Difícil coyuntura

Visto

Una rápida mirada a las cifras macroeconómicas fundamentales permiten concluir que la coyuntura económica ecuatoriana atraviesa por serias dificultades. El pronóstico se lo mira sombrío. La solución de fondo tomaría un prolongado período, dependiendo del diagnóstico y del plan/modelo que se ejecute. Entre las cifras más relevantes señalaremos las siguientes: 1 En el sector real: la actividad económica está virtualmente estancada, los precios han repuntado (el aumento del precio de los combustibles sería la causa fundamental, hay un deterioro de todos los indicadores del empleo, hay un crecimiento de la pobreza. 2 En el sector fiscal: el balance del sector público no financiero -SPNF- muestra signos positivos en el global y en el resultado primario (1% y 3%), los resultados global y primario del presupuesto general del Estado (PGE) se sitúan en 1.8% y 0.4%, la recaudación tributaria, en virtud sobre todo, de la remisión aplica-da, aumentó significativa-mente, la deuda pública agregada más otras obligaciones supera el 55%. 3 En el sector externo: persiste el déficit de la balanza de pagos (comercial, sobre todo), la balanza comercial no petrolera sigue deteriorándose, el índice de tipo de cambio real se está apreciando, el riesgo país sigue alto. 4 En el sector monetario-financiero: la reserva monetaria es volátil y baja, hay una tendencia marcada por la preferencia por el efectivo, los depósitos y el crédito muestran una tendencia a la desaceleración. El gobierno nacional se apresta a profundizar el ajuste como receta estabilizadora y una eventual reactivación posterior. Según anuncio el Presidente de la República, el Fondo Monetario Internacional lidera el grupo de multilaterales (BM, BID, CAF, FLAR y otros) que facilitarían una línea de financiamiento plurianual, por el orden de los 2.500 millones de dólares anuales, durante 4 años. La política económica por la que ha optado en gobierno constituye una muy riesgosa apuesta que podría afectar gravemente la macroeconomía ecuatoriana, sobre todo respecto a los indicadores sociales. Con el FMI en casa, la mayoría de ecuatorianos deben ajustarse los cinturones. La recesión productiva es un hecho, inclusive, es programada. Las experiencias de países como Grecia -que por más de una década no sale del económico y social y Argentina está sumida en una masiva pobreza- constituyen una alerta. La aplicación, en aquellos países, de los programas de ajuste auspiciada por el FMI, tuvieron desastrosos resultados, que aún golpean a la mayoría de la población. (O)
Las consecuencias del conjunto de medidas que el FMI estaría exigiendo al Ecuador, constituyen el verdadero problema.

Difícil coyuntura

Una rápida mirada a las cifras macroeconómicas fundamentales permiten concluir que la coyuntura económica ecuatoriana atraviesa por serias dificultades. El pronóstico se lo mira sombrío. La solución de fondo tomaría un prolongado período, dependiendo del diagnóstico y del plan/modelo que se ejecute. Entre las cifras más relevantes señalaremos las siguientes: 1 En el sector real: la actividad económica está virtualmente estancada, los precios han repuntado (el aumento del precio de los combustibles sería la causa fundamental, hay un deterioro de todos los indicadores del empleo, hay un crecimiento de la pobreza. 2 En el sector fiscal: el balance del sector público no financiero -SPNF- muestra signos positivos en el global y en el resultado primario (1% y 3%), los resultados global y primario del presupuesto general del Estado (PGE) se sitúan en 1.8% y 0.4%, la recaudación tributaria, en virtud sobre todo, de la remisión aplica-da, aumentó significativa-mente, la deuda pública agregada más otras obligaciones supera el 55%. 3 En el sector externo: persiste el déficit de la balanza de pagos (comercial, sobre todo), la balanza comercial no petrolera sigue deteriorándose, el índice de tipo de cambio real se está apreciando, el riesgo país sigue alto. 4 En el sector monetario-financiero: la reserva monetaria es volátil y baja, hay una tendencia marcada por la preferencia por el efectivo, los depósitos y el crédito muestran una tendencia a la desaceleración. El gobierno nacional se apresta a profundizar el ajuste como receta estabilizadora y una eventual reactivación posterior. Según anuncio el Presidente de la República, el Fondo Monetario Internacional lidera el grupo de multilaterales (BM, BID, CAF, FLAR y otros) que facilitarían una línea de financiamiento plurianual, por el orden de los 2.500 millones de dólares anuales, durante 4 años. La política económica por la que ha optado en gobierno constituye una muy riesgosa apuesta que podría afectar gravemente la macroeconomía ecuatoriana, sobre todo respecto a los indicadores sociales. Con el FMI en casa, la mayoría de ecuatorianos deben ajustarse los cinturones. La recesión productiva es un hecho, inclusive, es programada. Las experiencias de países como Grecia -que por más de una década no sale del económico y social y Argentina está sumida en una masiva pobreza- constituyen una alerta. La aplicación, en aquellos países, de los programas de ajuste auspiciada por el FMI, tuvieron desastrosos resultados, que aún golpean a la mayoría de la población. (O)
Las consecuencias del conjunto de medidas que el FMI estaría exigiendo al Ecuador, constituyen el verdadero problema.

Visto