Ejecución

Ejecutar significa realizar una acción que determina, en muchos casos, la finalización de un proyecto, de un desarrollo, o de una idea.
La ejecución es la etapa en la que se diferencian los equipos de trabajo excelentes y aquellos que simplemente lo quieren terminar.  Ejecutar con excelencia es preocuparse de cada detalle, de cada etapa a recorrer para plasmar esa idea en el lienzo de los sueños.
En una empresa o negocio, la ejecución es fundamental a la hora de dar resultados, pues de esta dependerá la efectividad con la que logremos los objetivos planteados, o los fracasos que tengamos que afrontar por no haberlo hecho bien.
De qué serviría en un equipo de fútbol que el entrenador y su equipo se esmeren en crear y desarrollar una estrategia para un campeonato, o para un partido específico, si al momento de llegar a la cancha no existe la capacidad de aplicarla en el campo de juego.
La ejecución es la hora de la verdad, es el momento en donde demostramos qué tenemos la capacidad de hacerlo, y de hacerlo bien.
En cada proyecto personal, en nuestro día a día, busquemos siempre esa excelencia en la ejecución, esos detalles que hacen diferente lo que hacemos nosotros frente a los demás. Seamos esas personas que dejamos hitos, qué marcamos con nuestras huellas a quienes nos siguen.
La ejecución con excelencia aplica en las empresas, en los estudios, en el deporte, y en prácticamente toda actividad o ámbito en el que nos movemos, pues muchas veces es la falta de ejecución bien lograda la que representa el fracaso de los proyectos o ideas que buscamos realizar.
Si lo sueñas, lo piensas, lo elaboras, pero finalmente no lo  haces como se debe, todo será un trabajo desperdiciado, un tiempo mal gastado, una siembra sin cosecha.
Lo más importante no es hacerlo, sino hacerlo mejor que nadie lo ha hecho, hacerlo de tal manera que seamos un referente para los demás, que no seamos aquellos que discuten sobre la historia, sino los que la escriben.
Se trata de convicción y de trabajo disciplinado, de demostrar que nuestra capacidad y actitud es el reflejo de las metas que alcanzamos, de los sueños que construimos, de los legados que dejamos. (O)
La ejecución es la hora de la verdad, es el momento en donde demostramos qué tenemos la capacidad de hacerlo, y de hacerlo bien.

Ejecución

Ejecutar significa realizar una acción que determina, en muchos casos, la finalización de un proyecto, de un desarrollo, o de una idea.
La ejecución es la etapa en la que se diferencian los equipos de trabajo excelentes y aquellos que simplemente lo quieren terminar.  Ejecutar con excelencia es preocuparse de cada detalle, de cada etapa a recorrer para plasmar esa idea en el lienzo de los sueños.
En una empresa o negocio, la ejecución es fundamental a la hora de dar resultados, pues de esta dependerá la efectividad con la que logremos los objetivos planteados, o los fracasos que tengamos que afrontar por no haberlo hecho bien.
De qué serviría en un equipo de fútbol que el entrenador y su equipo se esmeren en crear y desarrollar una estrategia para un campeonato, o para un partido específico, si al momento de llegar a la cancha no existe la capacidad de aplicarla en el campo de juego.
La ejecución es la hora de la verdad, es el momento en donde demostramos qué tenemos la capacidad de hacerlo, y de hacerlo bien.
En cada proyecto personal, en nuestro día a día, busquemos siempre esa excelencia en la ejecución, esos detalles que hacen diferente lo que hacemos nosotros frente a los demás. Seamos esas personas que dejamos hitos, qué marcamos con nuestras huellas a quienes nos siguen.
La ejecución con excelencia aplica en las empresas, en los estudios, en el deporte, y en prácticamente toda actividad o ámbito en el que nos movemos, pues muchas veces es la falta de ejecución bien lograda la que representa el fracaso de los proyectos o ideas que buscamos realizar.
Si lo sueñas, lo piensas, lo elaboras, pero finalmente no lo  haces como se debe, todo será un trabajo desperdiciado, un tiempo mal gastado, una siembra sin cosecha.
Lo más importante no es hacerlo, sino hacerlo mejor que nadie lo ha hecho, hacerlo de tal manera que seamos un referente para los demás, que no seamos aquellos que discuten sobre la historia, sino los que la escriben.
Se trata de convicción y de trabajo disciplinado, de demostrar que nuestra capacidad y actitud es el reflejo de las metas que alcanzamos, de los sueños que construimos, de los legados que dejamos. (O)
La ejecución es la hora de la verdad, es el momento en donde demostramos qué tenemos la capacidad de hacerlo, y de hacerlo bien.