Fusión SRI-SENAE

Visto

En el marco de la reestructuración del Estado, el gobierno nacional ha decidido emprender en un proceso de eliminación, fusión, integra-ción o absorción de varias instituciones, empresas y ministerios. En términos generales, esta política, es plausible, siempre y cuando no se afecte la calidad, la eficiencia y la cobertura de los servicios públicos. La duplicidad de competencias y funciones siempre afectan los costos y los niveles de eficiencia. Desde luego, lo que no cabe en este proceso de reestructuración del Estado es la privatización, sobre todo de los sectores estratégicos. Que se transfieran los activos y la explotación empresarial de Fabrec, Tame o similares, no hay problema. Que se venda o se delegue CNT, empresas petroleras, etc. sería gravísimo. En el listado de fusiones consta la del SRI con la SENAE. Al respecto, quisiera indicar los siguiente: 1) Personalmente, en varias ocasiones, he expresado mi acuerdo con la medida, 2) La mayoría de administraciones tributarias y adunaras del mundo, sobre todo en nuestro continente, desde hace unos 20 años, están integradas, 3) los aspectos positivos de la fusión superan con creces los aspectos negativos que pue-dan existir, 4) La nueva administración- aduanero-tributaria, aprovecharía una serie de sinergías y contaría con un sólo proceso dentro de un nuevo Modelo de Gestión (estructural, de riesgos, por procesos). Se potenciarían los procesos vinculados con el talento humano, la auditoría interna y la atención a los contribuyentes y se mejorarían ostensiblemente las actividades de planificación, recaudación y fiscalización, 5) se posibilitaría una continuidad permanente en la innova-ción tecnológica y se contaría con una base de datos, más depurada, corre-lacionada, integral e integradora. Quizá el riesgo mayor radique en la conta-minación de ciertas malas prácticas que puedan existir. Los significativos avances en materia de cultura tributaria hay que fortalecerlos. Sin una administración tributaria honesta y transparente no es posible un Estado redistribuidor, justo y eficiente. Hay que tener mucho cuidado al respecto. El punto de partida de este proceso de fusión requiere de un diagnóstico objetivo y autocrítico que permita diseñar el nuevo modelo de gestión institucional que se traduzca en una reforma integral al sistema aduanero tributario, incluido el marco jurídico. Tanto el diseño como la implementación del nuevo modelo debe hacérselo con un equipo multidisciplinario. Un aspecto a tomarse obligatoriamente en cuenta tiene relación con el talento humano, con las personas. Si se piensa que el objetivo único de la fusión es el recorte de la nómina, no se llegará lejos. Toda organización está compuesta por seres humanos, que son la razón de ser y la vida misma de las instituciones. (O)

Fusión SRI-SENAE

En el marco de la reestructuración del Estado, el gobierno nacional ha decidido emprender en un proceso de eliminación, fusión, integra-ción o absorción de varias instituciones, empresas y ministerios. En términos generales, esta política, es plausible, siempre y cuando no se afecte la calidad, la eficiencia y la cobertura de los servicios públicos. La duplicidad de competencias y funciones siempre afectan los costos y los niveles de eficiencia. Desde luego, lo que no cabe en este proceso de reestructuración del Estado es la privatización, sobre todo de los sectores estratégicos. Que se transfieran los activos y la explotación empresarial de Fabrec, Tame o similares, no hay problema. Que se venda o se delegue CNT, empresas petroleras, etc. sería gravísimo. En el listado de fusiones consta la del SRI con la SENAE. Al respecto, quisiera indicar los siguiente: 1) Personalmente, en varias ocasiones, he expresado mi acuerdo con la medida, 2) La mayoría de administraciones tributarias y adunaras del mundo, sobre todo en nuestro continente, desde hace unos 20 años, están integradas, 3) los aspectos positivos de la fusión superan con creces los aspectos negativos que pue-dan existir, 4) La nueva administración- aduanero-tributaria, aprovecharía una serie de sinergías y contaría con un sólo proceso dentro de un nuevo Modelo de Gestión (estructural, de riesgos, por procesos). Se potenciarían los procesos vinculados con el talento humano, la auditoría interna y la atención a los contribuyentes y se mejorarían ostensiblemente las actividades de planificación, recaudación y fiscalización, 5) se posibilitaría una continuidad permanente en la innova-ción tecnológica y se contaría con una base de datos, más depurada, corre-lacionada, integral e integradora. Quizá el riesgo mayor radique en la conta-minación de ciertas malas prácticas que puedan existir. Los significativos avances en materia de cultura tributaria hay que fortalecerlos. Sin una administración tributaria honesta y transparente no es posible un Estado redistribuidor, justo y eficiente. Hay que tener mucho cuidado al respecto. El punto de partida de este proceso de fusión requiere de un diagnóstico objetivo y autocrítico que permita diseñar el nuevo modelo de gestión institucional que se traduzca en una reforma integral al sistema aduanero tributario, incluido el marco jurídico. Tanto el diseño como la implementación del nuevo modelo debe hacérselo con un equipo multidisciplinario. Un aspecto a tomarse obligatoriamente en cuenta tiene relación con el talento humano, con las personas. Si se piensa que el objetivo único de la fusión es el recorte de la nómina, no se llegará lejos. Toda organización está compuesta por seres humanos, que son la razón de ser y la vida misma de las instituciones. (O)

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