Ideología política

A partir de las cero horas del día viernes 22 se silenciará la propaganda política para permitir la reflexión de los electores sobre el ejercicio electoral. Se asume, digo es un decir, que esta disposición es parte del ejercicio democrático al que es convocado el soberano cada cierto tiempo para que elija a sus gobernantes. Tiene algo de nuevo el proceso electoral del próximo domingo?
Hacia finales del s.XX en el país se satanizó a la política y desde los poderes mediático y económico se inducía a la joven generación a distanciarse de los políticos acusándolos de generar la ingobernabilidad del Estado. Sin embargo, la Constituyente de Monte Cristi abrió paso a una regeneración de la vida política ecuatoriana al entregar, como ya lo había reclamado José Peralta, la autonomía de gobierno a las parroquias y separar los procesos electorales para autoridades nacionales de los correspondientes a autoridades locales. Esta disposición está lejos de ser una formalidad pues encierra en sí misma una aproximación al sentido mismo de la democracia: en la parroquia existe una mayor cercanía y conocimiento de los problemas de la comunidad que deben ser atendidos y resueltos por sus autoridades. Tal circunstancia no podía pasar desapercibida especialmente para el poder económico. Entonces comenzó a satanizarse a  la ideología y a los partidos políticos: había llegado la hora de las alianzas por encima de las ideologías, había que escuchar a todos, servir la mesa para todos.
El proceso electoral en marcha ha pretendido, según las actuales autoridades al frente de los poderes del Estado, ser un modelo de elección democrática al margen de la ideología y de la política. En realidad, ¿es posible tal modelo? En su momento, Aristóteles afirmó: “El hombre es un animal político”, en la convicción  de que es integrante de una sociedad organizada políticamente, es decir, que participa en los asuntos públicos con el objetivo de alcanzar el bien común. De allí que debe entenderse que la ideología política es el conjunto de ideales, principios, doctrinas sobre cómo producir y manejar la economía de la comunidad y de la sociedad en su conjunto.
Luego de cuarenta días de agitada campaña política, el elector corriente dispondrá de 48 horas para meditar su voto sin que los candidatos le hayan entregado alguna idea de cómo solucionar ‘al margen de la política y de la ideología’ los problemas básicos de supervivencia cotidiana. ¿Acertará en su decisión? (O)
Sin ideología la política no se encuentra solución a problemas que enfrenta el desarrollo económico-social comunitario.

Ideología política

A partir de las cero horas del día viernes 22 se silenciará la propaganda política para permitir la reflexión de los electores sobre el ejercicio electoral. Se asume, digo es un decir, que esta disposición es parte del ejercicio democrático al que es convocado el soberano cada cierto tiempo para que elija a sus gobernantes. Tiene algo de nuevo el proceso electoral del próximo domingo?
Hacia finales del s.XX en el país se satanizó a la política y desde los poderes mediático y económico se inducía a la joven generación a distanciarse de los políticos acusándolos de generar la ingobernabilidad del Estado. Sin embargo, la Constituyente de Monte Cristi abrió paso a una regeneración de la vida política ecuatoriana al entregar, como ya lo había reclamado José Peralta, la autonomía de gobierno a las parroquias y separar los procesos electorales para autoridades nacionales de los correspondientes a autoridades locales. Esta disposición está lejos de ser una formalidad pues encierra en sí misma una aproximación al sentido mismo de la democracia: en la parroquia existe una mayor cercanía y conocimiento de los problemas de la comunidad que deben ser atendidos y resueltos por sus autoridades. Tal circunstancia no podía pasar desapercibida especialmente para el poder económico. Entonces comenzó a satanizarse a  la ideología y a los partidos políticos: había llegado la hora de las alianzas por encima de las ideologías, había que escuchar a todos, servir la mesa para todos.
El proceso electoral en marcha ha pretendido, según las actuales autoridades al frente de los poderes del Estado, ser un modelo de elección democrática al margen de la ideología y de la política. En realidad, ¿es posible tal modelo? En su momento, Aristóteles afirmó: “El hombre es un animal político”, en la convicción  de que es integrante de una sociedad organizada políticamente, es decir, que participa en los asuntos públicos con el objetivo de alcanzar el bien común. De allí que debe entenderse que la ideología política es el conjunto de ideales, principios, doctrinas sobre cómo producir y manejar la economía de la comunidad y de la sociedad en su conjunto.
Luego de cuarenta días de agitada campaña política, el elector corriente dispondrá de 48 horas para meditar su voto sin que los candidatos le hayan entregado alguna idea de cómo solucionar ‘al margen de la política y de la ideología’ los problemas básicos de supervivencia cotidiana. ¿Acertará en su decisión? (O)
Sin ideología la política no se encuentra solución a problemas que enfrenta el desarrollo económico-social comunitario.