Escenarios del mundo

Visto

Cuenca recibe la décimoprimera edición del festival de artes escénicas ‘Escenarios del Mundo’. Es una gran oportunidad que tiene la ciudadanía para descubrir propuestas teatrales llevadas adelante por agrupaciones nacionales, así como de América Latina y Europa que no llegarían a la ciudad, si no es gracias a la invitación de un evento dirigido por Juan Andrade Polo, uno de los gestores culturales más consistentes y trabajadores con los que cuenta la ciudad y el país. Juan no se da nunca por vencido y eso es, dadas las condiciones difíciles para hacer arte y cultura en nuestra tierra, una característica fundamental. Por usar un símil con el mundo del deporte, podemos decir que quien desee hacer carrera en el mundo cultural no debe prepararse para los cien metros planos sino para la maratón, porque no es una carrera de velocidad sino de resistencia. En ese sentido, Juan Andrade es un gran corredor de fondo.
La vida cultural de una ciudad es un referente fundamental de su calidad de vida porque, a más de satisfacer las necesidades materiales y de trabajo de una sociedad, esta debe preocuparse por las necesidades espirituales y simbólicas de su población. No se trata solo de evasión o divertimento, a los cuales nos ha malacostumbrado la gran industria cultural norteamericana, sino de abrir un espacio para la reflexión, la búsqueda interior o, incluso, para las ensoñaciones, a través de experiencias de las cuales se sale siempre renovado.
A Cuenca se la llamó la Atenas del Ecuador porque en algún momento de su historia acumuló una importante actividad cultural ¿Puede seguir llevando ese apelativo? Entre broma y broma hay quien dice que hoy es la Apenas del Ecuador. Yo no creo eso. Estoy convencido que nuestra ciudad reúne todas las características para ser el núcleo cultural más activo y dinámico del Ecuador. El reciente e importante premio turístico recibido por Cuenca debe servir para sacar provecho de sus potencialidades en este ámbito, porque el turismo cultural es una de las actividades más beneficiosas para aquellos lugares receptores de viajeros en el mundo entero.
‘Escenarios del mundo’ propone no solo ocupar los distintos teatros de la ciudad y dotarles de un programa atractivo, sino de convertir a la propia urbe  en un escenario, de ahí sus diversas propuestas escénicas en espacios públicos. Esto es fundamental. Aquello empata con el justo reclamo liderado por actores de enorme trayectoria como Pancho Aguirre o Fidel Román para que esa posibilidad exista, modificando la restrictiva ordenanza que por tantos años prohibió en Cuenca el ejercicio de uno de los más difíciles y maltratados géneros escénicos: el teatro callejero.
Vaya entonces, aproveche y vaya a alguno de los escenarios del mundo que estos días se abren en la ciudad. (O)

Escenarios del mundo

Cuenca recibe la décimoprimera edición del festival de artes escénicas ‘Escenarios del Mundo’. Es una gran oportunidad que tiene la ciudadanía para descubrir propuestas teatrales llevadas adelante por agrupaciones nacionales, así como de América Latina y Europa que no llegarían a la ciudad, si no es gracias a la invitación de un evento dirigido por Juan Andrade Polo, uno de los gestores culturales más consistentes y trabajadores con los que cuenta la ciudad y el país. Juan no se da nunca por vencido y eso es, dadas las condiciones difíciles para hacer arte y cultura en nuestra tierra, una característica fundamental. Por usar un símil con el mundo del deporte, podemos decir que quien desee hacer carrera en el mundo cultural no debe prepararse para los cien metros planos sino para la maratón, porque no es una carrera de velocidad sino de resistencia. En ese sentido, Juan Andrade es un gran corredor de fondo.
La vida cultural de una ciudad es un referente fundamental de su calidad de vida porque, a más de satisfacer las necesidades materiales y de trabajo de una sociedad, esta debe preocuparse por las necesidades espirituales y simbólicas de su población. No se trata solo de evasión o divertimento, a los cuales nos ha malacostumbrado la gran industria cultural norteamericana, sino de abrir un espacio para la reflexión, la búsqueda interior o, incluso, para las ensoñaciones, a través de experiencias de las cuales se sale siempre renovado.
A Cuenca se la llamó la Atenas del Ecuador porque en algún momento de su historia acumuló una importante actividad cultural ¿Puede seguir llevando ese apelativo? Entre broma y broma hay quien dice que hoy es la Apenas del Ecuador. Yo no creo eso. Estoy convencido que nuestra ciudad reúne todas las características para ser el núcleo cultural más activo y dinámico del Ecuador. El reciente e importante premio turístico recibido por Cuenca debe servir para sacar provecho de sus potencialidades en este ámbito, porque el turismo cultural es una de las actividades más beneficiosas para aquellos lugares receptores de viajeros en el mundo entero.
‘Escenarios del mundo’ propone no solo ocupar los distintos teatros de la ciudad y dotarles de un programa atractivo, sino de convertir a la propia urbe  en un escenario, de ahí sus diversas propuestas escénicas en espacios públicos. Esto es fundamental. Aquello empata con el justo reclamo liderado por actores de enorme trayectoria como Pancho Aguirre o Fidel Román para que esa posibilidad exista, modificando la restrictiva ordenanza que por tantos años prohibió en Cuenca el ejercicio de uno de los más difíciles y maltratados géneros escénicos: el teatro callejero.
Vaya entonces, aproveche y vaya a alguno de los escenarios del mundo que estos días se abren en la ciudad. (O)

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