solo uno que será el vigente; c) neo-cognitivista que señala que existe una textura abierta del lenguaje, y que en esos casos “difíciles” la interpretación es un acto de voluntad, donde el intérprete tiene discrecionalidad de atribuir un significado, mientras que en los caos fáciles, este es un acto de conocimiento.
Así la teoría decisoria o también conocida como escéptica de la interpretación, que generalmente está anclada al realismo jurídico americano del siglo pasado. O incluso que tendría cierta conexión a un enunciado escrito por Hans Kelsen, que indicaba: “La interpretación “es acto de voluntad y no de conocimiento” de su obra “Sulla teoria dell’interpretazione” del año de 1934.
Las bases epistémicas de tal teoría están fundadas en lo equivoco de los textos y la vaguedad del lenguaje en la que se expresan las fuentes del derecho. Además de las diversas técnicas interpretativas y del rol de los jurista en sus uso interpretativo.
En síntesis los textos normativos tienen varios significados, algunos de ellos incluso contrarios, que están en permanente concurso a la espera del intérprete que debe adscribir su significado. Un significado que no puede ser entendido como correcto o incorrecto al no tener un criterio para ese examen.
Y tampoco tendrían un valor de verdad o falsedad al no ser parte de un lenguaje descriptivo sino prescriptivo. En consecuencia los jueces de cierre del sistema de administración de justicia, serian quienes tendrían la última palabra sobre el significado de un texto. La teoría decisoria de la interpretación consiste en que a todo texto se le puede atribuir un significado que dependerá del intérprete. (O)

La teoría decisoria de la interpretación consiste en que a todo texto se le puede atribuir un significado que dependerá del intérprete.