Hombre, lobo del hombre

Visto

Según cifras oficiales, cada año mueren en Estados Unidos unas 33.000 personas por arma de fuego. Treinta y tres mil. La cifra ya de por sí es terrorífica, pero el primer dato sorprendente es que, aunque los medios de comunicación se centran siempre más en los casos de tiroteos, como el último, o de terrorismo o violencia policial, lo cierto es que la mayor parte de muertes (casi dos tercios) no son otra cosa que suicidios. Vea usted. El perfil típico de una persona que acaba con su vida a punta de pistola o escopeta en el país del norte es el de un varón de 45 años.
Hoy hablamos una vez más del tema debido a la reciente matanza en Las Vegas, Nevada, donde la posibilidad de comprar y almacenar arsenales impensables de armas de guerra que luego son utilizadas contra población indefensa ha permitido, en este caso, que un acomodado, huraño y solitario hombre lleve adelante la mayor matanza colectiva de la historia gringa, todo ello con una minuciosidad que llama mucho la atención, pues vemos en el nivel de detalle una proporcionalidad al odio que este sujeto sentía por sus congéneres, más allá de la locura de la que va a ser acusado.
Para seguir mencionando algunas cifras, de aquellas otras 12.000 muertes en Estados Unidos que no son suicidio, sino homicidio, la mitad son jóvenes y dos tercios de ellos son afroamericanos. La violencia doméstica también se lleva una parte del pastel en esta siniestra cuenta. El resto son muertes que se dan por accidentes con armas de fuego y no son los niños los que más protagonizan estos accidentes, sino la franja de edad entre 15 y 64 años. Pasmosa realidad de la potencia más grande del mundo.
Estados Unidos debe replantearse, nuevamente, la conveniencia de permitir que sus ciudadanos porten armas como quien tiene un florero en casa. El mundo entero lo ve como algo urgente, menos ellos ¿Cómo puede argumentarse que el libre porte de armas no tiene nada que ver con lo que ha pasado? Es muy importante que nosotros, desde el Ecuador, veamos y analicemos bien las consecuencias nefastas que tiene para una sociedad una medida tan descabellada como aquella de permitir el libre porte de armas y que el candidato banquero se atrevió a ofrecer en campaña como gesto desesperado para atraer votantes del sector agrícola y rural. Qué irresponsabilidad.
‘Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit’  lo cual quiere decir ‘Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro’. La frase pertenece a Plauto y fue formulada doscientos años antes de Cristo. Que triste constatar cuan actual sigue siendo. (O)

Hombre, lobo del hombre

Según cifras oficiales, cada año mueren en Estados Unidos unas 33.000 personas por arma de fuego. Treinta y tres mil. La cifra ya de por sí es terrorífica, pero el primer dato sorprendente es que, aunque los medios de comunicación se centran siempre más en los casos de tiroteos, como el último, o de terrorismo o violencia policial, lo cierto es que la mayor parte de muertes (casi dos tercios) no son otra cosa que suicidios. Vea usted. El perfil típico de una persona que acaba con su vida a punta de pistola o escopeta en el país del norte es el de un varón de 45 años.
Hoy hablamos una vez más del tema debido a la reciente matanza en Las Vegas, Nevada, donde la posibilidad de comprar y almacenar arsenales impensables de armas de guerra que luego son utilizadas contra población indefensa ha permitido, en este caso, que un acomodado, huraño y solitario hombre lleve adelante la mayor matanza colectiva de la historia gringa, todo ello con una minuciosidad que llama mucho la atención, pues vemos en el nivel de detalle una proporcionalidad al odio que este sujeto sentía por sus congéneres, más allá de la locura de la que va a ser acusado.
Para seguir mencionando algunas cifras, de aquellas otras 12.000 muertes en Estados Unidos que no son suicidio, sino homicidio, la mitad son jóvenes y dos tercios de ellos son afroamericanos. La violencia doméstica también se lleva una parte del pastel en esta siniestra cuenta. El resto son muertes que se dan por accidentes con armas de fuego y no son los niños los que más protagonizan estos accidentes, sino la franja de edad entre 15 y 64 años. Pasmosa realidad de la potencia más grande del mundo.
Estados Unidos debe replantearse, nuevamente, la conveniencia de permitir que sus ciudadanos porten armas como quien tiene un florero en casa. El mundo entero lo ve como algo urgente, menos ellos ¿Cómo puede argumentarse que el libre porte de armas no tiene nada que ver con lo que ha pasado? Es muy importante que nosotros, desde el Ecuador, veamos y analicemos bien las consecuencias nefastas que tiene para una sociedad una medida tan descabellada como aquella de permitir el libre porte de armas y que el candidato banquero se atrevió a ofrecer en campaña como gesto desesperado para atraer votantes del sector agrícola y rural. Qué irresponsabilidad.
‘Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit’  lo cual quiere decir ‘Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro’. La frase pertenece a Plauto y fue formulada doscientos años antes de Cristo. Que triste constatar cuan actual sigue siendo. (O)

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