Fichas pendientes

La situación en Venezuela, con un Presidente en funciones, Nicolás Maduro, y un Presidente interino, Juan Guaidó, tiene por lo pronto un desenlace incierto. Varias fichas del ajedrez aún deberán resolverse.
Por un lado, Guaidó ha rechazado por completo la mediación ofrecida por México, Uruguay y el CARICOM, que ya ha sido aceptada por Maduro. También ha rechazado la participación del Grupo de Contacto organizado por la Unión Europea (en el que participa Ecuador) y que pide una transición pacífica por medio de elecciones presidenciales. Esta opción no ha sido tampoco aceptada por Maduro.
En una negociación no puedes ir cerrando cuanta puerta se te abra, a menos que lo que buscas no sea una negociación. Al parecer está demasiado envalentonado por el apoyo militar estadounidense, al que podrían sumarse Colombia y Brasil.
La pregunta es si la Unión Europea, el Grupo de Lima y otros países que apoyan a Guaidó, pero que se oponen a una intervención militar en Venezuela, están dispuestos a ponerle presión a este personaje que recién se estrena en las grandes ligas de la política internacional, para que asuma una posición responsable en su accionar. Una cosa es armar una guarimba en las calles de Caracas y otra muy diferente es involucrar a su país en un conflicto bélico o en una guerra civil, con final incierto.
Si la violencia prima sobre la diplomacia, hay otras fichas pendientes de conocer. Si EE.UU. invade Venezuela, será una demostración de que Chávez tuvo razón para buscar armarse hasta los dientes, ante la “amenaza del imperio”, como solía decir. La pregunta es si, en ese escenario, Rusia y China intervendrán también para proteger a su aliado, como lo hacen en Siria. O acaso lo dejarán a su suerte, mientras negocian sus intereses con los nuevos jefes de Venezuela, como lo hicieron en Libia.
Por su parte, si Brasil y Colombia participan en la intervención militar en Venezuela, será una mala noticia para la región. Cualquier otro país podría ser amenazado por el injerencismo militar de sus vecinos, por lo que cada cual pondrá sus barbas en remojo y el armamento será la tónica en Suramérica.
También queda pendiente de conocer si los Estados miembros de la OEA seguirán permitiendo el libre accionar de su Secretario General, quien actúa como un bombero con gasolina. Está empeñado en atizar los conflictos en Venezuela y es muy voluntarioso en impulsar una intervención militar en ese país. (O)
Está empeñado en atizar los conflictos en Venezuela y es muy voluntarioso en impulsar una intervención militar en ese país.

Fichas pendientes

La situación en Venezuela, con un Presidente en funciones, Nicolás Maduro, y un Presidente interino, Juan Guaidó, tiene por lo pronto un desenlace incierto. Varias fichas del ajedrez aún deberán resolverse.
Por un lado, Guaidó ha rechazado por completo la mediación ofrecida por México, Uruguay y el CARICOM, que ya ha sido aceptada por Maduro. También ha rechazado la participación del Grupo de Contacto organizado por la Unión Europea (en el que participa Ecuador) y que pide una transición pacífica por medio de elecciones presidenciales. Esta opción no ha sido tampoco aceptada por Maduro.
En una negociación no puedes ir cerrando cuanta puerta se te abra, a menos que lo que buscas no sea una negociación. Al parecer está demasiado envalentonado por el apoyo militar estadounidense, al que podrían sumarse Colombia y Brasil.
La pregunta es si la Unión Europea, el Grupo de Lima y otros países que apoyan a Guaidó, pero que se oponen a una intervención militar en Venezuela, están dispuestos a ponerle presión a este personaje que recién se estrena en las grandes ligas de la política internacional, para que asuma una posición responsable en su accionar. Una cosa es armar una guarimba en las calles de Caracas y otra muy diferente es involucrar a su país en un conflicto bélico o en una guerra civil, con final incierto.
Si la violencia prima sobre la diplomacia, hay otras fichas pendientes de conocer. Si EE.UU. invade Venezuela, será una demostración de que Chávez tuvo razón para buscar armarse hasta los dientes, ante la “amenaza del imperio”, como solía decir. La pregunta es si, en ese escenario, Rusia y China intervendrán también para proteger a su aliado, como lo hacen en Siria. O acaso lo dejarán a su suerte, mientras negocian sus intereses con los nuevos jefes de Venezuela, como lo hicieron en Libia.
Por su parte, si Brasil y Colombia participan en la intervención militar en Venezuela, será una mala noticia para la región. Cualquier otro país podría ser amenazado por el injerencismo militar de sus vecinos, por lo que cada cual pondrá sus barbas en remojo y el armamento será la tónica en Suramérica.
También queda pendiente de conocer si los Estados miembros de la OEA seguirán permitiendo el libre accionar de su Secretario General, quien actúa como un bombero con gasolina. Está empeñado en atizar los conflictos en Venezuela y es muy voluntarioso en impulsar una intervención militar en ese país. (O)
Está empeñado en atizar los conflictos en Venezuela y es muy voluntarioso en impulsar una intervención militar en ese país.