Defensores

La débil cultura jurídica de la sociedad ecuatoriana, en cuanto al conocimiento de los derechos humanos, cuya labor en la que el Estado debe poner énfasis permanente, otra vez se ha vuelto a manifestar cuando se presenta a las y los defensores de derechos humanos como simpatizantes o cuasi cómplices de los “delincuentes”. Este episodio que muestra la virulenta reacción de un oficial de policía contra un presunto delincuente que momentos antes había asaltado a la esposa del oficial, generó como no debe ser de otra forma la alerta de quienes creemos que mas allá del emotivismo del momento, el actuar de un policía esta regulado por un procedimiento cuando se realiza un arresto policial, sin poder dejarlo de lado por motivos personales o de cualquier índole. Eso implica el respeto a los derechos humanos que todos tenemos.

En ese sentido, varias personas y organizaciones que se identifican con la observación y vigilancia de los derechos humanos en el país reclamaron, como no podía ser de otra forma, esta vulneración flagrante a estos estándares. Por oposición, algunas personas salieron a tachar y denostar la actividad que realizan estas personas y organizaciones, señalando que solo luchan por los derechos de los delincuentes. Mas falsa afirmación de quienes desconocen la trascendencia de quienes trabajan día a día por hacer realidad la Declaración de los Derechos Humanos y los diversos cuerpos jurídicos en que se han desarrollado los mismos, incluyendo la Constitución de Montecristi.

Recordemos que esta tarea de recordar a las autoridades, a las élites económicas, políticas, militares las obligaciones que tienen en materia de derechos humanos tiene sus riesgos, incluyendo la vida. Así, en Colombia según el relator Michel Forst, relator especial de Naciones Unidas sobre la situación de los defensores de derechos humanos señalo que: son un blanco fácil para los grupos armados que ven en ellos una amenaza.

En Brasil, Colombia, Ecuador, entre otros países, las y los defensores, líderes campesinos o dirigentes comunitarios, periodistas y miembros de ONG que se movilizan en torno a los derechos sobre la tierra y el medio ambiente son víctimas de actos de violencia y de campañas de criminalización. Por ello, su labor inconmensurable debe ser mejor valorada por la ciudadanía, porque esto implica una mayor protección de los derechos de todos. (O)


Su labor inconmensurable debe ser mejor valorada por la ciudadanía, implica una mayor protección de los derechos.

Defensores

La débil cultura jurídica de la sociedad ecuatoriana, en cuanto al conocimiento de los derechos humanos, cuya labor en la que el Estado debe poner énfasis permanente, otra vez se ha vuelto a manifestar cuando se presenta a las y los defensores de derechos humanos como simpatizantes o cuasi cómplices de los “delincuentes”. Este episodio que muestra la virulenta reacción de un oficial de policía contra un presunto delincuente que momentos antes había asaltado a la esposa del oficial, generó como no debe ser de otra forma la alerta de quienes creemos que mas allá del emotivismo del momento, el actuar de un policía esta regulado por un procedimiento cuando se realiza un arresto policial, sin poder dejarlo de lado por motivos personales o de cualquier índole. Eso implica el respeto a los derechos humanos que todos tenemos.

En ese sentido, varias personas y organizaciones que se identifican con la observación y vigilancia de los derechos humanos en el país reclamaron, como no podía ser de otra forma, esta vulneración flagrante a estos estándares. Por oposición, algunas personas salieron a tachar y denostar la actividad que realizan estas personas y organizaciones, señalando que solo luchan por los derechos de los delincuentes. Mas falsa afirmación de quienes desconocen la trascendencia de quienes trabajan día a día por hacer realidad la Declaración de los Derechos Humanos y los diversos cuerpos jurídicos en que se han desarrollado los mismos, incluyendo la Constitución de Montecristi.

Recordemos que esta tarea de recordar a las autoridades, a las élites económicas, políticas, militares las obligaciones que tienen en materia de derechos humanos tiene sus riesgos, incluyendo la vida. Así, en Colombia según el relator Michel Forst, relator especial de Naciones Unidas sobre la situación de los defensores de derechos humanos señalo que: son un blanco fácil para los grupos armados que ven en ellos una amenaza.

En Brasil, Colombia, Ecuador, entre otros países, las y los defensores, líderes campesinos o dirigentes comunitarios, periodistas y miembros de ONG que se movilizan en torno a los derechos sobre la tierra y el medio ambiente son víctimas de actos de violencia y de campañas de criminalización. Por ello, su labor inconmensurable debe ser mejor valorada por la ciudadanía, porque esto implica una mayor protección de los derechos de todos. (O)


Su labor inconmensurable debe ser mejor valorada por la ciudadanía, implica una mayor protección de los derechos.