El film centenario

Visto

En agosto de 2015 tuve la suerte de realizar un hallazgo único en la Embajada de Ecuador en Francia. Motivado por la curiosidad y el recuerdo de una lejana conversación bajé al subsuelo de la sede donde hemos estado desde hace más de ochenta años en París. Ahí  encontré cinco rollos en 35mm de la película “Entre Marx y una mujer desnuda” de Camilo Luzuriaga y, por aquí y por allá, otras 20 bobinas de películas de los años setenta, ochenta y otras más viejas. Entre aquellas latas, cinco llamaron especialmente mi atención por su evidente antigüedad.

Estaban herméticamente cerradas y sobre su desgastado y envejecido metal una etiqueta casi ilegible decía “Centenario del Ecuador”. Estaban junto a otras dos bobinas que, a su vez, tenían marcado otro nombre: “Los Guambras”, una película perdida de don Gabriel Tramontana de los años 60 que identifiqué de inmediato. Supe que había encontrado documentos únicos. Pero sabía también que las latas podían contener cualquier cosa distinta a su título y que si, finalmente, el material no estaba en buenas condiciones de nada serviría el hallazgo. Por ello resultaba fundamental revisar el contenido, pero para eso se necesitaban equipos especializados.


Un primer indicio era positivo: no había olor a vinagre, principal síntoma del deterioro de una película. Afortunadamente la ventilación, temperatura y humedad de aquel subsuelo habían permitido por décadas mantener en buenas condiciones aquellas cintas de nitrato de celulosa, fácilmente inflamable, pues muchas cavas parisinas hoy en día no añejan vinos sino documentos.​Las imágenes del país que conocemos de principios de siglo XX no se caracterizan por su abundancia.

Por este motivo el hallazgo de un film que resultó ser la única copia existente del trabajo realizado por la Empresa de Cine Ambos Mundos, fundada por el español Eduardo Rivas Ors, en el Ecuador de los años 10, es sin duda algo inusual y será, por siempre, uno de los recuerdos más especiales de mi vida profesional. Gracias a un acuerdo con el Instituto Nacional del Audiovisual de Francia, INA, procedimos a la digitalización y rescate de una pelicula realizada el 24 de mayo de 1922 en conmemoración del primer centenario de la República. Casi cien años después, la película será proyectada nuevamente en Quito en la función de clausura de los EDOC bajo una modalidad de cine concert para permitir el encuentro único del pasado con el presente.  (O)

El film centenario

En agosto de 2015 tuve la suerte de realizar un hallazgo único en la Embajada de Ecuador en Francia. Motivado por la curiosidad y el recuerdo de una lejana conversación bajé al subsuelo de la sede donde hemos estado desde hace más de ochenta años en París. Ahí  encontré cinco rollos en 35mm de la película “Entre Marx y una mujer desnuda” de Camilo Luzuriaga y, por aquí y por allá, otras 20 bobinas de películas de los años setenta, ochenta y otras más viejas. Entre aquellas latas, cinco llamaron especialmente mi atención por su evidente antigüedad.

Estaban herméticamente cerradas y sobre su desgastado y envejecido metal una etiqueta casi ilegible decía “Centenario del Ecuador”. Estaban junto a otras dos bobinas que, a su vez, tenían marcado otro nombre: “Los Guambras”, una película perdida de don Gabriel Tramontana de los años 60 que identifiqué de inmediato. Supe que había encontrado documentos únicos. Pero sabía también que las latas podían contener cualquier cosa distinta a su título y que si, finalmente, el material no estaba en buenas condiciones de nada serviría el hallazgo. Por ello resultaba fundamental revisar el contenido, pero para eso se necesitaban equipos especializados.


Un primer indicio era positivo: no había olor a vinagre, principal síntoma del deterioro de una película. Afortunadamente la ventilación, temperatura y humedad de aquel subsuelo habían permitido por décadas mantener en buenas condiciones aquellas cintas de nitrato de celulosa, fácilmente inflamable, pues muchas cavas parisinas hoy en día no añejan vinos sino documentos.​Las imágenes del país que conocemos de principios de siglo XX no se caracterizan por su abundancia.

Por este motivo el hallazgo de un film que resultó ser la única copia existente del trabajo realizado por la Empresa de Cine Ambos Mundos, fundada por el español Eduardo Rivas Ors, en el Ecuador de los años 10, es sin duda algo inusual y será, por siempre, uno de los recuerdos más especiales de mi vida profesional. Gracias a un acuerdo con el Instituto Nacional del Audiovisual de Francia, INA, procedimos a la digitalización y rescate de una pelicula realizada el 24 de mayo de 1922 en conmemoración del primer centenario de la República. Casi cien años después, la película será proyectada nuevamente en Quito en la función de clausura de los EDOC bajo una modalidad de cine concert para permitir el encuentro único del pasado con el presente.  (O)

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