Inamovibles

En una columna pasada me hacía la pregunta sobre la Corte Constitucional del Ecuador, ¿Una corte de “lujo” a prueba de ser transformadora o conservadora?, hoy puedo decir que sus argumentos jurídicos los convirtieron en la primera, ahora como persona LGBTIQ+ que creció sin saber que por mi orientación sexual e identidad de género iba a la cárcel como hasta 1997, le sumo a que las nuevas generaciones LGBTIQ+ crecerán sabiendo que de grandes van a poder amar, casarse y cumplir sus proyectos de vida teniendo hermosas familias.
Las sentencias de Ramiro Ávila, como la de Ali Lozada que tuvieron el voto de mayoría, hacen ver como la jurisprudencia, como fuente de derecho puede adecuar las realidades de la contemporaneidad y prevenir que el Estado tenga responsabilidades internacionales por contravenir normas internacionales.
La primera, habla que la OC-024/17 es una interpretación auténtica de la Convención Americana y es obligatoria en el Ecuador, ya que es parte del bloque de constitucionalidad, además señala que la misma no es contradictoria con el Art. 67 de la Constitución, sino que se complementa y la misma debe ser interpretada a la luz de la auténtica interpretación de la Corte IDH en base al Art. 17.2 de la CADH que dice que en base al derecho a igualdad y no discriminación las personas heterosexuales y LGBTIQ+ pueden acceder al contrato de matrimonio. Por lo cual, no es necesaria una reforma constitucional, es decir, debe darse una aplicación directa e inmediata.
La segunda sentencia de mayoría es aún más tajante, menciona sobre la inconstitucionalidad de los fragmentos del Art. 81 del Código Civil y el 52 de la LOGIDC en las expresiones “un hombre y una mujer” y en la primera el término “procrear”, es decir un avance para las personas LGBTIQ+, pero también para todas aquellas personas heterosexuales que biológicamente no pueden procrear por la infertilidad o las parejas que han decidido no tener hijos e hijas.
Los grupos retardatarios anti-derechos, pretenden realizar una consulta popular y marchas a favor de la regresividad de derechos, sin embargo, son ciegos e inactivos ante los temas lesivos que vivimos como país, mi recomendación es que canalicen esa indignación (irracional), contra la precarización laboral por la firma con el FMI, la emergencia penitenciaria o a la posibilidad de que las Islas Galápagos sean el traspatio de Estados Unidos.
Para hoy, la sentencia No. 11-18-CN/19 y No. 11-19-CN/19 han pasado la gaceta constitucional y son inamovibles. (O)
Art. 440 de la Constitución: “Las sentencias y los autos de la Corte Constitucional tendrán el carácter de definitivos e inapelables”.

Inamovibles

En una columna pasada me hacía la pregunta sobre la Corte Constitucional del Ecuador, ¿Una corte de “lujo” a prueba de ser transformadora o conservadora?, hoy puedo decir que sus argumentos jurídicos los convirtieron en la primera, ahora como persona LGBTIQ+ que creció sin saber que por mi orientación sexual e identidad de género iba a la cárcel como hasta 1997, le sumo a que las nuevas generaciones LGBTIQ+ crecerán sabiendo que de grandes van a poder amar, casarse y cumplir sus proyectos de vida teniendo hermosas familias.
Las sentencias de Ramiro Ávila, como la de Ali Lozada que tuvieron el voto de mayoría, hacen ver como la jurisprudencia, como fuente de derecho puede adecuar las realidades de la contemporaneidad y prevenir que el Estado tenga responsabilidades internacionales por contravenir normas internacionales.
La primera, habla que la OC-024/17 es una interpretación auténtica de la Convención Americana y es obligatoria en el Ecuador, ya que es parte del bloque de constitucionalidad, además señala que la misma no es contradictoria con el Art. 67 de la Constitución, sino que se complementa y la misma debe ser interpretada a la luz de la auténtica interpretación de la Corte IDH en base al Art. 17.2 de la CADH que dice que en base al derecho a igualdad y no discriminación las personas heterosexuales y LGBTIQ+ pueden acceder al contrato de matrimonio. Por lo cual, no es necesaria una reforma constitucional, es decir, debe darse una aplicación directa e inmediata.
La segunda sentencia de mayoría es aún más tajante, menciona sobre la inconstitucionalidad de los fragmentos del Art. 81 del Código Civil y el 52 de la LOGIDC en las expresiones “un hombre y una mujer” y en la primera el término “procrear”, es decir un avance para las personas LGBTIQ+, pero también para todas aquellas personas heterosexuales que biológicamente no pueden procrear por la infertilidad o las parejas que han decidido no tener hijos e hijas.
Los grupos retardatarios anti-derechos, pretenden realizar una consulta popular y marchas a favor de la regresividad de derechos, sin embargo, son ciegos e inactivos ante los temas lesivos que vivimos como país, mi recomendación es que canalicen esa indignación (irracional), contra la precarización laboral por la firma con el FMI, la emergencia penitenciaria o a la posibilidad de que las Islas Galápagos sean el traspatio de Estados Unidos.
Para hoy, la sentencia No. 11-18-CN/19 y No. 11-19-CN/19 han pasado la gaceta constitucional y son inamovibles. (O)
Art. 440 de la Constitución: “Las sentencias y los autos de la Corte Constitucional tendrán el carácter de definitivos e inapelables”.