Golpe de Estado

Lo incómodo de la interpretación, es que cuando estamos frente a textos o hechos, siempre estamos frente a la imposible neutralidad. El gran Umberto Eco en su libro interpretación y sobreinterpretación señalaba que: Cuando se mete un texto en una botella, es decir, cuando un texto se produce no para un único destinatario, sino para una comunidad de lectores, el autor sabe que será interpretado no según sus intenciones, sino según una compleja estrategia de interacciones que también implica a los lectores, así como a su competencia en la lengua en cuanto patrimonio social. Si aceptamos que la interpretación de textos tiene que ver en mucho con el intérprete, esta actividad es ciertamente difícil, pero cuando estamos frente a la exégesis de los hechos, la tarea es más oscura.
Sin querer divagar los hechos que acontecieron en los últimos días en Bolivia, estos nos plantearon una pregunta ¿Lo que sucedió fue un golpe de Estado?
Antes de valorar los hechos, acudimos a un significado que nos pueda dar claridad sobre ¿Qué es un golpe de estado? Norberto Bobbio en su diccionario político señala: el golpe de estado es un acto llevado a cabo por parte de órganos del mismo estado (…). En la gran mayoría de los casos quienes se adueñan del poder político a través del golpe de estado son los titulares de uno de los sectores claves de la burocracia estatal: los jefes militares (…). El golpe de estado se lleva a cabo no sólo a través de funcionarios del mismo estado, sino también usando elementos que forman parte del aparato del estado. La claridad del maestro italiano permite que haya un marco interpretativo bajo el cual los hechos acontecidos en el país sudamericano puedan ser descifrados.
Primero, hay militares que “sugieren” la renuncia del jefe de estado, luego varios policías se sublevan. Acaso ¿Estos no son órganos del estado? En efecto, la Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, son parte del Estado. Además, su rol como lo señalan las constituciones y el Derecho Constitucional es de ser obedientes y no deliberantes. Es decir, se cumplen las condiciones bajo las cuales se puede determinar que lo que sucedió en Bolivia no es más que un golpe de Estado. Si usted se hace llamar demócrata, no puede dar enrevesados argumentos para decir que esto no es así, si condena las acciones de los militares en contra de un gobierno legítimo que a usted le agrada, no puede defenderlas en contra de otro gobierno legítimo que le desagrade. Hágase un favor: Sea coherente. (O)

Golpe de Estado

Lo incómodo de la interpretación, es que cuando estamos frente a textos o hechos, siempre estamos frente a la imposible neutralidad. El gran Umberto Eco en su libro interpretación y sobreinterpretación señalaba que: Cuando se mete un texto en una botella, es decir, cuando un texto se produce no para un único destinatario, sino para una comunidad de lectores, el autor sabe que será interpretado no según sus intenciones, sino según una compleja estrategia de interacciones que también implica a los lectores, así como a su competencia en la lengua en cuanto patrimonio social. Si aceptamos que la interpretación de textos tiene que ver en mucho con el intérprete, esta actividad es ciertamente difícil, pero cuando estamos frente a la exégesis de los hechos, la tarea es más oscura.
Sin querer divagar los hechos que acontecieron en los últimos días en Bolivia, estos nos plantearon una pregunta ¿Lo que sucedió fue un golpe de Estado?
Antes de valorar los hechos, acudimos a un significado que nos pueda dar claridad sobre ¿Qué es un golpe de estado? Norberto Bobbio en su diccionario político señala: el golpe de estado es un acto llevado a cabo por parte de órganos del mismo estado (…). En la gran mayoría de los casos quienes se adueñan del poder político a través del golpe de estado son los titulares de uno de los sectores claves de la burocracia estatal: los jefes militares (…). El golpe de estado se lleva a cabo no sólo a través de funcionarios del mismo estado, sino también usando elementos que forman parte del aparato del estado. La claridad del maestro italiano permite que haya un marco interpretativo bajo el cual los hechos acontecidos en el país sudamericano puedan ser descifrados.
Primero, hay militares que “sugieren” la renuncia del jefe de estado, luego varios policías se sublevan. Acaso ¿Estos no son órganos del estado? En efecto, la Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, son parte del Estado. Además, su rol como lo señalan las constituciones y el Derecho Constitucional es de ser obedientes y no deliberantes. Es decir, se cumplen las condiciones bajo las cuales se puede determinar que lo que sucedió en Bolivia no es más que un golpe de Estado. Si usted se hace llamar demócrata, no puede dar enrevesados argumentos para decir que esto no es así, si condena las acciones de los militares en contra de un gobierno legítimo que a usted le agrada, no puede defenderlas en contra de otro gobierno legítimo que le desagrade. Hágase un favor: Sea coherente. (O)