El llanto de María

Hemos pasado otra Semana Santa en la que el mundo cristiano recuerda la vida, pasión y muerte del Salvador Jesús y junto con ella el llanto de su madre lo que a muchos llevará también a pensar cómo sería el dolor de María, desde el primer momento en que ella recibiría la noticia del arresto injusto de su hijo y luego al verlo escarnecido y humillado. El llanto, las lágrimas de dolor son algo que la virgen experimento en ese momento doloroso ante el calvario de su divino hijo, se puede imaginar la ansiedad, la impotencia al verle azotado, seguirle en su Vía Crucis hacia el Monte Calvario, con un madero tan pesado sobre sus hombros flagelados , ver como su sangre era derramada posiblemente ella sería la primera antes que la Verónica, la que quiso secar el sudor de sangre del rostro de su hijo, o tal vez ella sería la que hubiera querido ayudar a cargar la cruz antes que el cirineo y tomar de la mano todos los sufrimientos del hijo. Ahí estaba el fruto santo de su ser inmaculado del que solo palabras sabias y de amor salieron de sus boca y ahora estaba ante tal martirio. ¿Acaso ella no habrá pedido mil veces que su hijo no pase por tal martirio? Mas supo aceptar los designios del Padre por su fin y también mantener su fortaleza ante tanto dolor. También la Biblia habla de su llanto cuando a su hijo le bajaron de la cruz y la dejaron yaciente junto en su regazo; en su soledad recordaría desde su infancia todos los momentos pasados con el pero que no serían consuelo sino motivo de sufrimiento. Esa virgen es el recordatorio para la humanidad del inmenso dolor de muchas madres que pasan por similares circunstancias en esta vida, con las muertes injustas de sus hijos(as) en manos de la maldad sin causa justa condicionadas a sufrir en el diario pensar del porqué. Que difícil pasar por esas impensadas circunstancias que puede brindarle a una madre o a un padre ver al hijo muerto y destrozado por manos asesinas sin conciencia de ello, sin un fin mas que la maldad de sus espíritus, o por gobiernos que han devastado juventudes que luchan por sus ideales, o de guerras inútiles que merman a la humanidad por secretas ambiciones, condicione humanas que con la redención de Cristo deberían haber desaparecido. Cómo negarse a beber ese cáliz impuesto desde el destino y aceptarlo con resignación, cómo manejar la soledad que acompaña al regazo materno cuando el hijo ya no está. Lo que queda como único consuelo son las lágrimas y el tiempo en espera que traerán sanación y calma. // Por ti mi Cris // (O)
El llanto de la Virgen María es el reflejo de lo que muchas madres pasan en esta vida, con las muertes injustas de sus hijos (as).

El llanto de María

Hemos pasado otra Semana Santa en la que el mundo cristiano recuerda la vida, pasión y muerte del Salvador Jesús y junto con ella el llanto de su madre lo que a muchos llevará también a pensar cómo sería el dolor de María, desde el primer momento en que ella recibiría la noticia del arresto injusto de su hijo y luego al verlo escarnecido y humillado. El llanto, las lágrimas de dolor son algo que la virgen experimento en ese momento doloroso ante el calvario de su divino hijo, se puede imaginar la ansiedad, la impotencia al verle azotado, seguirle en su Vía Crucis hacia el Monte Calvario, con un madero tan pesado sobre sus hombros flagelados , ver como su sangre era derramada posiblemente ella sería la primera antes que la Verónica, la que quiso secar el sudor de sangre del rostro de su hijo, o tal vez ella sería la que hubiera querido ayudar a cargar la cruz antes que el cirineo y tomar de la mano todos los sufrimientos del hijo. Ahí estaba el fruto santo de su ser inmaculado del que solo palabras sabias y de amor salieron de sus boca y ahora estaba ante tal martirio. ¿Acaso ella no habrá pedido mil veces que su hijo no pase por tal martirio? Mas supo aceptar los designios del Padre por su fin y también mantener su fortaleza ante tanto dolor. También la Biblia habla de su llanto cuando a su hijo le bajaron de la cruz y la dejaron yaciente junto en su regazo; en su soledad recordaría desde su infancia todos los momentos pasados con el pero que no serían consuelo sino motivo de sufrimiento. Esa virgen es el recordatorio para la humanidad del inmenso dolor de muchas madres que pasan por similares circunstancias en esta vida, con las muertes injustas de sus hijos(as) en manos de la maldad sin causa justa condicionadas a sufrir en el diario pensar del porqué. Que difícil pasar por esas impensadas circunstancias que puede brindarle a una madre o a un padre ver al hijo muerto y destrozado por manos asesinas sin conciencia de ello, sin un fin mas que la maldad de sus espíritus, o por gobiernos que han devastado juventudes que luchan por sus ideales, o de guerras inútiles que merman a la humanidad por secretas ambiciones, condicione humanas que con la redención de Cristo deberían haber desaparecido. Cómo negarse a beber ese cáliz impuesto desde el destino y aceptarlo con resignación, cómo manejar la soledad que acompaña al regazo materno cuando el hijo ya no está. Lo que queda como único consuelo son las lágrimas y el tiempo en espera que traerán sanación y calma. // Por ti mi Cris // (O)
El llanto de la Virgen María es el reflejo de lo que muchas madres pasan en esta vida, con las muertes injustas de sus hijos (as).