El microtráfico

En nuestro diario caminar por los diferentes barrios de Cuenca y sus parques, nos encontrarnos con imágenes desgarradoras, que con dolor observamos los encuentros entre jovencitos y personas que con habilidad se introducen en sus grupos para comercializar la droga. Coincido con los estudiosos de la problemática, en afirmar que el mayor problema y el principal generador de violencia es el microtráfico, al igual que ustedes compartirán nuestra preocupación. Y no es para menos, ese monstruo de mil cabezas ha extendido sus tentáculos criminales a las esquinas e inmediaciones de colegios. Bandas criminales manejan este fenómeno delincuencial, y tienen como uno de sus blancos principales a niños y jóvenes. Hay insuficiencia de políticas públicas a nivel local y nacional, que permitan enfocar la problemática de manera integral. Como miembros de una comunidad amenazada, tenemos que duplicar nuestro compromiso y esfuerzo, a fin de coadyuvar al combate contra el uso de drogas y por ende su comercialización, mal que flagela y trunca vidas. La pregunta que nos hacemos es ¿Cómo?, la respuesta merece un profundo análisis y comunicación entre los miembros de la familia, el amor es la clave.
Tampoco olvidemos de esa gran dosis de machismo que aún está enquistada en nuestras sociedades, como cuando el padre le dice a su hijo: tienes que hacerte hombre, te enseñaré a fumar, a beber y tener mujeres, esto sucede en una comunidad dominante y patriarcal. Instamos al estado regular los contenidos de los medios de comunicación, especialmente de la televisión, prohibir la exhibición de las denominadas narconovelas que se han convertido en competencia entre las diferentes estaciones, para proyectar series de mayor “impacto” entre los televidentes.
Me encantaría que alguna institución promueva una minga colectiva, en donde autoridades y organizaciones públicas y privadas nos sumemos a la gran tarea de la prevención. El deporte, la actividad física y la recreación son las mejores opciones, la capacidad para pensar de manera crítica frente a la vida, tener una buena adaptación en los establecimientos educativos, tener habilidades para comunicarse y relacionarse con los demás, o el hecho de haber desarrollado vínculos emocionales positivos entre los padres y los hijos. Parte de la problemática también es la atención a las personas que han caído en el mundo de las drogas, siendo necesario la creación de un Centro Municipal de Adicciones. (O)
Como miembros de una comunidad amenazada, tenemos que duplicar nuestro compromiso y esfuerzo.

El microtráfico

En nuestro diario caminar por los diferentes barrios de Cuenca y sus parques, nos encontrarnos con imágenes desgarradoras, que con dolor observamos los encuentros entre jovencitos y personas que con habilidad se introducen en sus grupos para comercializar la droga. Coincido con los estudiosos de la problemática, en afirmar que el mayor problema y el principal generador de violencia es el microtráfico, al igual que ustedes compartirán nuestra preocupación. Y no es para menos, ese monstruo de mil cabezas ha extendido sus tentáculos criminales a las esquinas e inmediaciones de colegios. Bandas criminales manejan este fenómeno delincuencial, y tienen como uno de sus blancos principales a niños y jóvenes. Hay insuficiencia de políticas públicas a nivel local y nacional, que permitan enfocar la problemática de manera integral. Como miembros de una comunidad amenazada, tenemos que duplicar nuestro compromiso y esfuerzo, a fin de coadyuvar al combate contra el uso de drogas y por ende su comercialización, mal que flagela y trunca vidas. La pregunta que nos hacemos es ¿Cómo?, la respuesta merece un profundo análisis y comunicación entre los miembros de la familia, el amor es la clave.
Tampoco olvidemos de esa gran dosis de machismo que aún está enquistada en nuestras sociedades, como cuando el padre le dice a su hijo: tienes que hacerte hombre, te enseñaré a fumar, a beber y tener mujeres, esto sucede en una comunidad dominante y patriarcal. Instamos al estado regular los contenidos de los medios de comunicación, especialmente de la televisión, prohibir la exhibición de las denominadas narconovelas que se han convertido en competencia entre las diferentes estaciones, para proyectar series de mayor “impacto” entre los televidentes.
Me encantaría que alguna institución promueva una minga colectiva, en donde autoridades y organizaciones públicas y privadas nos sumemos a la gran tarea de la prevención. El deporte, la actividad física y la recreación son las mejores opciones, la capacidad para pensar de manera crítica frente a la vida, tener una buena adaptación en los establecimientos educativos, tener habilidades para comunicarse y relacionarse con los demás, o el hecho de haber desarrollado vínculos emocionales positivos entre los padres y los hijos. Parte de la problemática también es la atención a las personas que han caído en el mundo de las drogas, siendo necesario la creación de un Centro Municipal de Adicciones. (O)
Como miembros de una comunidad amenazada, tenemos que duplicar nuestro compromiso y esfuerzo.