El IESS

Visto

En varias oportunidades me he referido al tema de la seguridad social en general y al al IESS en particular. Ahora quisiera consignar algunas ideas en torno a determinadas variables sobre las que hay que debatir a profundidad para garantizar eficiencia, eficacia y la sostenibilidad de la principal institución de la seguridad social de los ecuatorianos. En lo fundamental, se conoce que existe un abultado déficit actuarial que pondría en serias dificultades el pago de pensiones jubilares. También se sabe, además de la insuficiente capacidad para atender la demanda de salud, que los fondos para atender la salud de los afiliados -y de los hijos de los afiliados- son insuficientes. Tratando el tema desde una perspectiva integral, es urgente definir técnicamente la pertinencia de un conjunto de parámetros como los siguientes: edad mínima de jubilación, porcentaje y destino de los aportes tanto de los afiliados como de los empleadores, número mínimo de imposiciones mensuales requeridas para tener derecho a los beneficios, fuente de financiamiento para atender la salud de los hijos de los afiliados. Complementariamente es urgente definir un nuevo modelo organizacional del IESS. Debe construirse necesariamente un modelo integral por procesos que mejore profundamente la calidad del servicio, caso contraria, se tendría el pretexto -que algunos buscan- para emprender en aventuras privatizadoras. En este nuevo modelo hay que definir la estrategia, la política y los mecanismos de inversión de los fondos que el IESS administra a nombre de los afiliados. Cobrarle al Estado parte de la deuda mediante la transferencia de la CNT sería una excelente oportunidad que haría bien a todos (menos a quienes se aprestan a la titularidad de la concesión). Desde luego, el IESS deberá contratar una administración privada, más o menos, como se hizo en el Banco del Pacífico.
Que todos estos se haga mediante un amplio diálogo (no de sordos) es indispensable. Debe arribarse a un “Pacto Social”. Las bases constitucionales fueron muy bien cimentadas en Montecristi. Cuidado con buscar erróneas interpretaciones que desemboquen en “soluciones” distintas a la naturaleza social y solidaria de la Seguridad Social. Parecería que la calidad de la seguridad social es directamente proporcional a la calidad de vida, justicia y cohesión social. Es probable que las soluciones no sean populares a corto plazo. La postergación de las soluciones solo agrava los problemas. La demagogia sirve para la foto y para las encuestas. (O)
Parecería que la calidad de la seguridad social es directamente proporcional a la calidad de vida, justicia y cohesión social.

El IESS

En varias oportunidades me he referido al tema de la seguridad social en general y al al IESS en particular. Ahora quisiera consignar algunas ideas en torno a determinadas variables sobre las que hay que debatir a profundidad para garantizar eficiencia, eficacia y la sostenibilidad de la principal institución de la seguridad social de los ecuatorianos. En lo fundamental, se conoce que existe un abultado déficit actuarial que pondría en serias dificultades el pago de pensiones jubilares. También se sabe, además de la insuficiente capacidad para atender la demanda de salud, que los fondos para atender la salud de los afiliados -y de los hijos de los afiliados- son insuficientes. Tratando el tema desde una perspectiva integral, es urgente definir técnicamente la pertinencia de un conjunto de parámetros como los siguientes: edad mínima de jubilación, porcentaje y destino de los aportes tanto de los afiliados como de los empleadores, número mínimo de imposiciones mensuales requeridas para tener derecho a los beneficios, fuente de financiamiento para atender la salud de los hijos de los afiliados. Complementariamente es urgente definir un nuevo modelo organizacional del IESS. Debe construirse necesariamente un modelo integral por procesos que mejore profundamente la calidad del servicio, caso contraria, se tendría el pretexto -que algunos buscan- para emprender en aventuras privatizadoras. En este nuevo modelo hay que definir la estrategia, la política y los mecanismos de inversión de los fondos que el IESS administra a nombre de los afiliados. Cobrarle al Estado parte de la deuda mediante la transferencia de la CNT sería una excelente oportunidad que haría bien a todos (menos a quienes se aprestan a la titularidad de la concesión). Desde luego, el IESS deberá contratar una administración privada, más o menos, como se hizo en el Banco del Pacífico.
Que todos estos se haga mediante un amplio diálogo (no de sordos) es indispensable. Debe arribarse a un “Pacto Social”. Las bases constitucionales fueron muy bien cimentadas en Montecristi. Cuidado con buscar erróneas interpretaciones que desemboquen en “soluciones” distintas a la naturaleza social y solidaria de la Seguridad Social. Parecería que la calidad de la seguridad social es directamente proporcional a la calidad de vida, justicia y cohesión social. Es probable que las soluciones no sean populares a corto plazo. La postergación de las soluciones solo agrava los problemas. La demagogia sirve para la foto y para las encuestas. (O)
Parecería que la calidad de la seguridad social es directamente proporcional a la calidad de vida, justicia y cohesión social.

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