“Dignidad”

Las trabajadoras domésticas en Estados Unidos afrontan con ilusión la que puede ser la mayor conquista de “dignidad” del sector a nivel nacional mediante una legislación que se presentará en 2019 para establecer un marco nacional de derechos laborales, lo que sacaría a estas empleadas de la marginalidad.
Sin amparo ante casos de abusos ni de explotación y sin protección siquiera del salario mínimo. Así trabajó durante más de dos décadas Rosa Sanluis, una mexicana que llegó a EE.UU. en 1988 y que vio en el trabajo doméstico su única salida para poder sobrevivir en el país.
Ella, de 60 años, tiene claro que es necesaria una “carta de derechos” nacional que logre homogeneizar y proteger las condiciones laborales del sector, y enfatiza que la palabra “dignidad” es la más repetida.
“Necesitamos la carta de derechos porque nos traería respeto y dignidad, y sobre todo el reconocimiento que merecemos como cualquier otro trabajador”, asegura Sanluis, que relata sus dificultades como empleada doméstica y su ilusión por que haya un estatus federal que las ampare. La carta de los derechos a la que hace referencia esta mexicana es la presentada recientemente por dos legisladoras demócratas y la Alianza Nacional de Trabajadoras del Hogar.
“Somos esenciales en los hogares pero tras las puertas privadas no somos valoradas porque no consideran que el trabajo de casa es igual que los demás. Por eso no nos pagan el salario mínimo, por eso no tenemos muchas de las protecciones. Somos la parte medular de un hogar para que funcione como tal”, comenta la ahora activista.
La nueva legislación, que esperan presentar formalmente en el Congreso el próximo año, tratará de homogeneizar el marco de los derechos laborales de este sector, cuya regulación ha dependido hasta la fecha de las legislaciones a nivel estatal. (O)
En la nueva legislación esperan homogeneizar el marco de los derechos laborales de este sector.

“Dignidad”

Las trabajadoras domésticas en Estados Unidos afrontan con ilusión la que puede ser la mayor conquista de “dignidad” del sector a nivel nacional mediante una legislación que se presentará en 2019 para establecer un marco nacional de derechos laborales, lo que sacaría a estas empleadas de la marginalidad.
Sin amparo ante casos de abusos ni de explotación y sin protección siquiera del salario mínimo. Así trabajó durante más de dos décadas Rosa Sanluis, una mexicana que llegó a EE.UU. en 1988 y que vio en el trabajo doméstico su única salida para poder sobrevivir en el país.
Ella, de 60 años, tiene claro que es necesaria una “carta de derechos” nacional que logre homogeneizar y proteger las condiciones laborales del sector, y enfatiza que la palabra “dignidad” es la más repetida.
“Necesitamos la carta de derechos porque nos traería respeto y dignidad, y sobre todo el reconocimiento que merecemos como cualquier otro trabajador”, asegura Sanluis, que relata sus dificultades como empleada doméstica y su ilusión por que haya un estatus federal que las ampare. La carta de los derechos a la que hace referencia esta mexicana es la presentada recientemente por dos legisladoras demócratas y la Alianza Nacional de Trabajadoras del Hogar.
“Somos esenciales en los hogares pero tras las puertas privadas no somos valoradas porque no consideran que el trabajo de casa es igual que los demás. Por eso no nos pagan el salario mínimo, por eso no tenemos muchas de las protecciones. Somos la parte medular de un hogar para que funcione como tal”, comenta la ahora activista.
La nueva legislación, que esperan presentar formalmente en el Congreso el próximo año, tratará de homogeneizar el marco de los derechos laborales de este sector, cuya regulación ha dependido hasta la fecha de las legislaciones a nivel estatal. (O)
En la nueva legislación esperan homogeneizar el marco de los derechos laborales de este sector.