Empleo

Conseguir empleo en este nuevo siglo es, precisamente, todo un trabajo. Atrás quedaron aquellas épocas en que únicamente la redacción de un currículum vitae y el tener un “conocido” en la empresa de nuestro interés eran las condiciones necesarias para acceder a una posición laboral. Hoy las cosas han cambiado significativamente: los anuncios laborales ya no están en los clasificados de los periódicos, el hablar inglés ya no es un “plus” sino un punto de partida y el manejo de la tecnología es tan elemental como saber leer y escribir.

Asimismo, con el advenimiento de la globalización y su consecuente rompimiento de fronteras entre países, hoy un profesional cuencano puede ofrecer sus productos y servicios en cualquier parte del mundo. Y, de la misma manera, también profesionales extranjeros ya se encuentran trabajando en línea en algunas empresas de la ciudad. En este nuevo escenario de interconectividad, así como se abren nuevas oportunidades para nuestros jóvenes, también emergen amenazas antes las cuales debemos estar preparados. En otras palabras, el mercado laboral nunca antes ha sido tan dinámico.
Hoy las ofertas de trabajo de las empresas se promocionan portales en el internet como multitrabajos.com o porfinempleo. Si bien todavía no desaparece la “hoja de vida” tradicional, nuestra forma de existir en el mercado laboral es tener un perfil en la red social LinkedIn. Quizá el cambio más significativo es que ahora las organizaciones no solo se limitan a evaluar la información que tú eliges y presentas. Los seleccionadores hoy “rastrean” tu huella digital en Google y redes sociales; y analizan todas tus otras cualidades y defectos que, siendo de tu vida privada, podrían incidir en el desempeño en el puesto de trabajo.
Finalmente, así como ha cambiado la estrategia también ha cambiado el objetivo. Según el Foro Económico Mundial, el 75% de las profesiones del futuro aún no existen y el mercado laboral cambiará más en los próximos cinco años que los últimos cien. Asi, en poco tiempo empezaremos a ver que las empresas requerirán científicos de datos, brokers de redes sociales, electromédicos o ciberasesores financieros. En este escenario, si el gobierno, la academia y la empresariado no ponen esta realidad en el tapete, podemos estar expuestos a una profudna crisis por falta de competitividad de nuestros talento humano. El trabajo, como la energía, no se desruye… se transforma. (O)
El mercado laboral nunca antes ha sido tan dinámico. Hoy las ofertas de trabajo de las empresas se promocionan en portales en internet.

Empleo

Conseguir empleo en este nuevo siglo es, precisamente, todo un trabajo. Atrás quedaron aquellas épocas en que únicamente la redacción de un currículum vitae y el tener un “conocido” en la empresa de nuestro interés eran las condiciones necesarias para acceder a una posición laboral. Hoy las cosas han cambiado significativamente: los anuncios laborales ya no están en los clasificados de los periódicos, el hablar inglés ya no es un “plus” sino un punto de partida y el manejo de la tecnología es tan elemental como saber leer y escribir.

Asimismo, con el advenimiento de la globalización y su consecuente rompimiento de fronteras entre países, hoy un profesional cuencano puede ofrecer sus productos y servicios en cualquier parte del mundo. Y, de la misma manera, también profesionales extranjeros ya se encuentran trabajando en línea en algunas empresas de la ciudad. En este nuevo escenario de interconectividad, así como se abren nuevas oportunidades para nuestros jóvenes, también emergen amenazas antes las cuales debemos estar preparados. En otras palabras, el mercado laboral nunca antes ha sido tan dinámico.
Hoy las ofertas de trabajo de las empresas se promocionan portales en el internet como multitrabajos.com o porfinempleo. Si bien todavía no desaparece la “hoja de vida” tradicional, nuestra forma de existir en el mercado laboral es tener un perfil en la red social LinkedIn. Quizá el cambio más significativo es que ahora las organizaciones no solo se limitan a evaluar la información que tú eliges y presentas. Los seleccionadores hoy “rastrean” tu huella digital en Google y redes sociales; y analizan todas tus otras cualidades y defectos que, siendo de tu vida privada, podrían incidir en el desempeño en el puesto de trabajo.
Finalmente, así como ha cambiado la estrategia también ha cambiado el objetivo. Según el Foro Económico Mundial, el 75% de las profesiones del futuro aún no existen y el mercado laboral cambiará más en los próximos cinco años que los últimos cien. Asi, en poco tiempo empezaremos a ver que las empresas requerirán científicos de datos, brokers de redes sociales, electromédicos o ciberasesores financieros. En este escenario, si el gobierno, la academia y la empresariado no ponen esta realidad en el tapete, podemos estar expuestos a una profudna crisis por falta de competitividad de nuestros talento humano. El trabajo, como la energía, no se desruye… se transforma. (O)
El mercado laboral nunca antes ha sido tan dinámico. Hoy las ofertas de trabajo de las empresas se promocionan en portales en internet.