Desacoplamiento

La historia contemporánea ha experimentado 3 “modelos” o “relatos” político-económicos: liberalismo (con su versión más reciente, el neoliberalismo), fascismo y el “socialismo real”. Los 3 relatos han fracasado. Hoy, la globalización neoliberal  atraviesa una crisis que podría ser terminal. La ideología política de varios líderes del conservadurismo- neoliberal se encuentra en un franco proceso de retirada y desacoplamiento. Están recuperando mucha fuerza los movimientos y partidos políticos nacional- populistas. Lo que ocurre en EE. UU. , en buena parte de Europa, sobre todo en El Reino Unido y en Francia, va camino de una desintegración de la globalización neoliberal.

El Presidente Trump, a punta de trinos (twitteo) amenaza - y lo hace- a todo el mundo con aplicar sanciones comerciales hasta que se “pongan en vereda”. A la República China, a México y a Europa, Trump los somete a  una serie de chantajes de diversa índole. Además, en la geopolítica norteamericana, el boicot económico no para en contra de aquellos gobiernos que no se sometan a las directrices hegemónicas. Las políticas proteccionistas y xenófobas, que caracterizan a la línea ultraconservadora de Donald Trump, Marine Le  Pen, Boris Johnson y otros, se empeña en una agenda de desacoplamiento de la globalización neoliberal. La persecución -repleta de odio- a los migrantes y la aplicación de barreras arancelarias, están a la orden del día. Claro, después de haber recibido el valioso contingente de la migración mundial y de haberse beneficiado del prolongado aperturismo comercial, resulta “rentable negocio” cerrar sus mercados para el ingreso de bienes y servicios del resto del mundo y construir infranqueables muros que impiden la entrada de extranjeros.

El desacoplamiento de los EE.UU. del sistema mundo está generando, al menos por el momento, importantes réditos económicos internos que emocionan políticamente a la población norteamericana y hacen prever la reelección trumpista.  Al otro lado de las fronteras, el proteccionismo está provocando una recesión productiva mundial que amenaza con mas es empleo y olas migratorias. ¿Después de la globalización neoliberal y del socialismo real, qué ? El populismo nacionalista/xenófobo, se está consolidando como la alternativa al aperturismo. Mientras tanto, los gobiernos neoliberales del “resto del mundo”, incluidos los de los países “emergentes” siguen abriendo -de par en par- sus fronteras, a pesar de las enormes asimetrías que debe enfrentar. Los gobiernos de los países de menor desarrollo no han aprendido las lecciones de la historia. Siguen sometidos a un modelo que concentra y excluye sin alcanzar para nada un auténtico desarrollo. (O)

Los gobiernos neoliberales del “resto del mundo”, incluidos los de los países “emergentes” siguen abriendo sus fronteras.

Desacoplamiento

La historia contemporánea ha experimentado 3 “modelos” o “relatos” político-económicos: liberalismo (con su versión más reciente, el neoliberalismo), fascismo y el “socialismo real”. Los 3 relatos han fracasado. Hoy, la globalización neoliberal  atraviesa una crisis que podría ser terminal. La ideología política de varios líderes del conservadurismo- neoliberal se encuentra en un franco proceso de retirada y desacoplamiento. Están recuperando mucha fuerza los movimientos y partidos políticos nacional- populistas. Lo que ocurre en EE. UU. , en buena parte de Europa, sobre todo en El Reino Unido y en Francia, va camino de una desintegración de la globalización neoliberal.

El Presidente Trump, a punta de trinos (twitteo) amenaza - y lo hace- a todo el mundo con aplicar sanciones comerciales hasta que se “pongan en vereda”. A la República China, a México y a Europa, Trump los somete a  una serie de chantajes de diversa índole. Además, en la geopolítica norteamericana, el boicot económico no para en contra de aquellos gobiernos que no se sometan a las directrices hegemónicas. Las políticas proteccionistas y xenófobas, que caracterizan a la línea ultraconservadora de Donald Trump, Marine Le  Pen, Boris Johnson y otros, se empeña en una agenda de desacoplamiento de la globalización neoliberal. La persecución -repleta de odio- a los migrantes y la aplicación de barreras arancelarias, están a la orden del día. Claro, después de haber recibido el valioso contingente de la migración mundial y de haberse beneficiado del prolongado aperturismo comercial, resulta “rentable negocio” cerrar sus mercados para el ingreso de bienes y servicios del resto del mundo y construir infranqueables muros que impiden la entrada de extranjeros.

El desacoplamiento de los EE.UU. del sistema mundo está generando, al menos por el momento, importantes réditos económicos internos que emocionan políticamente a la población norteamericana y hacen prever la reelección trumpista.  Al otro lado de las fronteras, el proteccionismo está provocando una recesión productiva mundial que amenaza con mas es empleo y olas migratorias. ¿Después de la globalización neoliberal y del socialismo real, qué ? El populismo nacionalista/xenófobo, se está consolidando como la alternativa al aperturismo. Mientras tanto, los gobiernos neoliberales del “resto del mundo”, incluidos los de los países “emergentes” siguen abriendo -de par en par- sus fronteras, a pesar de las enormes asimetrías que debe enfrentar. Los gobiernos de los países de menor desarrollo no han aprendido las lecciones de la historia. Siguen sometidos a un modelo que concentra y excluye sin alcanzar para nada un auténtico desarrollo. (O)

Los gobiernos neoliberales del “resto del mundo”, incluidos los de los países “emergentes” siguen abriendo sus fronteras.