El nuevo mundo

Todo está cambiando a pesar de nuestra pasividad, resistencia, indiferencia y miedos.  En el siglo XVIII la mayoría de las poblaciones trabajaban en la agricultura, hoy en el siglo XXI no supera el 14%.  A principios del siglo XX la mayor fuente de empleo eran las fábricas, hoy el modelo empresarial y el empredeurismo conquista el mundo de la vida. De hecho, el mundo se ha acelerado y busca la eficiencia. La burocracia difícilmente encuentra razones para justificar su existencia. El Sistema Patriarcal se derrumba a pesar del regreso neurótico y peligroso de la ideología conservadora de Patria, Familia y Propiedad.
La tecnología con la Inteligencia Artificial gana terreno en nuestras vidas. Se puede tener un páncreas conectado a nuestro iPhone. Muchos de los nuevos dispositivos no tienen necesidad de intervenciones quirúrgicas como los teléfonos inteligentes, los relojes de pulsera, la ropa interior que registra nuestros datos biométricos. Aplicaciones supervisan el latido de nuestro corazón, la calidad del sueño y el número de pasos que damos en el día. Facebook puede saber más sobre nosotros que lo que saben nuestros seres queridos o nosotros mismos. No tenemos que seguir nuestras sensaciones sino lo que nos indica Siri, Waze o Google.
¿Qué cambios se producen en la moderna construcción de lo humano?  Una de las críticas es la falta de profundidad con la Inteligencia Artificial, sin embargo, la presencialidad contiene un vacío ontológico. La perfección científica desplazará a la libertad. La subjetividad edificada en la inconsciencia será eliminada por el mundo de la transparencia que deja a un lado el panóptico del siglo XIX para vivir en el mundo obsceno de lo abierto y controlado. Ahora más que nunca las voces interiores son  calladas  con medicinas y dejan que el mundo Neoliberal arribe. (O)

Ahora más que nunca las voces interiores son  calladas  con medicinas
y dejan que
el mundo Neoliberal arribe.

El nuevo mundo

Todo está cambiando a pesar de nuestra pasividad, resistencia, indiferencia y miedos.  En el siglo XVIII la mayoría de las poblaciones trabajaban en la agricultura, hoy en el siglo XXI no supera el 14%.  A principios del siglo XX la mayor fuente de empleo eran las fábricas, hoy el modelo empresarial y el empredeurismo conquista el mundo de la vida. De hecho, el mundo se ha acelerado y busca la eficiencia. La burocracia difícilmente encuentra razones para justificar su existencia. El Sistema Patriarcal se derrumba a pesar del regreso neurótico y peligroso de la ideología conservadora de Patria, Familia y Propiedad.
La tecnología con la Inteligencia Artificial gana terreno en nuestras vidas. Se puede tener un páncreas conectado a nuestro iPhone. Muchos de los nuevos dispositivos no tienen necesidad de intervenciones quirúrgicas como los teléfonos inteligentes, los relojes de pulsera, la ropa interior que registra nuestros datos biométricos. Aplicaciones supervisan el latido de nuestro corazón, la calidad del sueño y el número de pasos que damos en el día. Facebook puede saber más sobre nosotros que lo que saben nuestros seres queridos o nosotros mismos. No tenemos que seguir nuestras sensaciones sino lo que nos indica Siri, Waze o Google.
¿Qué cambios se producen en la moderna construcción de lo humano?  Una de las críticas es la falta de profundidad con la Inteligencia Artificial, sin embargo, la presencialidad contiene un vacío ontológico. La perfección científica desplazará a la libertad. La subjetividad edificada en la inconsciencia será eliminada por el mundo de la transparencia que deja a un lado el panóptico del siglo XIX para vivir en el mundo obsceno de lo abierto y controlado. Ahora más que nunca las voces interiores son  calladas  con medicinas y dejan que el mundo Neoliberal arribe. (O)

Ahora más que nunca las voces interiores son  calladas  con medicinas
y dejan que
el mundo Neoliberal arribe.